Junto a la carretera de Albaida, en el tramo que va de Gandia a Barx junto al puente de Marxuquera (en el Llano de la Marxuquera y muy cerca de la Cova Negra o Cova de les Maravelles), se encuentra el llamado Morabet o Morabito, también conocido como Morabito de Marxuquera, o como Nevasca-Morabito o Morabito-Nevasca.

El hallazgo de esta construcción se produjo por casualidad, ya que se hallaba inaccesible entre el profuso bosque mediterráneo y que los movimientos de tierra de los años 60-70 del siglo XX en busca de nuevas parcelas para cultivo de la naranja pusieron al descubierto.


Durante un tiempo se creyó que su origen era islámico. Esta teoría fue hace décadas la que mantenían historiadores y arquitectos, aunque desde hace una década se complementa con otra tras un estudio. 

En algunos países musulmanes, un morabito (en árabe, مُرابِط [murābiṭ], también llamado مربوط [marbūṭ]; compárese con la etimología de almorávide) es una persona considerada especialmente pía a la que popularmente se atribuye cierta santidad. La misma palabra designa, por extensión, bien el lugar donde vive un morabito (una especie de ermita), situado en despoblado, o la tumba de un personaje de estas características, que es objeto de veneración popular.

Una de las primeras referencias escritas data de 1962, en un manuscrito de Antonio Sancho Santamaría, que habla del edificio y dice que recuerda a los “morabitos norteafricanos”. El historiador Josep Camarena menciona también esta singular construcción en un artículo publicado el 11 de marzo de 1970 en el diario Ciutat, con la denominación de morabito, que es como se ha venido conociendo popularmente el edificio.

El Morabito de Gandia, característico por su arquitectura, es, sin duda, una construcción insólita cuya datación es incierta, aunque por los materiales y el tipo de construcción podría ser del siglo XVII. No existe una documentación concluyente que determine a ciencia cierta el uso que se le dio.

 

Cabe mencionar, además, que a una distancia de 100 metros existió un edificio de similares características, aunque de menor tamaño, y de una sola planta. En la actualidad ha desaparecido.

Se trata de una una construcción insólita, de difícil datación. Su edificación es cilíndrica, compuesta por una cubierta con una bóveda de mampostería de unos 7 metros de diámetro y una altura total de 6 metros, con una pequeña linterna. Presenta dos plantas abovedadas comunicadas por una escalera. En la planta superior presenta un vano en el lado este. En la parte baja se encuentra la puerta de acceso y ventanas de pequeñas dimensiones a modo de aspilleras. 

La fábrica del Morabito es de cantos rodados gruesos, piedra troceada para la bóveda, y ladrillo en las puertas y ventanas, estando declarado como Bien de Interés Cultural en el informe de la Direcció General de Patrimoni Cultural Valencià y Paisajes Españoles publicado en el BOE el 13/12/1982.

Morabito de Gandia. Fotografía extraída de “La Nevasca – Morabito de Gandia”, obra de Josep S. Gomar Muñoz, del Dpto. de Historia y Gestión del Patrimonio Artístico. UNIVERSITAT DE VALÈNCIA

Morabito de Gandia. Fotografía extraída de “La Nevasca – Morabito de Gandia”, obra de Josep S. Gomar Muñoz, del Dpto. de Historia y Gestión del Patrimonio Artístico. UNIVERSITAT DE VALÈNCIA

Morabito de Gandia. Fotografía extraída de “La Nevasca – Morabito de Gandia”, obra de Josep S. Gomar Muñoz, del Dpto. de Historia y Gestión del Patrimonio Artístico. UNIVERSITAT DE VALÈNCIA

En el entorno del Morabito se halla la Cova de les Meravelles, que junto a la Cova del Parpalló, ubicada en sus proximidades, también en término de Gandia, constituyen dos de los yacimientos arqueológicos del Paleolítico más importantes de Europa.

Ubicación exacta del Morabito de Gandia. Google Maps

Estuvo rodeado por un segundo recinto en forma de corona de paredes menos gruesas y al mitad del cuerpo central. Este espacio estaba cubierto coincidiendo con la base de la bóveda, debido a que aparecen huecos y muescas en los que debieron apoyarse las viguetas de la cubierta. El acceso a este espacio es a través de una puerta de arco carpanel rebajado.

A una distancia de 100 metros existió un edificio de similares características, aunque de menor tamaño, y de una sola planta. En la actualidad ha desaparecido.

Recuerda a los Cucos en cuento a la tipología de planta, que son viviendas rudimentarias con una utilización temporal. Este tipo de casa presenta planta circular o cuadrada, realizadas totalmente en piedra de pequeño tamaño sin labrar y dispuestas en seco. La cubierta suele ser una bóveda cónica construida por hiladas horizontales voladas.

También se ha puesto en relación con “la Hume” palomar de Gasconia (Francia), que tiene también forma circular, el mismo tipo de bóveda y un numero reducido de vanos. 

Aunque resulta complicado datar con exactitud su construcción, en 2006 un informe elaborado por el director del Museu Arqueològic de Gandia (MAGa) Joan Cardona y el arqueólogo Francisco Blay, abría una nueva teoría que desmontaba la creencia tradicional que relacionaba el edificio con el culto islámico (entre la comunidad musulmana no sentó muy bien esta nueva propuesta, ya que hacía desaparecer el morabito para convertirlo en una nevasca).

Sus estudios apuntaban hacia una nueva dirección. Aseguraban que podría tratarse de una antigua “nevera de transición” y que, por la utilización de los materiales constructivos (por la forma de la cúpula, la falta de ventilación y unos cuantos elementos que coinciden), se podría datar ya bien entrado el siglo XVII. Anotaban que hubiera servido de depósito de hielo o nevera rural al servicio del comercio de nieve de Gandia en los siglos XVII y XVIII. Blay y Cardona iniciaron una nueva línea de investigación sobre el origen del edificio basada en los topónimos locales de la zona, conocida popularmente como La Nevasca; por referencias en el entorno, como el camino de La Nevera; y en datos topográficos. 

A pesar de lo mencionado anteriormente, los partidarios de la teoría del origen islámico siguen afirmando que los moradores de estas tierras conservaron sus costumbres y su religión en secreto, a pesar del acoso de la intolerancia religiosa y de las amenazas reales de la Inquisición, manteniendo viva la costumbre de edificar morabitos en los lugares donde fallecían los santones, hombres de vida ejemplar, que gozaban del aprecio de la comunidad.

Tal y como manifiestan desde webislam.com, considerar nevera medieval o “nevera de transición” a este monumento, el cual no tiene pozo alguno, no supera el más somero análisis científico. Don Jorge Cruz Orozco, en su tesis sobre el comercio de la nieve en las provincias de Castellón y Valencia que publicó en 1985 junto al otro gran experto de la historia del comercio de la nieve en la Comunidad, don Jose María Segura, publicó en 1996 el inventario completo de todos los pozos de nuestra Comunidad, ya que nevera y pozo son sinónimos, no siendo posible una nevera sin un pozo dentro de ella.

La polémica sobre el origen de esta construcción sigue hoy vigente, como una lucha entre lo crisitiano y lo musulmán para apropiarse de su edificación, aunque sin posibilidad alguna de datar a ciencia cierta la fecha exacta.  

Para rebatir la teoría del nevero, además, mencionan la existencia de un estudio que hace referencia a “los morabitos del oriente de al-Andalus”, sin mencionarlo en concreto, donde se indicarían datos sobre del santón de Marxuqera y dos de sus más allegados discípulos. 

SI PINCHAS AQUÍ PODRÁS VER UN EXTENSO TRABAJO DEL MORABITO DE GANDIA OBRA DE JOSEP S. GOMAR MUÑOZ, DEL DEPARTAMENTO DE HISTORIA Y GESTIÓN DEL PATRIMONIO ARTÍSTICO DE LA UNIVERSITAT DE VALÈNCIA.

 

 

 

Fuentes:

 

 

 

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