• Las ruinas del Castillo de Montesa forman parte de nuestra historia y patrimonio cultural. Afectado por el terremoto del año 1748, en la actualidad sólo podemos disfrutar de algunas dependencias de lo que fue en su día el Santo y Real Convento de la Orden de Santa María de Montesa y San Jorge de Alfama.

Javier Traval, de PhotoPixel Valencia, nos trae en imágenes su visita al que fue uno de los castillos, o mejor dicho lo que queda de él, más importantes en el antiguo Reino de Valencia, hasta que el terremoto del 23 de marzo de 1748 acabó con su vida. Hablamos del Castillo de Montesa, el único castillo-convento del antiguo Reino de Valencia y que fue la sede de la Orden de Montesa.

Los restos del Castillo de Montesa se sitúan en un cerro elevado junto al municipio. Es a partir del siglo XIII cuando se tienen más noticias documentales del castillo, aunque hubo asentamientos anteriores por los restos arqueológicos encontrados.


Durante el reinado de Jaime II se fundó la Orden de Montesa cuya sede estaba en el Castillo. El castillo-convento de Montesa supuso un caso único en la arquitectura militar y religiosa de la Edad Media valenciana. Filial de la Orden de Calatrava, podría haber buscado un modelo constructivo en ésta. Aunque en Montesa las características del terreno, así como la reutilización del castillo musulmán hacen que sea una fortaleza peculiar.

Tras el terremoto de 1748, gran parte de las dependencias quedaban inhabilitadas, por lo que los conventuales, por decreto real, pasaron al Temple de Valencia. A partir de ese momento las ruinas del castillo fueron utilizadas como refugio en los diferentes enfrentamientos armados de los últimos siglos, y serían aprovechadas por los habitantes de la población, ya que se encuentran diversos restos diseminados en la población. Fue ya el 13 de abril del año 1926 cuando los restos del Castillo-Convento de la Orden de Montesa son declarados Monumento Nacional.

Sus restos han sobrevivido al paso del tiempo tras el terremoto, aunque, por desgracia, ya nos gustaría poder admirar su grandeza de cómo fue antaño. 

El castillo, que cuenta con diversos paneles interpretativos para conocer la historia durante la visita al monumento, forma parte de nuestra historia y patrimonio cultural.

En la actualidad -debido a la gran expoliación que durante años ha sufrido, ya que se podía entrar libremente- la entrada cuesta 3 €, existiendo un control de acceso y vigilancia para conservar lo que queda de él lo más posible. También existe una oferta para recorrer el castillo, el Museo de la Almazara (Museu de l´Oli), el Museo Parroquial y la iglesia de la Assumpció por tan solo 4 euros. 

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

Castillo de Montesa. Foto de Javier Traval, de PhotoPixel Valencia

De la construcción musulmana se conservan restos en el recinto antemural que rodea la fortaleza. Esta realizado con mampostería con mortero de cal, en algunos tramos, mientras que en otros la mampostería se dispone en horizontal formando líneas paralelas.  La parte superior del recinto fue construida a partir de la instalación de la Orden de Montesa. Sobre la montaña rocosa se levantaba la fortaleza de planta poligonal.

El recinto amurallado solo conserva dos torres en saliente, una de ellas la Torre del Homenaje situada al Oeste, y la otra situada junto al patio de armas debía proteger la entrada. En la zona Este se levanta otra torre de planta casi cuadrada, denominada en los planos del siglo XVIII Torre Prisión.

El acceso actual se realiza desde el noroeste a través de una rampa en codo. Tras la restauración del castillo se dotó de una puerta de arco de medio punto con una verja de hierro. Sobre esta puerta hay tres escudos que aparecieron entre los escombros que había bajo el puente. Tras la puerta se encuentra el patio de armas, a la derecha de él se encuentran una serie de estancias de las que solamente se conservan las bases de los muros, en una de ellas se ha mantenido el pavimento de pequeñas losas. En el centro del patio de armas hay un aljibe rectangular que ha perdido la cubierta abovedada. En la zona norte del patio hay restos de estancias en la que se adivina que tuvieron más de una altura por la existencia de escaleras que en la actualidad no conducen a ningún lugar.

La separación de la parte religiosa con la militar se realiza mediante el llamado corredor de los conversos que cruza el recinto de Norte a Sur, comunicando con el claustro a través de una puerta. El claustro de planta rectangular tiene unos caminos radiales, que confluyen en una rotonda central, enmarcados con unos bordillos de piedra. Se conservan las basas de los pilares pentagonales y algunos fustes cilíndricos de la galería del claustro.

Al sur del claustro se encuentra la iglesia de planta rectangular, cuyo muro exterior corresponde con la muralla. Solamente se conservan algunos arranques de pilastras. A continuación de la iglesia hay una estancia rectangular de pequeño tamaño a la que se puede acceder desde la iglesia o desde el claustro, parece ser que esta sala fue la sacristía. En la actualidad conserva parte del abovedamiento.

En el lado este del claustro se encuentra la Sala Capitular de planta cuadrada, con muros de gran espesos que conservan al interior de la sala el graderío. La cubierta de esta sala debió de ser una bóveda de crucería, de la que se conserva algún arranque de los arcos y la clave central en la que se representa el escudo de la Orden.

Al norte del claustro se disponen una serie de dependencias que podrían ser almacenes. Junto a la cabecera de la iglesia, hacia el sudeste, hay un aljibe junto al que se disponían las dependencias del Maestre, el refectorio, cocina y otras estancias. La fábrica predominante es el sillar rectangular que reviste los muros siendo el interior de mampostería.

 

 

Fuente principal:

  • Foto portada: recreacionmontesa.files.wordpress.com/
  • Texto: Obra derivada de la ficha patrimonial ubicada en la Secció 1a. Béns d’interés cultural de la Comunidad Valenciana a disposición relativa al proceso de declaración o incoación de un bien cultural o natural publicado en el DOGV del 05/08/05, siendo un texto que está libre de restricciones conocidas en virtud del derecho de autor de conformidad con lo dispuesto en el artículo 13 de la Ley de Propiedad Intelectual española.

 

 

 

 

Compartir965
Twittear
+1
WhatsApp
965 Compartir