Miles de devotos y numerosos oftalmólogos valencianos, que tienen a Santa Lucía como patrona, visitarán el jueves 13 de diciembre de 2018 su ermita en Valencia, la ermita de Santa Lucía y Santa Águedaubicada en la calle Hospital de Valencia, con motivo de la celebración de su festividad litúrgica.

Un día antes por la tarde, víspera de la festividad (miércoles 13 de diciembre de 2018), se celebra la apertura del ciclo de la Navidad y la tradicional ´Tabalà` (a las 19:30 horas) que recorre el barrio de Velluters anunciando la fiesta junto a la ermita protagonista que se sitúa junto a la Biblioteca Pública de Valencia Pilar Faus, en la intersección de las calles Guillem de Castro y Hospital, en pleno centro urbano.


En este acto conocido popularmente como Tabalà, se invoca a Santa Lucía mediante ruido, para que vuelvan a alargarse las horas de luz del día, donde participan más de un centenar de “dolçainers” junto con miembros de la “Muixeranga de Valencia” y la propia Cofradía de Santa Lucía, fundada en 1381 y dedicada desde esa fecha al culto de su titular, así como de Santa Águeda, considerada la más antigua de la diócesis de Valencia y que cuenta, en la actualidad, con más de 15.000 cofrades procedentes de diferentes localidades de la diócesis.

La Tabalà es un acto espontáneo en la víspera de la celebración que sirve como homenaje a Santa Lucía para festejar el triunfo de la luz sobre la oscuridad mediante canciones tradicionales a ritmo de “dolçaina i tabalet”. En el que se invoca a Santa Lucía, mediante ruido, para que vuelvan a alargarse las horas de luz del día.

Festividad de Santa Lucía. Foto de Manolo Gallart (AVAN)

Tabalà i dolçainà Santa Lucía. (Photo: Alberto Sáiz)

Su explicación reside en que, antiguamente, hasta la desaparición del calendario juliano en 1582, aquel que fue introducido por Julio César en el año 46 a.C. hasta la sustitución por el gregoriano, la festividad de Santa Lucía equivalía al 23 de diciembre actual, eliminándose 10 días de golpe para pasar al 13 de diciembre. Con ello se consiguió dejar la fiesta de la Santa antes de la entrada del invierno, cuando los días aún no han empezado a crecer, y la Navidad, bien justo después del solsticio.

“Por Santa Lucía, la más larga noche y el más corto día” o “Per Santa Llúcia, un pas de puça; per Nadal, un pas de pardal”(traducido al castellano quedaría algo como “Por Santa Lucía, un paso de pulga, por Navidad, un paso de pájaro”), hace referencia al incremento de las horas de sol respecto a las de oscuridad después del solsticio. 

Además, tradicionalmente, era el día en el que se inauguraban las ferias de invierno y en el cual cada casa se instalaban los pesebres, es decir, las representaciones por medio de figuritas y elementos esceanográficos del nacimiento de Jesús. Se dice que San Francisco de Asís inició esta costumbre en Greccio (Italia) en 1223. Los franciscanos, como buenos discípulos, la popularizaron y extendieron. En el territorio Español cobrará un gran impulso a partir de la mitad del siglo XVIII bajo el reinado de Carlos III, al ser también este momarca rey de Nápoles.

El día de Santa Lucía es también cuando, al anochecer, culmina el ritual de quemar el muérdago o el acebo que desde la celebración de las pasadas Navidades se ha mantenido todo un año colgado secándose para hacer posible, a través de su incineración, que los poderes simbólicos y mágicos, que se atribuyen a este arbusto, se cumplan.

En las celebraciones participan, igualmente, numerosos miembros de la Sociedad Oftalmológica de la Comunidad Valenciana.

Santa Lucía (Siracusa, 283-ibídem, 304) fue una mártir cristiana, que padeció el martirio durante la persecución de Diocleciano. Venerada en la Iglesia católica, ortodoxa y luterana, es la patrona de la vista y de todos aquellos oficios en los que requiere agudeza visual (modistas, costureras, relojeros, diseñadores y diseñadoras gráficas, etcétera). La relación entre Lucía y los ojos, que hace de esta santa la protectora de la vista, se explicita en la iconografía de la Edad Media y deriva quizá de la cercanía etimológica del nombre griego «Lucía» con el término latino lux (luz).

Existe la leyenda de que fue la belleza de los ojos de Lucía la que no permitía descansar a uno de sus pretendientes, por lo que ella se los arrancó y se los envió. Lleno de remordimiento e impresionado por el valor de Lucía, el pretendiente se convirtió al cristianismo. Una leyenda medieval decía que, cuando Lucía estaba en el tribunal, aun sin ojos, seguía viendo.

 

La fábula podría explicarse en que, durante la Edad Media, debido al retraso acumulado por el calendario juliano, la festividad de Lucía coincidía con el solsticio de invierno y, por tanto, el día más corto del año. El nombre de la santa, que significa la que porta luz y la fecha en que se conmemoraba su martirio, explicarían el origen de esa leyenda posterior sobre sus ojos.

Igualmente, la ermita, que permanecerá abierta durante todo el día del miércoles 13 de diciembre (de 08:00 a 20:00 horas), acogerá la celebración de misas a las 9:00, 10:00, 12:00, 17:00 y 19:00, siendo esta última una missa de Novenari, recuperando así la celebración de la novena. En las celebraciones, en las que toman parte cada año cientos de devotos, también participarán miembros de la Sociedad Oftalmológica de la Comunidad Valenciana.

Además, la cofradía mantiene sus fines caritativos fundacionales y, por este motivo, este miércoles 13 de diciembre, coincidiendo con la festividad litúrgica de Santa Lucía, financia la comida que ofrece la Asociación Valenciana de Caridad a cientos de personas necesitadas, al igual que cada 5 de febrero, con motivo de la festividad de santa Águeda que, antiguamente, era vinculada al fin del ciclo navideño.

Festividad de Santa Lucía. Foto de Manolo Gallart (AVAN)

Tabalà i dolçainà Santa Lucía. (Photo: Alberto Sáiz)

Festividad de Santa Lucía. Foto de Manolo Gallart (AVAN)

Según cuenta la tradición, dos peregrinos trajeron una reliquia de Santa Lucía desde Venecia en el año 1381. Entre ese mismo año y 1391, se sabe, por archivos conservados en la cofradía de la Santa, que los terrenos donde se sitúa la ermita fueron adquiridos para una posterior construcción del templo y casa. 

 

Tiempo después, el Rey Martín el Humano concedió permiso en 1399 a la Cofradía de Santa Lucía para construir el edificio de la ermita y de la casa de la cofradía. La Pontificia, Real y Primitiva Cofradía de Santa Lucía Virgen y Mártir de Valencia gestiona desde aquel momento y hasta nuestros días, en plena autonomía, la ermita y la casa. La Cofradía cedió, en 1410, parte de su huerto, para construir el dormidor de locos del Hospital General.

 

campaners.comPontifícia, Real i Antiga Confraria de Santa Llúcia Verge i Màrtir de València

A pesar de esta última afirmación, existen documentos que establecen la configuración de la Cofradía de Santa Lucía a mediados siglo XIII, posiblemente por el origen siciliano de la reina Constanza de Sicilia o Constanza de Suabia, casada con el infante Pedro de Aragón, hijo de Jaime I y futuro Pedro III de Aragón (no confundir con su tía Constanza II de Hohenstaufen, también conocida como Constanza Augusta Emperatriz Romana de Oriente). Se sabe que la nueva catedral de Valencia, convertida tras la conquista de Jaime I, ya disponía de una capilla dedicada a Santa Lucía, incluso se señala que se dedicó tiempo antes, sobre la antigua mezquita recién consagrada tras la conquista del rey de Aragón El Conquistador. 

El templo presenta actualmente un aspecto barroco, con obras de los siglos XVII, XVIII y XIX, especialmente el retablo mayor con la imagen de Santa Lucía; el lienzo de Nuestra Señora de los Desamparados, de Gaspar de la Huerta, o el bocaporte de Evaristo Muñoz.

La Cofradía conserva en sus archivos la documentación original de los más de seis siglos de existencia, así como numerosas obras de arte, expuestas y al culto, en la ermita. El templo tiene dos fechas de especial y pública concurrencia: el día de Santa Lucía, la protectora de la vista, 13 de diciembre, y el día de Santa Águeda, protectora de los pechos femeninos, 5 de febrero.

Especialmente popular es la tabalà del 12 de diciembre a las siete y media de la tarde, que rodea el barrio con el estruendo de un centenar de dulzainas y tambores, para anunciar la fiesta, a la que se unen las torres humanas de la Muixeranga de València.

La Cofradía está haciendo un importante esfuerzo para compartir el patrimonio religioso y cultural, tanto a través de la página Web como de la apertura del templo, seis días a la semana.

 

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Festividad de Santa Lucía. Foto de A.Sáiz (AVAN)

 

 

 

 

 

 

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