A poco más de una hora y cuarto de Valencia capital se encuentra Planes, un municipio de la comarca del Comtat, Alicante. Para quien no lo sepa, esta pequeña localidad de menos de mil habitantes cuenta con uno de los parajes protegidos más bonitos de la Comunidad Valenciana: el Barranco de la Encantada -más conocido, en valenciano, como Barranc de l´Encantà-.

Este precioso rincón, en el cual se puede disfrutar de un agradable paseo mientras se admira su belleza paisajística, su diversidad de flora y la fauna, cuenta con una serie de pozas y saltos de agua que, sumados a la arquitectura histórica que se puede contemplar durante el recorrido -como la Ermita del Santísimo Cristo de Planes, el Lavadero de la Fuente Nueva o, junto a éste último, el Acueducto medieval-, se convierte en una ruta de obligada visita tras leer estas líneas -tanto si ya la habéis realizado como si no-.


La ruta, circular, comienza en Planes, continúa por el lavadero y acueducto medieval, para subir a la ermita por el calvario, dirigiéndose poco después al mencionado barranco de L´Encantá.

Durante el recorrido pasaréis también por un molino en ruinas y el estrecho, pasando por el famoso gor del Salt -gorgo del Salto-, para después empezar a subir hasta llegar a Tormos y, finalmente, caminar por la ladera de la sierra de la ermita para volver a Planes -la subida a la ermita es optativa, aunque las vistas desde lo alto del templo justifican el calvario-. 

Aunque durante el camino la poza más conocida es el gorg del Salt, con una pequeña cascada o salto, también os encontraréis otros charcos más pequeños pero igual de bellos como el de la Pau, de la Peñeta, del Corralet, el Blavet, o el Estret, cuyas paredes del desfiladero esconden una bella poza de acceso algo complicado.

Quien mejor os puede ilustrar con imágenes del lugar y aportar la ruta vía GPS para que la podáis descargar en el móvil con la app de Wikiloc es el blog de descubriendoalicante.com, quienes realizan el recorrido completo y circular de unos 12 kilómetros aproximadamente (unas 5 horas). 


El lugar, además, esconde una leyenda en la que se menciona que existe una cueva, en la garganta del barranco de la Encantada de Planes, donde antaño el rey Al Azraq escondió sus tesoros dejando que los custodiase una joven doncella. Esta mujer de origen árabe -como el caudillo andalusí-, sigue vagando por la zona como fantasma, apareciéndose cada 100 años y preguntando al caminante que le salga al paso si la desea más a ella o a las joyas que lleva consigo, enfureciéndose ésta si la contestación del caminante son los objetos preciosos. 

Segons la història relata, i la veritat pot ser,
una senyora molt guapa li aparegué a un llenyater.
Li ensenyà un collar de plata, amb diamants i robins:
“¿què és el que vols, la joia, o t’estimes més a mi?”
Li contestà que la joia: “sempre seràs desgraciat,
en aquella penya tan alta tinc un palau encantat.

Mai seràs ditxós, si m’hagueres volgut a mi
la fortuna que hi ha allí haguera segut dels dos”
Damunt d’una aura boreal, a l’amanéixer l’aurora,
desapareix la senyora i el pobre es queda igual.
Si la dita els agrada, no la tinguen per falòria,
que és la veritable història del barranc de l’Encantada.

Miquelet d’Elena (Planes de la Baronia)

Poema del artículo de Just Ignasi Sellés  contando el encuentro de Amira, la mujer que enamoró al visir al-Azraq.

Mohammad Abu Abdallah Ben Hudzäil al Sähuir (1208, Vall de Alcalá, en Alicante, – 1276, Alcoy), conocido con el apodo de Al-Azraq (el de los ojos azules), fue un caudillo andalusí que vivió a mediados del siglo XIII al sur del entonces Reino de Valencia. Capitaneó tres enfrentamientos mudéjares en el sur del Reino de Valencia. Llegó a convertirse en el señor mudéjar más famoso del siglo XIII. Como curiosidad, varios autores han encontrado, en la rememoración de las revueltas de Al-Azraq, el origen de las fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy.​

Quien nos habla muy bien de la leyenda es Just Ignasi Sellés, un escritor que a través del extracto que podéis ver a continuación, que el mismo añade en su artículo La leyenda de la Encantada (I): las otras Moras, podemos conocer más sobre la supuesta doncella que protege el tesoro -al final de dicho artículo podréis encontrar un apartado llamado “Potser també t’interesse”, con 6 artículos más sobre la leyenda y sus posibles orígenes-. 

“Caminando desde el valle de Gallinera hacia poniente se entra en la Baronía de Planes, tendida por el mismo rumbo siete quartos de hora hasta el término de Benimarfull. (…) Además de estos cinco pueblos hubo otro llamado Llombo, cuyo nombre conserva el monte obtuso que yace entre el valle de Gallinera y Planes. (…) hállanse dichos monumentos y rastros de la industria agraria de los Moros en el boquete estrecho por donde las aguas que baxan de los montes meridionales saltan y se precipitan en busca del barranco de la Encantada. (…) Van cayendo éstas al barranco que la ignorancia y credulidad llamó de la Encantada por la piedra circular de unos cinco pies de diámetro, que en forma de ventana cerrada se ve en la garganta del barranco á 20 pies sobre el nivel ordinario de las aguas. En esta fingió el vulgo la boca de cierta mina, donde los Moros escondieron sus tesoros, y dexáron encantada una doncella, que cada cien años sale para volver á entrar en el mismo dia. Fábulas indignas de hombres juiciosos, perpetuadas solamente por la superstición é ignorancia. Quanto ofrece aquel barranco es natural y efecto de las aguas, que abriéron un callejon profundo, y dexáron por ambos lados cortes casi perpendiculares de mas de 50 varas. En el de la derecha se halla la citada piedra en un sitio de tan difícil acceso, que para llegar á él es preciso ó descolgarse por una soga desde mucha altura, ó pasar de la izquierda á la derecha atravesando ántes un largo madero: operaciones ambas muy arriesgadas, por hallarse un profundo pozo de agua en aquella parte del barranco. Hubo no obstante quien pasó y grabó sobre la piedra dos cruces, y mas abaxo dos líneas, una con la voz año, otra con el número 1573; debiéndose notar que la cifra 5 está algo desfigurada, y que la superficie entera de la piedra presenta un color mucho mas obscuro que las cifras y letras, en medio de verse allí grabada de tiempo inmemorial, como me aseguraron personas fidedignas.”

 

Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, Población y Frutos del Reyno de Valencia, por don Antonio Josef Cavanilles, 1797, Libro Quarto, 47, pp. 153-154.

Dicho todo esto, ¿tenéis excusa para no visitar este precioso paraje? Por cierto, muy cerquita tenéis el Embalse de Beniarrés, otro rincón de obligada visita. Recordad recoger vuestros residuos generados y generar el mínimo impacto a la zona. Respetando el lugar hará que todos lo podamos disfrutar y sea preservado para las futuras generaciones. 

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