• ¿Te imaginas poder disfrutar de la experiencia única de poder contemplar las estrellas acompañado de profesionales y expertos que te ayuden a comprender mejor nuestros cielos, el Sol, las estrellas, la Luna y los planetas, además de degustar una rica gastronomía de interior? #ValenciaStarlight
  • ¿Y si te dijéramos que esta experiencia se puede disfrutar a tan solo una hora y media de Valencia capital y que la población, Aras de los Olmos, está considera el mejor lugar de España, y uno de los 10 mejores lugares del mundo, para ver las estrellas? 

Quizás sea uno de los atractivos turísticos más desconocidos que tiene nuestra tierra, pero es, sin duda alguna, una de las razones por las que en el futuro muchos turistas visitarán el interior de la Comunitat Valenciana: su cielo.

La contaminación lumínica, mucho menos presente en zonas rurales, puede perjudicar a la observación del cielo y de las estrellas, algo que se ha convertido en uno de los grandes valores capaces de enriquecer la experiencia de turismo rural y de interior, además de poderse compaginar naturaleza con turismo activo para sorprender a todos los públicos. Tenemos la suerte, por así decirlo, de disponer de uno de los núcleos más importantes del mundo para el desarrollo del conocido como astroturismo, un eje que conforman los municipios de Aras de los Olmos y Alpuente, ambos en el interior de la provincia de Valencia.



No es de extrañar que Aras de los Olmos sea el principal enclave astroturístico, ya que cuenta con las infraestructuras y servicios adecuados para su disfrute y con actividades para los visitantes; todo ello sumado a lo que ofrece Alpuente al visitante, al disponer una variada oferta de alojamientos, restauración y actividades complementarias muy atractiva.

Pero no solo estas poblaciones son de importancia para el astroturismo, ya que a ellas se suman las vecinas Titaguas y La Yesa, quienes consiguieron, todas ellas, a principios de 2017 la certificación de Reservas Starlight que otorga la Fundación Starlight. La declaración convirtió a todos estos municipios (Aras de los Olmos, Titaguas, Alpuente y La Yesa), junto con otros cercanos de la vecina Teruel, en Destino Astronómico único a nivel nacional, además de poder “presumir de cielo” limpio de contaminación lumínica y de obtener también la certificación de “Destinos Turísticos Starlight”. Dicho de otra manera, para que comprendáis la magnitud de tal reconocimiento: Aras de los olmos está considero el mejor lugar de España, y uno de los 10 mejores lugares del mundo, para ver las estrellas. 

Por si alguien se pregunta lo que comúnmente se suele leer, que en La Palma y en Tenerife se pueden observar los cielos más limpios y claros de Europa, donde se hallan los dos observatorios astronómicos internacionales del IAC que se dedican al estudio de los astros, lo cierto es que, en muchas ocasiones, la Capa de Aire Sahariana dificulta la observación, al contrario de lo que puede ocurrir en el de Aras de los Olmos.

Aras de los Olmos -una de las poquísimas zonas que se pueden considerar oscuras de la Península Ibérica y, por ende, de Europa- es un lugar de gran importancia para el mundo de la astronomía gracias a la calidad de su cielo, uno de los más limpios de España, y libre de contaminación lumínica. Este hecho hizo que la Asociación Valenciana de Astronomía, conjuntamente con el Observatorio Astronómico de la Universidad de Valencia, decidieran instalar en la Muela de Santa Catalina el Centro Astronómico del Alto Turia (CAAT), convirtiendo a Aras de los Olmos en un importante lugar de encuentro de aficionados e incluso profesionales de la Astronomía. El lugar seleccionado para emplazar el observatorio es una meseta a 1300 m de altura sobre el nivel del mar, con un desnivel de más de trescientos metros sobre el terreno que la rodea y suficientemente alejada de cursos fluviales. Estas condiciones orográficas del emplazamiento, unidas a su clima con importantes características de continentalidad, proporcionan la estabilidad atmosférica necesaria para la observación astronómica.

 

El astroturismo en combinación con el senderismo; y con el valor añadido del patrimonio paleontológico, la naturaleza, la gastronomía y las rutas btt, convierten a Aras de los Olmos en un gran atractivo turístico. 

 

València Turisme

Por suerte para nosotros, el pasado jueves 23 de noviembre, gracias a la Agencia Valenciana del Turisme (AVT) y al ayuntamiento de esta localidad valenciana, pudimos gozar de una experiencia única (disfrutar de la astronomía amenizada con productos gastronómicos autóctonos de la comarca), en la pequeña población de Aras de los Olmos, a poco más de una hora de Valencia capital. Aquel día, junto a más de una veintena de invitados, conocimos de primera mano lo que este pueblo rural puede ofrecer al visitante, toda una lluvia de sensaciones para nuestros sentidos, principalmente la vista y el gusto.

Tras una bienvenida con pastas típicas de la zona y una infusión de hiervas silvestres recogidas en la sierra, asistimos a una charla/coloquio organizada por la Agencia Valenciana de Turisme donde participó, principalmente, el astrónomo Alberto Fernández Soto, además de explicarse la idea de los emprendedores gastronómicos locales, quienes tratan de impulsar, y de qué manera, la población. Poco después, pudimos degustar una cata de productos locales y ver la elaboración, además de probar, el plato típico de la zona: las gachas realizadas en calderos de hierro sobre leña por vecinos de la localidad, en la misma calle. 

Bienvenida a Aras de los Olmos. Fotos valenciabonita.es

Degustamos diversas cervezas artesanales de la marca La Galana, de La Yesa; 3 tipos de mermelada de manzana esperiega del Rincón de Ademuz, de Loles Salvador, incluida la mejor miel de tomillo de España en 2016; 4 tipos de mieles La Travina de Aras de los Olmos, toda una delicia; y trufa negra JavalTuria de la comarca del Alto Turia, una exquisitez autóctona de la tierra tanto silvestre como cultivada, recolectada en la Serranía del Alto Turia entre Aras de los Olmos y Alpuente. A nosotros, personalmente, nos encantó una de las mermeladas caseras de manzana esperiega, una variedad autóctona que se desarrolla y se cultiva en el Rincón de Ademuz, conocida como manzana helada.

Degustación de productos autóctonos de la zona. Fotos valenciabonita.es

Una vez entrada la noche, subimos hasta el Observatori Aras de los Olmos (OAO) para analizar las características del cielo que cubre la región de Los Serranos, declarado Reserva Starlight gracias a su gran calidad y nula contaminación lumínica. Con sus grandes telescopios de 40, 50 y 60 cm. de diámetro, uno puede llegar a comprender la importancia de dicho lugar para la observación de nuestro cielo. 

Telescopios del Observatori Aras de los Olmos (OAO). Fotos valenciabonita.es

Observar a lo lejos, en diferentes puntos del horizonte, la contaminación lumínica de Madrid, Teruel o Valencia, nos hacía comprender del largo camino que nos queda para disminuirla considerablemente. Esa noche, por desgracia, las nubes no nos dejaron observar el cielo como queríamos, aunque sí más tarde, de regreso a Valencia, momento el que pudimos parar en un apartadero para observar el gran cielo estrellado que no habíamos podido observar entonces, nunca antes contemplado por nosotros de esa manera.

A la vuelta, nos esperaba una auténtica cena de los sentidos: una cena temática astronómica maridada con cerveza La Galana y vinos de la bodega de Santa Bárbara de Titaguas. La cena, que estuvo organizada por Javier Serrano -director de Casitodoslosentidos, maître, sumiller desde hace 14 años, quien provoca emociones por el mundo con el espectáculo Senso Gastronómico de “La Cena de los Sentidos”-Julio Colomer -propietario de Restaurante Ciro en Valencia Cocinero entusiasta y mimador del producto, creador de la Creativiñam-; y Rubén y Helena -propietarios de Restaurante La Matandeta, en la Albufera de Valencia, quienes llevan ofreciendo gastronomía creativa de la Albufera en un entorno mágico-, fue todo un espectáculo para los sentidos, bautizada por sus creadores como “la cena de las estrellas, galaxias y otros fenómenos culinarios curiosos”.

Degustar el Big Bang, que eran unas gachas migas de Aras; la Constelación Ibérica, un carpaccio de presa ibérica con mantequilla de anchoas y ajo negro; la crema que quiso ser agujero de gusano, una crema de alcachofa en negro con calamar de playa; el Asteroide, una papa de arroz con trucha humada y mayonesa cítrica; la Vía Láctea del cordero, un cordero al horno con espirulina, miel y patata violeta; el Saturno en cacao, una esfera de chocolate y caramelo con sus anillos; o el cremaet estelar, fue toda la composición de esta cena que jamás olvidaremos. 

Preparación de las gachas de Aras de los Olmos. Fotos valenciabonita.es

Cena de las estrellas, galaxias y otros fenómenos culinarios curiosos. Fotos valenciabonita.es

Como muchos podréis deducir tras leer el artículo, lo que pretendemos es que, para 2018, visitéis este rincón único y especial de nuestra querida provincia. Un lugar donde la suma de la ausencia de luz dañina, pensando en la contaminación lumínica, y su declaración como Reserva Starlight y Destino Turístico Starlight, además de ser un importante destino gastronómico de interior, sean los factores determinantes para haceros disfrutar de una visita que, como nosotros, jamás olvidaréis. 

Aras de los Olmos lleva, además, años sorprendiendo con la bonita iniciativa de llenar fachadas y rincones de la localidad con rosales, flores y plantas, premiando la creatividad, originalidad y el diseño relacionado con el área rural. Todo para hacer más bella la población, si cabe, durante su visita. 

Una de las preciosas calles de Aras de los Olmos. Foto valenciabonita.es

 

 

 

 

 

 

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