• Pasear por las calles de la Villa de Requena hará que os transportéis a otra época.

El conocido como barrio de La Villa, el barrio más bonito de Requena (Valencia), es uno de esos lugares dignos de visita, ya que pasear por las calles de la Villa de Requena hará que os transportéis a otra época. Se trata del barrio más antiguo de la bella Requena, lugar donde se registraron los primeros indicios de población y que está declarado, desde 1966, Conjunto Histórico Artístico de carácter nacional.

La villa medieval de Requena aún esconde vestigios de su pasado musulmán. Es en la propia toba de 4’7 hectáreas de la Villa de Requena, que ya había registrado antecedentes de ocupación ibera, romana y visigótica, donde se emplaza una ciudad hispano árabe marcada por el prototipo clásico de este tipo de urbes: una alcazaba, una medina y un arrabal, donde, a día de hoy, puede todavía verse parte de su entorno rodeado por una muralla, con sus correspondientes torres defensivas, y las diferentes puertas de acceso a la ciudad.

El 10 de marzo de 1966, el barrio de la Villa fue declarado “Conjunto Histórico-Artístico”. A partir de 1983, se realizaron obras de rehabilitación y mejora de Santa María, del Salvador, de la Alcazaba, se excavaban los restos ibéricos y romanos de la Plaza del Castillo y finalmente, en 2006, se finalizó la restauración del bello Palacio gótico del Cid y se acondicionó la Cuesta de las Carnicerías. Los hoteles con encanto y zonas de restauración surgen en torno a la Plaza del General Albornoz y aledaños. El 20 de julio de 2005 se inauguró el Museo de Arte Contemporáneo Florencio de la Fuente, acrecentando el valor patrimonial y turístico de la Villa. Durante el 2012 y 2013 se procedió a la restauración y musealización de la Torre del Homenaje y de la portada del templo de Santa María.

Ayuntamiento de Requena

En época almohade, La Villa adquiere la estructura urbana que corresponde al prototipo de las ciudades hispano-musulmanas. Tiene su base en un promontorio sobreelevado de toba caliza, lo cual le ofrecía un carácter de defensa natural. Su entorno está rodeado por una muralla con sus correspondientes torres defensivas y las diferentes puertas de acceso a la ciudad.

En La Villa destacan, entre otros lugares, diferentes edificios, monumentos o lugares característicos, como por ejemplo la calle de Santa María o el callejón de Paniagua; diferentes arcos o pasos; la casa de los Pedrón, la del Arte Mayor de la Seda o la de Santa Teresa; la cuesta de las Carnicerías o de San Julián, la cuesta del Castillo, la cuesta del Cristo o la cuesta y puerta del Ángel; las cuevas de la Villa; la iglesia de San Nicolás, la iglesia de Santa María o la iglesia del Salvador; la Alcazaba, la Fortaleza, la Judería o la Medina; el Palacio del Cid o las calles dedicadas a las mujeres de su vida; la plaza de la Villa (o del General Albornoz) o la plaza del Castillo; y la torre del Homenaje.

Por cierto, junto a la pequeña y bonita oficina de turismo, lugar desde donde se puede subir una cuesta junto a la Torre del Homenaje para acceder al barrio de la Villa, se encuentra la conocida fuente de los Patos, así como también los Túneles, abiertos al público desde 2016 tras ser acondicionados. Éstos recorren la roca del Barrio de La Villa y fueron excavados durante el gran asedio que tuvo lugar desde 1706 en la Guerra de Sucesión a la corona española.

Por cierto, en Los Cubillos se come muy bien, aunque también hay otros rincones dignos de visita como el Mesón Fortaleza, el Mesón La Villa o El Yantar.

Los Cubillos Gastrobar: gastronomía requenense en una cueva del siglo XV

 

 

 

 

Fuentes: 

 

 

 

 

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