La Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la Comunitat Valenciana, cuya consellera es Mireia Mollà, está preparando una orden que regulará el acceso a los parques naturales y otros espacios naturales que están siendo altamente masificados –algo que, sin embargo, muchos llamarán poner puertas al campo, aunque la consellera ha manifestado que la intención no es poner barreras, sino incentivar a disfrutar del medio natural con responsabilidad tras la necesidad de conectar con la montaña tras el desconfinamiento-.

La medida, tal y como afirma la Cadena Ser en un artículo con entrevistas, busca proteger zonas de la naturaleza que no están preparadas para recibir tantas visitas, sobre todo en fines de semana y festivos, todo con el fin de evitar aglomeraciones, ofrecer protección medioambiental a los parajes y, por último, evitar que los vehículos llenen y desborden los accesos.

Zonas como el mirador del Garbí, en la Calderona; los puentes colgantes de Chulilla; el Pou Clar de Ontinyent; la Peña Cortada de Calles; o el Corbinet, el barranco de la Barbulla y el embalse de Cortes de Pallás, entre decenas de parajes más donde se producen aglomeraciones de personas todos los fines de semana, contarán en un futuro no muy lejano con una regulación y ordenación de acceso, una nueva orden que estará lista antes de acabar el año y que busca, sobre todo, implicar el resto de administraciones y ayuntamientos.

Se busca, en definitiva, concienciar a la ciudadanía sobre la necesidad de respetar la naturaleza a través de la educación ambiental, acciones que buscan seguir los ejemplos de protección medioambiental que ya funcionan en zonas como la Cova Tallada o el Parque natural del Montgó.

Paula Tuzón, secretaria autonómica, aclara en un audio que la orden no tiene la intención de poner barreras sino de aprovechar la oportunidad de que haya interés en reconectar con el medio natural.

 

 

 

 

 

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