• La intervención propone la reconversión de la antigua Imprenta Vila en un nuevo mercado, que operará bajo la denominación de Mercado de San Vicente, con una oferta de 21 puestos de venta, centrados en un nuevo comercio, más responsable, solidario y social, que genera comunidad, convirtiéndolo en un punto de encuentro y dinamización a doble escala: barrio y ciudad.
  • En el Mercado de San Vicente se podrá comprar y también degustar antes de comprar, con especial atención a los productos de proximidad y de temporada, fruto del compromiso con los productores locales.
  • A partir del mes de abril de 2019, se abre el periodo de selección para los 21 puestos o paradas del mercado, y posteriormente se pasará a evaluar dichas solicitudes eligiendo como operadores a los mejores comerciantes, hosteleros, marcas y productos del sector.
  • Se prevé su apertura para septiembre de 2019.

Con una inversión aproximada de 2.500.000€, y gracias a los empresarios valencianos Juan Albert y David Núñez, con más de 10 años de experiencia en diferentes sectores relacionados, el Mercado de San Vicente será el primer mercado gastronómico “tradicional” de gran formato inspirado en referentes como el Mercado de San Miguel en Madrid, La Lonja del Barranco en Sevilla o El Mercado de Correos en Murcia, que además contará con una abundante programación cultural que le dará ese aspecto diferenciador respecto al resto.

Éste constará de 1800 metros cuadrados divididos en 21 puestos, entre los que destacarán los destinados a la gastronomía valenciana, aunque también habrá representación de toda la cultura gastronómica mediterránea, ofreciendo la mayor calidad posible al alcance de todos los bolsillos y enfocado tanto al ciudadano valenciano como a los visitantes y turistas.

Se ha recalcado que el Mercado de San Vicente tendrá horario diurno y vespertino para la integración con el barrio, por lo que no supondrá un problema para el descanso del vecindario.

Se apostará por productos de proximidad, o como se dice ahora, productos de km 0, siempre buscando el comercio justo y la calidad como señas de identidad.

A la actividad comercial propia del mercado se incorpora un componente cultural añadido que eleva el mercado tradicional a la categoría de centro de cultura gastronómica, generando nuevas oportunidades culturales, sociales y económicas. De hecho, en los edificios anexos, hay proyectado un espacio coworking de 900 metros cuadrados que constará de espacios comunes de trabajo, individuales y salas de reunión.

Uno de los edificios anexos al futuro Mercado de San Vicente de Valencia. Foto cedida por David Núñez.

PROYECTO DEL GRAN MERCADO GASTRONÓMICO DE SAN VICENTE:

  • Del proyecto de arquitectura y diseño interior se ocupará el equipo Janfri&Ranchal Studio, con casi 30 años de trayectoria profesional centrada en espacios terciarios, comerciales y de ocio (entre otros), con sede en Valencia.
  • El proyecto propone la puesta en valor de los edificios históricos, incorporando los usos de mercado -en el edificio principal- y de oficinas de tipo coworking -en el edificio anexo- mediante una instalación sensible a la preexistencia, que resuelve las necesidades funcionales de ambas actividades, sostenible en el tiempo y respetuosa con el barrio y sus vecinos.
  • Desde el punto de vista del diseño, se proponen puestos de venta de construcción prefabricada en taller, con colocación “en seco”, que no resultan invasivos respecto de la preexistencia. Se utilizan materiales naturales: metales, madera y cerámica. Adicionalmente, se propone la recuperación de elementos procedentes de la histórica imprenta y la utilización de recursos gráficos y tipográficos aplicados.

El plan tendrá como máxima el respeto a la intervención, así como al valor patrimonial de los edificios, teniendo un carácter no invasivo. Para ello se utilizarán materiales reversibles y no fijos, buscando siempre la recuperación de su identidad original y todos aquellos elementos que con el paso del tiempo se fueron perdiendo.

Tanto los colores pantone, tipografías, como las texturas del proyecto, harán alusión al mundo de las artes gráficas, haciendo así un claro guiño a la histórica imprenta que en su día y durante décadas albergó este espacio.

El proyecto del Mercado de San Vicente tiene como objetivo la recuperación patrimonial e histórica de los edificios, la vertebración del barrio, la creación de empleo y por supuesto, convertirse en un escaparate y referente de nuestra cultura y gastronomía.

El estudio “Janfri&Ranchal”, con más de 25 años de experiencia en el sector, será el encargado de todo lo referente a la arquitectura e interiorismo. Les avalan su trayectoria, profesionalidad, y todos los trabajos realizados tanto a nivel nacional como internacional, generando siempre edificios y espacios bellos, funcionales y amables, pero también sostenibles por su capacidad de perdurar en el tiempo.

HISTORIA DE LA ANTIGUA IMPRENTA VILA:

  • La operación pretende desvelar la memoria de la antigua Imprenta Vila (que surge a principios del siglo pasado de la mano de José Vila, el industrial de las artes gráficas) abriéndola a todas las personas -tanto locales como visitantes- salvando el Complejo del abandono actual y recuperando su valor patrimonial.

El edificio de la antigua Imprenta Vila está situado entre las calles Maestro Sosa y Mascota, justo al lado de la calle de San Vicente Mártir, en una zona cercana al centro de Valencia, lo cual propiciaría el flujo de público. Además, se encuentra muy próximo a la estación Joaquín Sorolla (AVE), a apenas unos metros de Plaza de España y andando a 5 minutos del centro de la ciudad.

Fachada de la antigua Imprenta Vila. Foto cedida por David Núñez

El complejo surgió a principios del siglo XX de la mano de José Vila, el industrial de las Artes Gráficas que dio nombre a esta imprenta familiar, y que confió la construcción del conjunto al maestro de obras Vicente Cerdá.

A pesar de su amplitud y de su belleza arquitectónica, es prácticamente desconocido para la gran mayoría de los valencianos. El hecho de que se halle oculto entre viviendas, ha permitido mantener el misterio que le rodea. Hace 12 años salió de su anonimato cuando se instaló en él la exposición Casa Decor, que mostró las últimas tendencias del hábitat. Se destapaba así un tesoro que, gracias a su ubicación entre bloques altos, ha logrado mantener su imagen.

Edificios y casas anexas al futuro Mercado de San Vicente de Valencia. Fotos cedidas por David Núñez.

El espacio que se interviene acogió en el año 2007 el certamen Casa Decor y en los últimos años, ha servido de plató de cine y para algunas localizaciones de series de televisión.

Para llevar a cabo el evento en el año 2007 se afianzó la estructura, se acondicionó para un mayor aforo, se recuperó la carpintería y se nivelaron los suelos. Además, se protegió contra incendios y se mejoró la accesibilidad, según indicó en su día Sergio García-Gascó, uno de los arquitectos del proyecto.

La principal función del edificio en los últimos años ha sido la de servir como plató de cine. Por sus estancias, en las que aún se conserva la antigua maquinaria, han pasado los rodajes de películas como ‘La isla del holandés’, de Sigfrid Monleón o ‘Las cerezas del cementerio’, rodada por Juan Luis Iborra. También sirvió para algunas localizaciones para las series que grabó TVE en torno a las figuras de Blasco Ibáñez y de Severo Ochoa, como por ejemplo “Un Funcionario”, de la serie sobre los “Cuentos Valencianos” de Vicente Blasco Ibáñez en 1991.

 

 

 

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