• NOTICIA ACTUALIZADA A MARTES 12 DE FEBRERO TRAS LA PRESENTACIÓN DE UN ESTUDIO QUE DA VIABILIDAD AL CORREDOR VERDE QUE ENLAZA LOS PARQUES NATURALES DEL TÚRIA Y LA ALBUFERA Y CONECTA LOS MUNICIPIOS DEL ÁREA METROPOLITANA.
  • El Ayuntamiento de Valencia ha presentado hoy un estudio que da viabilidad a un gran corredor verde que enlaza los parques naturales del Túria y la Albufera, y conecta los municipios del área metropolitana. Contará con carriles bicis, caminos de paseo, instalaciones deportivas, huertos urbanos y pasos inferiores o pasarelas sobre la V-30 para conectar la capital y pueblos.

La renaturalización del nuevo cauce del río Túria. Ese es el objetivo del proyecto de crear una nueva infraestructura verde que armonice la función de drenaje de esta zona con su uso público y de espacio ecológico. El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha presentado hoy un estudio de viabilidad para desarrollar, a largo plazo, este «corredor verde» que enlazará el Parque Natural de La Albufera con el del Túria (que incluye los jardines que ocupan el antiguo lecho de este río), y conectar transversal y longitudinalmente los municipios ribereños.

Para hacer posible esta intervención, que permitirá acabar un proyecto comenzado hace 50 años, ha propuesto la creación de un organismo que represente todas las administraciones implicadas, también a la ciudadanía «para abrir un diálogo, para saldar la deuda histórica con la llamada ciudad del Sur y para dignificar este espacio público tan emblemático, que tiene que ser un impulso al trabajo conjunto en el área metropolitana».


Actualmente, el nuevo cauce cuenta con 11,8 km situados entre el l’Assut del Repartiment (en la localidad de Quart de Poblet) y la desembocadura al mar Mediterráneo; 5.000 m3/s de capacidad hidráulica (reducida por la construcción de nuevos puentes); «y un entorno agresivo, con autovías duras en las dos partes», según ha informado el alcalde, al afirmar «que es el momento de actuar para regenerar este enclave urbano».

«Es el momento por la tramitación de la nueva delimitación del PORN (Pla de Ordenación del Parque Natural), al cual hemos hecho alegaciones; por la próxima redistribución del agua, así como por nuestro compromiso con la biodiversidad. Y lo tenemos que hacer en conjunto, Valencia con las poblaciones afectadas, y con el apoyo de la legislación europea que, incluso, financia la regeneración de los hábitats», ha explicado.

El mencionado estudio de viabilidad ha sido encargado por el Ayuntamiento a través de la concejalía de Devesa-Albufera y, tal como ha aclarado el alcalde, «respeta la función hidráulica del nuevo lecho del Túria, que se hizo con un objetivo muy claro que no tenemos que olvidar: canalizar posibles avenidas de agua, después de la experiencia de 1957».

Projecte del Nou Llit del Túria

«Obviamente, este uso es el principal y se tiene que mantener, y compatibilizar con otros usos posibles como se ha hecho, con éxito, en otras ciudades como Barcelona, con el río Besòs, o Los Ángeles, dos experiencias que han servido de base para la propuesta que hoy presentamos».

El documento, que ha hecho público el alcalde Joan Ribó acompañado por el concejal de Devesa Albufera, Sergi Campillo, y el arquitecto Rafael Ribera, plantea tres ejes de intervención (hidráulico, ecológico y social) y un sistema de gestión. En su intervención, el edil se ha detenido en la parte del nuevo lecho del Túria que cumplirá la misión de canal de tráfico de flora y fauna entre los dos parques naturales (el del Túria y el de La Albufera), y ha hablado de la recuperación del río y la generación de hábitats alrededor del canal de agua.

«Es muy importante tener en cuenta que esta es una oportunidad de oro para conectar dos espacios naturales en un corredor verde, que posibilitaría la interconexión de estos parques para las especies vegetales y animales que podrían interactuar entre ellas. Esto se puede conseguir separando el eje social del eje ecológico, puesto que no estamos hablando de crear un jardín, sino de «renaturalizar» un espacio conservando su función hidráulica pero con una voluntad inequívoca de que sea un corredor verde para las especies y faunas vegetales», ha argumentado Sergi Campillo.

El concejal también ha explicado el posible uso social de este espacio, con zonas acotadas y miradores. «Hablamos de espacios para la movilidad, accesibles y seguros». El estudio también contempla «posibles actuaciones sobre el entorno como arbolado en ambas orillas, revisión del tráfico de las vías periféricas, la incorporación del transporte público, la señalética y la incorporación de la toponimia».

«Además, ha manifestado, el uso ciudadano favorecerá la conectividad de las poblaciones humanas de nuestros pueblos del norte y sur del río. De hecho, esta conexión permitiría conectar desde el último pueblo del Parque Natural de la Albufera, que es Cullera, hasta el último pueblo del Parque Natural del Túria, que es Pedralba. Estamos hablando, por lo tanto, de una conectividad muy importante que implica millones de personas».

Por su parte, el arquitecto Rafael Ribera, quien ha intervenido en nombre del equipo multidisciplinar que ha realizado el estudio de viabilidad para la renaturalización del nuevo cauce del Túria, ha explicado el eje hidráulico. Se plantean tres cauces dentro de la actual. Uno, con un caudal mínimo permanente de agua, para sostener el caudal ecológico; otro de reserva, con zonas inundables pero sin contenido permanente de agua; y un tercero que incluye los otros dos y supone la garantía que pone a salvo el área metropolitana. Los accesos para las personas «estarán controlados por puertas, ubicadas próximas en los cascos urbanos, y con las precauciones necesarias para prevenir improbables pero posibles avenidas de agua».

En relación con la gestión, el documento propone crear un organismo que represente a todas las administraciones implicadas, en las proporciones que se consideren oportunas. «Igualmente tiene que incluir a la ciudadanía y sus organizaciones para llevar a cabo una gestión de proximidad y transparencia. Se trata de definir una mínima estructura para dirigir el proceso en todo su desarrollo. Y por supuesto, requerirá un cierto apoyo técnico, económico y jurídico», ha añadido el alcalde.

Por último, el primer edil ha explicado que los pasos a dar en adelante son: Abrir un diálogo con la ciudadanía, presentar el proyecto a los alcaldes y responsables de los pueblos de Valencia del Sur de los municipios implicados (Xirivella, Mislata y Quart de Poblet), así como a la asociación de Municipios del Parque Natural Túria, a la dirección y junta rectora del Parque Natural Túria, a la Generalitat y Diputación de Valencia y al Ministerio de Transición Ecológica (donde se inscribe la Confederación Hidrográfica del Júcar) y sociedad civil.

«El estudio que hoy presentamos, que ya ha sido objeto de un proceso de participación ciudadana, y de entes y especialistas, es un primer paso en el debate de este asunto urbano que tiene que estar presente en el futuro de la comarca», ha concluido.

Dado el gran desastre de la última riada, la del 57, el Gobierno de entonces decidió elaborar un plan de defensa de Valencia que minorase los daños por avenidas. De aquel planteamiento, se elaboraron tres soluciones: la Norte, Centro y Sur.

La primera suponía el desvío del río hacia el Norte, uniéndolo al barranco de Carraixet. La segunda suponía la mejora del trazado urbano existente junto con la construcción de un embalse en Vilamarxant y la tercera, la Solución Sur, la más costosa y colosal, suponía excavar un nuevo trazado desde las afueras de Quart de Poblet hasta el norte de Pinedo, cruzando por medio de l´Horta de Valencia.

Los trabajos se aprobaron, finalmente, por Consejo de Ministros del 22 de julio de 1958, siendo las Cortes Españolas, en la Ley 81 de 1961, las que establecieron las directrices de financiación del Plan Sur de ordenación de Valencia y su comarca basado en la Solución Sur. La Dirección General de Obras Hidráulicas del Ministerio de Obras Públicas (MOP) adjudicó las obras a la unión de empresas CYT (Cubiertas y Tejados) y MZOV (compañía de construcciones del Ferrocarril de Medina del Campo a Zamora y de Orense a Vigo), comenzando los trabajos en febrero de 1965, bajo la dirección de la Confederación Hidrográfica del Júcar.

Asimismo, durante todo el tiempo que duraron las obras, se estableció que todas las cartas y paquetes postales que se remitían desde Valencia tendrían que llevar un sello adicional de correos por valor de 25 céntimos de peseta, para con ello sufragar en medida la importante obra hidráulica. Resumido: aquella medida, que partía desde Valencia, fue la que sufrago en gran parte aquellos proyectos (vamos, que los valencianos pagamos nuestro propio plan).

Las obras del desvío de río concluyeron el 22 de diciembre de 1969 oficialmente, realizando entonces el jefe del estado Francisco Franco una visita a las obras del Plan Sur, dándose por terminado, y quedando pendiente solo algunos remates en viales, ajardinamientos y pequeñas obras. Hacia 1973 están finalizadas las obras y ya dejan de pasar las aguas por el viejo cauce del Turia y lo hacen por el Nuevo Cauce.

Con el tiempo, se modifican los viales marginales de tal manera que pasan a ser la V-30, quedando el marginal derecho en dirección al mar y el marginal izquierdo en dirección al interior, adaptándose a este sentido único los diversos enlaces existentes y protegiendo a Valencia contra futuras avenidas.

Valencia Bonita, la riada del 57


NOTICIA DEL PASADO 17 DE OCTUBRE DE 2018 TRAS LA CELEBRACIÓN DEL TERCER DEBATE DEL ESTADO DE LA CIUDAD DE ESTA LEGISLATURA: 

«Hacer del nuevo cauce del Túria un corredor verde que conecte el Parque Natural del río Túria (incluyendo el Parque de Cabecera y el jardín del antiguo cauce del río) con el Parque Natural de La Albufera». El alcalde Joan Ribó ha hecho el anuncio de este «proyecto de largo alcance» durante su primera intervención en el Debate del estado de la ciutat, y ha explicado que el equipo de gobierno ha empezado a trabajar para hacer posible esta conexión «mediante la renaturalización del nuevo cauce del Túria».

«En una fase inicial vamos a solicitar a la Generalitat la modificación y la ampliación del Plan de Ordenación del Parque Natural (PORN) del Túria para programar y, en un futuro realizar, las mencionadas conexiones porque para los valencianos y valencianas, el nuevo cauce del Túria también es nuestro y también lo queremos verde».

El alcalde ha explicado «que, sin tener en cuenta la zona inundada que va desde la autopista de Alicante a la desembocadura al mar, tenemos más de 1.500 hectáreas de suelo para prevenir inundaciones, elemento imprescindible siempre, pero más todavía hoy en día, ante el cambio climático». Con todo, ha aclarado, «también es cierto que todo ese tramo transcurre la mayor parte del tiempo seco y sin ninguna utilidad. Así pues, si se han naturalizado otros ríos como el Manzanares en Madrid, el Besós en Barcelona, o el Segre en Lleida, y manteniendo su carácter de prevención de inundaciones, cumplen también las funciones de parque fluvial y de corredor verde. ¿Por qué no podemos hacerlo también en Valencia?».

En cuanto a las acciones previstas «para conseguir una ciudad más verde, tal como pide el vecindario», Joan Ribó también ha avanzado que, en las próximas semanas, «empezarán los trabajos del Parque de Nazaret sobre el antiguo cauce del río, en unos terrenos cedidos por el Puerto a la ciudad, que tendrán que culminar el Jardín del Túria -hoy sin finalizar- en el nuevo Parque de Desembocadura»; Asímismo ha recordado que, en cuanto empiece la parada vegetativa de los árboles, el equipo de gobierno va a poner en marcha el proyecto de reposición del arbolado urbano en los alcorques vacíos. Esto supone la plantación de 3.270 árboles nuevos, la ampliación de la superficie de más de 1.800 alcorques y la instalación de riego en más de 900 árboles. Con un presupuesto de 2,1 millones de euros provenientes del proceso participativo «DecidimVLC 2017» elegido por los vecinos y vecinas de la ciudad.

«Los jardines enriquecen el paisaje urbano, realizan un papel de oxigenación de la ciudad, contribuyen a la regulación hídrica, reducen el impacto de la ciudad construida sobre el medio ambiente y ofrecen un ecosistema urbano apropiado para la conservación de la biodiversidad. Además, los jardines constituyen uno de los principales articuladores de la vida social», ha manifestado el primer edil al asegurar «que uno de los aspectos que más contribuye a definir la calidad de vida de una ciudad son sus parques». «Hemos avanzado y mucho a lo largo de este periodo y en estos momentos, por cierto, también se encuentra en fase de redacción el proyecto de ampliación del Parque de Benicalap y el Parque de Coves Carolines de Benimàmet», ha añadido.


NOTICIA DEL PASADO 20 DE NOVIEMBRE DE 2018:

  • El Ayuntamiento de Valencia, Generalitat Valenciana y expertos urbanistas piden transformar la gran mole de hormigón de 2.000.000 de m2 del Nuevo Cauce del río Turia, por donde transcurre en sus laterales la V-30, en un corredor verde con itinerarios ciclistas, para viandantes y, en su tramo final, que fuera compatible con deportes náuticos como el piragüismo y la pesca.

Muchos lo conocen como “Plan Sur o Solución Sur“, nombre también con el que se conoce al trazado del Nuevo Cauce del río Turia tras las obras acometidas de una gran catástrofe. Hidrológicamente, es el tramo final del río que va desde Quart de Poblet hasta la desembocadura en el mar Mediterráneo.

Su nacimiento se debe a los hechos ocurridos el 14 de octubre de 1957, también conocidos como la riada del 57 El desastre fue de tal magnitud, que el Gobierno decidió elaborar un plan de defensa de Valencia que minorase los daños por avenidas. Se elaboraron tres soluciones: la Norte, Centro y Sur. La primera suponía el desvío del río hacia el Norte, uniéndolo al barranco de Carraixet. La segunda suponía la mejora del trazado urbano existente junto con la construcción de un embalse en Vilamarxant y la tercera, la Solución Sur, la más costosa y colosal, suponía excavar un nuevo trazado desde las afueras de Quart de Poblet hasta el norte de Pinedo, cruzando por medio de la Huerta de Valencia.

Los trabajos se aprobaron por Consejo de Ministros del 22 de julio de 1958. Las Cortes Españolas en la Ley 81 de 1961 establecieron las directrices de financiación del Plan Sur de ordenación de Valencia y su comarca basado en la Solución Sur. La Dirección General de Obras Hidráulicas del Ministerio de Obras Públicas (MOP) adjudicó las obras a la unión de empresas CYT (Cubiertas y Tejados) y MZOV (compañía de construcciones del Ferrocarril de Medina del Campo a Zamora y de Orense a Vigo), comenzando los trabajos en febrero de 1965, bajo la dirección de la Confederación Hidrográfica del Júcar.

Asimismo, durante todo el tiempo que duraron las obras, se estableció que todas las cartas y paquetes postales que se remitían desde Valencia tendrían que llevar un sello adicional de correos por valor de 25 céntimos de peseta, para con ello sufragar en medida la importante obra hidráulica.

Las obras del desvío de río concluyeron el 22 de diciembre de 1969 oficialmente, realizando entonces el jefe del estado Francisco Franco una visita a las obras del Plan Sur, dándose por terminado, y quedando pendiente solo algunos remates en viales, ajardinamientos y pequeñas obras. Hacia 1973 están finalizadas las obras y ya dejan de pasar las aguas por el viejo cauce del Turia y lo hacen por el Nuevo Cauce.

Con el tiempo, se modifican los viales marginales de tal manera que pasan a ser la V-30, quedando el marginal derecho en dirección al mar y el marginal izquierdo en dirección al interior, adaptándose a este sentido único los diversos enlaces existentes.

Ahora, tras más de casi 5 décadas del fin de su construcción, se plantea el objetivo de crear un gran corredor verde para contribuir a la creación de un gran espacio libre, articulado y vertebrado que sea compatible con el ámbito metropolitano de Valencia.

Para este cometido, el Ayuntamiento de Valencia, Generalitat Valenciana y expertos urbanistas piden transformar la gran mole de hormigón de 2.000.000 de m2 del Nuevo Cauce del río Turia en un corredor verde, dándose así una solución similar a a la que se adopto hace décadas, con la llegada de la democracia en España, para el hoy conocido Jardín del Turia, el gran espacio verde que recorre Valencia. 

Tal y como se afirma en declaraciones a El País, las Administraciones, Ayuntamiento y Generalitat, son partidarios de adaptar “a medio plazo la obra a las exigencias ambientales y de paisaje actuales, con actuaciones que faciliten funciones de corredor ecológico y de uso lúdico, como itinerarios ciclistas y de viandantes. El tramo final, el único que siempre tiene agua, procedente del mar, debería hacerse compatible con deportes náuticos como el piragüismo y la pesca”, según Lluís Ferrando, director general de Ordenación de Territorio de la Generalitat. 

En cuanto a expertos urbanistas, mencionan que cualquier uso que se dé al nuevo cauce debe respetar su función original de encauzar avenidas extraordinarias. “Lo lógico es que se convierta en un corredor de fauna y flora. Hay quien se extraña de que siendo un lecho, puedan plantarse árboles, pero se puede. Su viniera una riada y hubiera que replantar, tampoco pasaría nada. Desde el punto de vista de la metrópolis sería muy funcional. Cada día está más asumido el urbanismo del mientras tanto; actuaciones que sin hipotecar el futuro resuelven problemas inmediatos. No sé qué debe hacerse en el nuevo cauce, pero hay un gran espacio de titularidad pública disponible en el que caben muchas cosas. Lo primero sería realizar un estudio integral de usos”, según palabras del arquitecto Carles Dolç y del urbanista y arquitecto Rafael Rivera.

La iniciativa intentaría mejorar el nexo campo-ciudad, facilitando a la población el acceso a una experiencia deportiva, cultural, educativa y de contacto con la naturaleza, fomentando un gran espacio urbano verde con una oferta de actividades al aire libre.

Con la creación de este corredor se llevaría a cabo la recuperación de paisajes y la construcción de carriles bici, siendo compatible con el fin para el que fue creado, según expertos. 

Sin embargo, no todos ven con buenos ojos esta idea. El organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente opina que “No se podría garantizar la seguridad de las personas potencialmente usuarias de instalaciones dentro del cauce, ni sería asumible la construcción de un número indeterminado de salidas de emergencia, algo que podría comprometer la funcionalidad primordial del encauzamiento”.

Otro organismo contrario es la Confederación Hidrográfica del Júcar, quien advierte que un proyecto de tales características entrañaría grandes dificultades.

José Ángel Núñez, jefe de Climatología en Valencia de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), también menciona que la gigantesca estructura de paredes de hormigón y suelo de tierra fue diseñada con una capacidad hidráulica de 5.000 metros cúbicos de agua por segundo. Desde que se inauguró, la mayor avenida registrada ha alcanzado una cuarta parte de esa capacidad: los 1.250 metros cúbicos por segundo que acogió en 1967, según los datos de la Confederación Hidrográfica del Júcar. 

“Desde aquel año no ha vuelto a haber en la cuenca del Turia lluvias similares, ni siquiera aproximadas. Es prácticamente seguro que un fenómeno meteorológico que ha ocurrido una vez volverá a repetirse. Lo que no sabemos es si será este año, dentro de 10 o de 100. Los sistemas de predicción y alerta meteorológica e hidrográfica son hoy incomparablemente más eficaces que en los años cincuenta, cuando una descomunal crecida del Turia iniciada en Cuenca pudo llegar al día siguiente a Valencia sin que casi nadie la esperase en la ciudad”, según palabras de Núñez. 

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