La histórica Casa dels Bous, uno de los edificios más emblemáticos del Cabanyal-Canyamelar (si bien está situada en el Cabanyal), encara la recta final de su transformación para convertirse en la primera sede del esperado Museu de la Mar de Valencia. El Ayuntamiento de Valencia avanza en la musealización del inmueble y del histórico patio de Tenyidors, un proyecto que permitirá poner en valor la memoria de la pesca tradicional y de los antiguos oficios vinculados al Mediterráneo.
Tras años de retrasos y cambios en el proyecto, el futuro espacio cultural de los Poblados Marítimos con entrada por Eugènia Vinyes comienza, por fin, a tomar forma. Aunque la nota de prensa municipal del 1 de agosto de 2026 no concreta una fecha de apertura, el concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno, anunció días atrás que la previsión municipal es inaugurar el museo este mes de septiembre, tal y como se adelanta en La Casa dels Bous se inaugurará en septiembre como Museo del Mar tras su rehabilitación, culminando así un proyecto del que se habla desde hace casi una década.
La Casa dels Bous se prepara para convertirse en sede del Museu de la Mar:
Los trabajos actuales se centran en la adecuación museográfica del edificio, un contrato adjudicado a la empresa Cultural Media Design con financiación de los fondos europeos Next Generation. Paralelamente, el Ayuntamiento también trabaja en la recuperación del patio de Tenyidors y en la restauración de diverso material procedente de un antiguo taller de carpintería naval del Cabanyal, piezas que pasarán a formar parte de la exposición permanente.
La idea es clara: que la Casa dels Bous deje de ser únicamente un edificio rehabilitado para convertirse en un auténtico centro de interpretación de la cultura marinera valenciana, recuperando así la memoria de una forma de vida estrechamente ligada al mar.
Según ha explicado el consistorio, el nuevo museo permitirá conocer la historia de uno de los barrios más representativos de Valencia, poniendo en valor tanto su patrimonio material como las tradiciones que durante generaciones marcaron la vida de los Poblats Marítims.


¿Qué podrá verse en el futuro Museu de la Mar?
El recorrido expositivo estará dedicado a explicar la evolución de la actividad pesquera en la fachada marítima de Valencia y mostrará algunos de los elementos más representativos de este patrimonio. Entre los contenidos previstos destacan:
- El origen de la tradicional pesca del bou.
- El proceso de teñido de las redes de cáñamo en las históricas casitas de Tenyidors.
- Las embarcaciones más representativas de la costa valenciana.
- La evolución del puerto de Valencia y su relación con los barrios marineros.
- Los oficios tradicionales vinculados al mar.
- Herramientas y maquinaria recuperadas de un antiguo taller de carpintería naval del Cabanyal.
Precisamente, durante 2024 el Servicio de Investigación Arqueológica Municipal recuperó numerosas máquinas y utensilios de un antiguo taller situado en la calle Eugènia Viñes, especializado en la fabricación de remos y poleas para embarcaciones. Tras su restauración, parte de este material podrá contemplarse de forma permanente en el futuro museo.

También se recuperan los históricos Tenyidors:
La actuación no se limita únicamente a la Casa dels Bous. El proyecto incluye la puesta en valor del conocido pati de Tenyidors, donde durante décadas los pescadores teñían las redes de cáñamo que posteriormente utilizaban para faenar.
Los trabajos de restauración han permitido consolidar los restos arqueológicos conservados, entre ellos antiguos hornos, calderas, pozos y otros elementos empleados en este proceso artesanal. Aunque hoy únicamente permanecen en pie tres de las antiguas casetas que formaban el conjunto, todavía pueden apreciarse las huellas del resto de edificaciones sobre el pavimento y los muros.
Un proyecto esperado (el del Museu de la Mar) durante casi diez años:
La transformación de la Casa dels Bous en el Museu de la Mar no ha sido precisamente un camino rápido. El proyecto comenzó a anunciarse en 2016, aunque las obras de rehabilitación no arrancaron hasta 2022 (inicialmente, el Museo de la Mar iba a tener varias sedes, pero con los años se perdió el proyecto). Desde entonces, los plazos previstos para su apertura se fueron retrasando en varias ocasiones debido a distintas incidencias, entre ellas el hallazgo de restos arqueológicos durante la ejecución de las obras.
La rehabilitación del edificio concluyó a finales de 2023, con una inversión cercana a los dos millones de euros financiada con fondos europeos. Posteriormente comenzó la elaboración del proyecto museográfico y la búsqueda de piezas históricas que permitieran dotar de contenido al futuro museo.
Ahora, con la musealización ya en marcha y prevista para su apertura este 2026, todo apunta a que la Casa dels Bous podrá abrir finalmente sus puertas como Museu de la Mar durante este otoño.
Cuando el Ayuntamiento gobernado entonces por Joan Ribó presentó el proyecto en 2016, la idea era mucho más ambiciosa que la actual. No se planteaba un único museo, sino un gran museo marítimo distribuido por todo el frente litoral de Valencia, un «museo extensivo» con múltiples sedes repartidas entre el puerto y los Poblats Marítims. El plan contemplaba recuperar edificios históricos como las Reales Atarazanas, la antigua estación del Grau, el Edificio del Reloj, el Tinglado nº 2, el antiguo Varadero, la Lonja de los Pescadores, la Casa dels Bous o la Fábrica de Hielo, además de poner en valor otros espacios patrimoniales vinculados a la historia marítima de la ciudad como el abandonado edificio DOCKS (antiguo ani+ puerto) o el Veles e vents, entre otros.
Aquella propuesta aspiraba a convertirse en uno de los grandes proyectos culturales de Valencia, capaz de explicar la relación histórica de la ciudad con el Mediterráneo, preservar su patrimonio marítimo y reunir importantes archivos históricos, colecciones y donaciones ya comprometidas por distintas instituciones. Sin embargo, con el paso de los años el proyecto fue perdiendo fuerza, las diferentes sedes nunca llegaron a desarrollarse y la iniciativa quedó prácticamente reducida a la rehabilitación de la Casa dels Bous y del patio de Tenyidors. Diez años después del anuncio inicial, el Museu de la Mar parece por fin ver la luz, aunque muy lejos de la ambiciosa propuesta que se presentó en sus orígenes.
¿Por qué se llama Casa dels Bous?
El nombre del edificio hace referencia a los bueyes que permanecían en su interior y que eran imprescindibles para arrastrar las embarcaciones entre la playa y el mar cuando todavía no existían motores. Aquellos animales permitían varar y botar las barcas cada jornada de pesca, una imagen que durante décadas formó parte del paisaje cotidiano del Cabanyal.
Además, el conjunto está estrechamente relacionado con la tradicional pesca del bou, una modalidad de pesca de arrastre que marcó profundamente la historia y la economía de los antiguos Poblats Marítims.
La historia de la Casa dels Bous:
La Casa dels Bous constituye uno de los edificios más singulares del patrimonio marítimo valenciano. Construida entre 1877 y 1895 por la sociedad Marina Auxiliante, su función era albergar los bueyes que ayudaban a botar y sacar las embarcaciones de pesca de la playa antes de la llegada de los sistemas mecanizados.
El conjunto estaba formado por dos espacios diferenciados: una vivienda destinada al cuidador de los animales (conocido como bouero) y una gran nave donde permanecían los bueyes y se almacenaba el forraje necesario para su mantenimiento.
El edificio formaba parte de un importante conjunto de instalaciones vinculadas al mundo de la pesca, entre las que también se encontraban la Lonja de los Pescadores, la fábrica de hielo y las casetas de Tenyidors, configurando uno de los espacios más importantes de la actividad pesquera valenciana durante finales del siglo XIX y buena parte del XX.
Frente al edificio se encontraba el conocido pati dels Bous y, junto a él, el pati de Tenyidors, donde decenas de pequeñas casetas servían para teñir las redes de cáñamo utilizadas por los pescadores.
Con la desaparición de los bueyes como sistema de arrastre durante la década de 1930, la Casa dels Bous perdió su función original y fue transformándose con el paso de los años en almacén, cooperativa, oficinas de las cofradías e incluso taller industrial.
Durante décadas permaneció en un estado muy deteriorado hasta que comenzaron los trabajos para recuperar uno de los edificios más simbólicos del patrimonio marítimo valenciano. Antes de su rehabilitación definitiva también acogió iniciativas culturales como Atelier dels Bous o el espacio Artivida, que devolvieron temporalmente la actividad a este histórico inmueble.
¿Qué era realmente la pesca del bou?
Aunque muchas personas relacionan el nombre de la Casa dels Bous con los animales que permanecían en su interior, lo cierto es que el término también hace referencia a una de las modalidades tradicionales de pesca más características del litoral valenciano.
La denominada pesca del bou consistía en arrastrar una gran red mediante una pareja de embarcaciones que trabajaban de forma coordinada. Una vez finalizada la jornada, los bueyes eran los encargados de sacar las pesadas barcas desde la orilla hasta tierra firme, una imagen que durante décadas formó parte del paisaje cotidiano del Cabanyal y el Canyamelar.
Precisamente esa estrecha relación entre el mar, la pesca y los antiguos oficios tradicionales será el hilo conductor del Museu de la Mar, un espacio llamado a recuperar una parte esencial de la memoria de los Poblats Marítims y de la historia marítima de Valencia.
Curiosidades de la Casa dels Bous, el histórico edificio que albergará en breve el Museu de la Mar:
Para despedir el artículo, qué mejor manera de hacerlo con curiosidades sobre el lugar. Y es que mucho antes de convertirse en el esperado Museu de la Mar, la Casa dels Bous ya era uno de los edificios más singulares del patrimonio marítimo valenciano. Su historia está llena de curiosidades: fue levantada gracias a una autorización de Alfonso XII, aparece vinculada a la literatura de Blasco Ibáñez, conserva un reloj de sol de finales del siglo XIX y durante décadas pasó de albergar bueyes para la pesca a convertirse en almacén, taller industrial e incluso espacio cultural. Estas son algunas de las anécdotas y datos más interesantes que esconde este emblemático rincón del Cabanyal. Destaca que:
- Fue construida entre 1877 y 1895 por la sociedad Marina Auxiliante para albergar los bueyes que ayudaban a sacar y botar las barcas de pesca.
- El edificio conserva un reloj de sol fechado en 1895, considerado uno de sus elementos más característicos.
- Su construcción fue posible gracias a una autorización del rey Alfonso XII, que permitió a los pescadores levantar una nueva casa para los bueyes junto al mar.
- La Casa dels Bous aparece citada en la novela Flor de Mayo de Vicente Blasco Ibáñez, una de las obras más representativas sobre la vida en los poblados marítimos valencianos.
- La tradición popular asegura que Joaquín Sorolla llegó a guardar aquí algunos de sus cuadros mientras pintaba escenas del Cabanyal y sus playas, aunque este hecho no está plenamente documentado.
- En su fachada todavía pueden verse cabezas de toro como elemento ornamental, un guiño a la función original del edificio.
- Antes de convertirse en museo también fue almacén, cooperativa, oficinas de pescadores, taller industrial y espacio cultural, acogiendo proyectos como Atelier dels Bous o Artivida.
- Junto a la Casa dels Bous se encontraba el patio de Tenyidors, donde llegaron a existir 37 casetas dedicadas al teñido de las redes de cáñamo utilizadas por los pescadores. En la actualidad solo permanecen tres en pie, aunque todavía pueden apreciarse las huellas del resto.


Descubre más desde Valenciabonita
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


















