Jueves 11 de abril de 2024. La Iglesia de Santa Catalina Mártir de Valencia recibió ayer miércoles 10 de abril su nueva campana mayor, la «Santa Catalina»: un bronce de nueva fundición, junto a otras cinco campanas que han sido restauradas. Los trabajos para subir las campanas se desarrollarán a lo largo del día.
Previamente, las campanas permanecieron expuestas en el suelo, a los pies de la torre, y pudieron ser contempladas y fotografiadas «in situ», con la presencia de la Directora general de Patrimonio de la Generalitat Valenciana, Pilar Tébar, y su equipo de trabajo.
Igualmente, estuvieron presentes los técnicos que han hecho el seguimiento de la redacción del proyecto, su aprobación y ejecución de la obra; también el Vicario general de la Archidiócesis, Vicente Fontestad, y el equipo de la Oficina de Patrimonio y Delegación episcopal de Bienes y Patrimonio.
Posterior a esto, comenzó el ascenso de las campanas a la torre, trabajos que ocuparon todo el día. La última campana en subir fue «la Santa Catalina o la Gerra», que es la nueva campana mayor que se ha fundido y que se ha colocado en el hueco principal del campanario, alineado con la calle de la Paz, donde inicialmente estuvo la campana mayor original hasta que fue fundida en los primeros años del siglo XX.
Junto con la campana mayor, Santa Catalina, la torre cuenta, a partir de ahora, con otras cinco campanas más que han sido restauradas en los talleres de campanas de Gabriel Rivera en Montehermoso (Cáceres): «el Peret», «San Eloy», «María de la Asunción», «Juliana Clara» y «Jesús, María y José».
Este primer conjunto de seis bronces completa una parte del proyecto de recuperación de campanas inglesas de la torre de Santa Catalina impulsado por la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, que atienden el templo desde 1950, el Arzobispado de Valencia y la Asociación Cultural «Mestres Campaners». Las campanas sonarán por primera vez con volteos el día de la festividad de la Virgen de los Desamparados. La Dirección General de Cultura y Patrimonio, de la Consellería de Cultura i Esport de la Generalitat Valenciana es la promotora íntegra del proyecto.
Campana «Santa Catalina»:
La campana «Santa Catalina», de nueva fundición, tiene un peso de 1.810 kg, con un diámetro de 146,5 cm. Es de estilo inglés, similar a la campana original, con el yugo de madera de estilo valenciano y badajo de forja. Cuenta con herrajes para el volteo manual y tiene un martillo de toque electrificado. Sin duda, es la campana mayor y seguirá conservando su denominación popular «la Gerra», por su forma de tinaja invertida.
Campana «el Peret»:
La campana «el Peret», también de nueva manufactura, tiene 117 kg de peso del bronce y un diámetro de 55 cm. «Costeada por colecta popular, fue fundida y bendecida en 2019, gracias a nuestra Asociación de «Mestres Campaners», la gran impulsora de este proyecto» afirman desde la entidad. Estará instalada sobre las vigas de madera centrales del interior del cuerpo de campanas. «Y es estilo inglés, por tanto, tiene las mismas características similares a la de Santa Catalina, «la Gerra»».
Campanas «San Eloy» y «María de la Asunción»:
Junto a estas nuevas, figuran dos ya existentes, que ahora han sido restauradas: la campana San Eloy («el Eloy») que fue fundida en el año 1846 y financiada por el gremio de plateros de la ciudad. Tiene 209 kg de peso el bronce y un diámetro de 71 cm. Fue descolgada de su emplazamiento actual en agosto pasado, cuando las campanas de Santa Catalina se trasladaron al taller de Campanas Rivera que las iba a restaurar. Ahora, ocupará el hueco noroeste, orientado hacia la plaza del Mocadoret. Y la campana «María de la Asunción», fundida en el año 1950. Su bronce tiene 119 kg de peso. Estará en el hueco sureste, orientada hacia la calle San Vicente.
Campanas «Juliana Clara» y «Jesús, María y José», donadas por el Arzobispado:
Finalmente, se suman dos campanas donadas por el Arzobispado de Valencia en 2021. La campana Santa María o «Juliana Clara», fundida en el año 1804. Su bronce tiene 96 kg de peso y diámetro 55 cm. Está en el hueco noreste, el que asoma a la plaza de la Reina.
Y la campana «Jesús, María y José», que fue fundida en el año 1789. El bronce pesa 26,5 kg y tiene un diámetro de 34 cm. Es la más pequeña de todo el grupo de campanas de Santa Catalina y junto con la de Santa María («Juliana Clara») procede del antiguo convento de San José y Santa Tecla de Valencia. Estará colocada en el nuevo espacio museográfico en el acceso a la escalera de la torre. Servirá de ejemplo para ilustrar los elementos que componen una campana y su toque.
SOBRE LA TORRE CAMPANARIO DE SANTA CATALINA:
Cuando una pasea a diario por la Plaza de la Virgen, puede ver, entre otras cosas, la bella estampa cercana de una torre de 56,12 metros de altura. Acostumbrados que estamos de ver a diario esa obra, todo el que pase por allí, quizás muchos no la tengamos en la consideración que merece.
Para los expertos y entendidos de la arquitectura, esta joya, la Torre Campanario de Santa Catalina está considerara como una de las más bellas obras del barroco en España, donde además se le considera una obra única y original por su particulares ornamentaciones, capiteles y por ser la primera en utilizar columnas salomónicas.


La torre barroca, imponente en vista desde la lejanía y en el extremo más cercano a la calle Colón de la calle la Paz, impone a cualquiera que deje su mirada perdida durante unos segundos. Considerada como una de las más hermosas que se conocen en España, como ya hemos dicho y repetimos con especial mención, esta singular, y magnífica obra, es el primer campanario barroco en utilizar columnas salomónicas en el cuerpo de las campanas. Su especial composición, le hacen, y le consideran, disponer de las columnas salomónicas más elaboradas y bellas de España y de gran parte de toda la arquitectura barroca y así se hacen constar en numerosas publicaciones y libros.
La torre es de planta hexagonal, y no de ocho como marcaba la tradición, de aquel entonces, mediterránea procedente de la comarca francesa del Languedoc, se divide en cuatro pisos separados por molduras, a los que hay que sumar el cuerpo de campanas, que constituye el quinto y último piso, más el remate superior. En su origen, curiosamente, se llamó campanar salomónico por las bellas columnas a las que hemos hecho referencia y que adornan su parte más alta, donde podemos intuir el acierto de dicho nombre al reconocimiento por tan majestuosas columnas en aquella Valencia antigua.
Al acercarse a la base de la Torre del Campanario, uno queda maravillado ante la inscripción que puede leerse en la lápida conmemorativa:
HANC SUMPTUOSAM CYMBALO
RUM TURRIM, QVAM GENEROSA
PARROCHIANORUM MUNIFICEN
TIA ANNO 1688. FOELICITER IN
CHOAVIT, HOC ANNO 1705, NU
MERIS OMNIBUS ABSOLUTAM FOE
LICISSIME RELIQUIT
OANNES BAPTISTA VINES.F.
[Este suntuoso campanario, a que felizmente se dio
principio el año 1688, merced a la munificencia de los feligreses, en el
presente año de 1705, cooperando todos, llévolo a cabo con toda
perfección Juan Bautista Viñes]

Curiosamente, la primera piedra de esta bella obra se colocó el 5 de octubre del año 1688 y se concluyó, tras 17 años, en 1705, pasando por diversas etapas y problemas, siendo uno de ellos la muerte de su primer “mestre pedrapiquer”. No sería hasta 1783 cuando fuese añadida al templo gótico según las trazas y disposiciones de Juan Bautista Viñes, el maestro en terminar la obra.
Y es que uno no debe dejarse llevar por la inscripción y atribuir esta gran obra solamente a una persona. En sus inicios, en 1688, la torre fue encargada a Valero Viñes, pero que a la muerte de este en el año 1693, tomó el mando de las obras para dar fin tras 17 años en 1705, su hermano Juan Bautista Viñes. Curiosamente, la lápida solo recuerda a este último.
Valero Viñes, en su día, ofrecía erigir la torre por 8.997 libras y 10 sueldos en el término de ocho años. Pero aquello no fue así. Desgraciadamente, aquella empresa no le daría fin él mismo ni tampoco se terminaría en los años deseados.
Por cierto, si sois unos auténticos curiosos, en la parte trasera y en la llamada Plaza de Lope de Vega, puede que alguno de vosotros no se haya fijado en un curioso detalle. En uno de sus rincones, el dispuesto por la bella iglesia de Santa Catalina Mártir, existe un cegamiento (cierre) de las capillas sepulcrales que se disponían siglos atrás en la Iglesia.
Si quieres saber más en profundidad sobre la Iglesia de Santa Catalina Mártir, PINCHA AQUÍ.
Fuentes:
– Foto de portada, del blog de Ann Team Blog (PINCHA AQUÍ)
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Para cuando ? habrán visitas guiadas a la Casa Palacio. De ,Albalat dels Tarongers ,única en todo el Río Palancia..y se le da vida a las ruinas del Castillo Albalat dels Tarongers..solo pregunto su existe alguna respuesta, para los que adoramos dicho Pueblo. Igual que su vecino Petres.que va a la cabeza en ayudar a su Patrimonio Municipal. Digno de Admirar..
Ojalá sea pronto 🙁
Para cuando ? habrán visitas guiadas a la Casa Palacio. De ,Albalat dels Tarongers ,única en todo el Río Palancia..y se le da vida a las ruinas del Castillo Albalat dels Tarongers..solo pregunto su existe alguna respuesta, para los que adoramos dicho Pueblo. Igual que su vecino Petres.que va a la cabeza en ayudar a su Patrimonio Municipal. Digno de Admirar..
Hola Miguel. No sabríamos decirte. Nosotros también nos gustaría visitar ambos espacios 🙁