La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha dado por operativas cuatro nuevas pasarelas peatonales del Parque Fluvial del Turia que fueron destruidas durante la avenida del 29 de octubre de 2024, tal y como menciona la nota de prensa del organismo. Tres de ellas se encuentran en Riba-roja de Túria y la cuarta está situada en el entorno de la potabilizadora de La Presa, en Manises. Con su puesta en servicio se recuperan varios puntos de conexión entre ambas márgenes del río para peatones y ciclistas.
La actuación forma parte de los trabajos de emergencia y restauración fluvial realizados después de la dana, que han permitido intervenir en más de 75 kilómetros del río Turia, desde Sot de Chera hasta València. En este tramo se han retirado arrastres y obstáculos, se han acondicionado márgenes y se han recuperado distintos puntos del Parque Fluvial, entre ellos estas cuatro pasarelas.
🟧La Delegada de Gobierno en la CV, @pilarbernabe, ha visitado esta mañana Riba-Roja de Túria junto al alcalde, @RobertRaga, para conocer las nuevas pasarelas concebidas para soportar condiciones hidráulicas correspondientes a avenidas con un periodo de retorno de 100 años. pic.twitter.com/T3Ey8843gq
— Confederación Hidrográfica del Júcar (@CHJucar) September 1, 2026
Cuatro pasarelas reconstruidas y un diseño diferente:
La CHJ asegura que las nuevas estructuras incorporan mejoras respecto a las que existían antes de la riada. Entre ellas se encuentran una cimentación más robusta y la protección de los estribos mediante escollera, medidas destinadas a mejorar su comportamiento frente a procesos de erosión y socavación durante las avenidas.
Tres de las pasarelas cuentan con un vano de 24 metros para salvar el cauce de aguas bajas, mientras que la cuarta tiene un vano de 20 metros. Antes de su puesta en servicio se realizaron pruebas de carga con 14.700 y 9.450 kilogramos, dependiendo de las características de cada estructura. Estas cifras corresponden a las cargas empleadas durante los ensayos y no deben interpretarse como el peso máximo que puede soportar cada pasarela.

La CHJ señala además que las estructuras han sido concebidas para responder ante condiciones hidráulicas severas asociadas a avenidas con un periodo de retorno de 100 años. Esto no significa que exista una «riada que ocurre una vez cada cien años» ni que las pasarelas sean inmunes a cualquier inundación: el periodo de retorno es un concepto estadístico utilizado para definir la probabilidad de que se produzca o supere un determinado caudal.
De hecho, la descripción realizada por la Delegación del Gobierno en abril de 2026 resulta bastante ilustrativa: las nuevas estructuras fueron definidas como pasarelas inundables, diseñadas para permitir que el agua pase por encima durante una avenida. El objetivo, por tanto, no es que permanezcan necesariamente secas ante una gran crecida, sino que su diseño mejore su comportamiento y facilite su recuperación frente a episodios de inundación.
La diferencia respecto a las pasarelas anteriores:
La cuestión cobra especial importancia porque las anteriores pasarelas fueron precisamente una de las infraestructuras afectadas por la extraordinaria avenida del 29 de octubre de 2024. La reconstrucción pretende recuperar esa conexión, pero también introducir soluciones que mejoren la resistencia y estabilidad de las estructuras ante futuras crecidas.
Por eso, hablar simplemente de pasarelas «más resistentes» se queda corto, mientras que decir que son estructuras «preparadas para soportar cualquier riada» sería incorrecto. La propia CHJ habla de mejorar su comportamiento ante avenidas y de aumentar su resiliencia, no de hacerlas indestructibles frente a una futura inundación.
En abril, durante una visita a las obras en Riba-roja, la Delegación del Gobierno explicó que precisamente el objetivo de la reconstrucción era mejorar lo que había antes del 29 de octubre de 2024. En ese momento se señaló que en Riba-roja se estaban reconstruyendo siete pasarelas, mientras que la CHJ informa ahora de la puesta en servicio de cuatro nuevas estructuras dentro del conjunto de actuaciones del Parque Fluvial.
También se ha actuado sobre el entorno:
La intervención no se ha limitado a colocar las pasarelas. En las zonas próximas se han retirado arrastres y otros elementos que dificultaban el paso, se han acondicionado caminos y se ha actuado sobre la vegetación.
Entre las actuaciones figura la retirada de cañares y, en determinados puntos, la colocación de geotextil para dificultar que la caña común vuelva a regenerarse desde sus rizomas. La finalidad es favorecer la recuperación del entorno fluvial, aunque esto no significa que se haya erradicado la caña invasora de todo el río Turia. Se trata de actuaciones localizadas en las zonas intervenidas.
La recuperación de estas cuatro pasarelas se suma así a una intervención mucho más amplia de la CHJ en el Turia. El organismo asegura haber completado las 17 obras de emergencia ejecutadas tras la dana, con una inversión superior a 220 millones de euros en el conjunto de las actuaciones, destinadas tanto a reparar los daños provocados por la riada como a mejorar la respuesta de los cauces y las infraestructuras frente a futuras inundaciones.
Las nuevas pasarelas permiten recuperar desde ahora varios recorridos habituales del Parque Fluvial del Turia. Pero su verdadera prueba llegará cuando el río vuelva a crecer: no porque tengan que permanecer intactas ante cualquier avenida, sino porque el nuevo diseño busca que puedan convivir mejor con un río que, cuando llega una crecida extraordinaria, puede ocupar precisamente el espacio por el que habitualmente caminan los usuarios del parque.
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