Si las paredes, o restos (en este caso), hablasen ¿Qué nos contarían? Seguramente grandes historias y anécdotas de órdenes o personas de otros tiempos que, como pudieron, vivieron en una época tan difícil como fue la Edad Media y posteriores siglos más próximos.
En esta ocasión, nos trasladamos a la partida del Pla de Arguines hasta un rincón junto al curso del Barranc de Arguines o Rambla de Soma, en término municipal de Segorbe (provincia de Castellón). Es en un punto de esta localidad muy cercano a la autovía Mudéjar A-23 (espacio que en antiguo, antes del siglo XIII, perteneció Algar de Palància), donde encontramos casi oculta entre huertas, pinares y cultivos de secano (unas palmeras nos delatan lo que allá hubo) las ruinas de una edificación que en origen fue fortaleza, lugar que desde hace ya mucho agoniza ante su abandono (desde hace siglos) y también por la actual permisividad y olvido del patrimonio de quienes pueden hacer algo realmente (nos referimos, como no, de la administración pública, quien de manera directa o indirecta casi nunca cumple su función, in vigilando, en la gran mayoría de casos).
¿A qué lugar nos referimos? Pues hablamos del Castillo-Convento de Arguines o Convento-Castillo de Arguines (o Arguinas más correctamente, en referencia al despoblado morisco y la virgen), del que, por desgracia, únicamente (tras comprobarlo in situ) se conservan algunos restos de muros principales y otras construcciones del mismo, como pequeñas torres defensivas.




Carme SANCHÍS DEUSA, en su publicación titulada “La carretera de Aragón (Sagunt-Teruel): 1791-1862”, señala que, desde Torres Torres hacia Segorbe, «la carretera se desvía hacia el Este del despoblado de Arguinas, un antiguo caserío atravesado por el viejo camino, buscando cruzar el barranco homónimo por el lugar más idóneo para levantar un puente. Entre el barranco de Arguinas y Viver la carretera con puntuales rectificaciones seguía los hitos del viejo camino”.
historiasdecarreteras.com/wp-content/uploads/2020/04/El-Camino-Real-entre-Zaragoza-y-Valencia.pdf
Al parecer, la virgen mercedaria del lugar despoblado de Arguinas fue devocionada en la iglesia, antes pequeña mezquita, que hubo en la masía del despoblado, donde un gozo nos cuenta que fue eficaz en un caso de peste.
Gojos de Valencia (Gogistes Valencians): GOZOS A LA VIRGEN NUESTRA SEÑORA DE ARGUINAS.
Volviendo al convento, originalmente musulmán, se trata de una fortaleza que, tras acabar cayendo en manos cristianas en el siglo XIII tras la conquista de Jaume I, se convirtió en hospital para pobres y peregrinos del camino de Valencia a Teruel de la mano del que fue designado como Barón de Algar para pasar a ser, más tarde, sede de la Orden de los Mercedarios, quienes la reciben en herencia manteniendo un tiempo el hospital y, más tarde, convertir el lugar casa de oración y reposo de la misma orden.
Raimundo Morelló (también citado como Ramón Morelló o Ramón Moret), fue, por decisión de Jaume I, el “primer señor” cristiano de Algar de Palància y Barón de Algar (si bien no podía, sin embargo, vender ni ejercer justicia). Dejó en testamento a la Orden de la Merced o Mercedarios el mantenimiento y uso del Convento de Arguines y un hospital que en este había, disponiendo que las rentas de Algar (no así el mismo lugar de Algar de Palància) servirían para el mantenimiento del hospital de Arguines (puntualizar que según C. Olagüe, el primer barón de Algar fue realmente Francisco Jardí, por eso entrecomillamos lo de primer señor, hasta que finalmente la Baronía fue vendida a Nadal Gaver, Padre General de la Merced, en 1471). El hecho de la donación a la Orden de la Merced, fundada por San Pere Nolasc y que gozaba de gran protección siempre por parte de Jaume I, convirtió a Ramón Moret en General de la Orden, título que todavía hoy ostenta de forma honorífica.
Desde este momento histórico, y durante muchos años después, existió un vínculo muy fuente entre Algar y Arguines, donde ambos gozaron de una gran protección de los reyes de la Corona de Aragón, por ejemplo con la exención del «monedaje» para los habitantes de los dos lugares, impuesto sobre los bienes muebles que estableció el rey Pere II.
Breve introducción geográfica e histórica | Algar de Palància




Encontramos otra referencia al lugar en la página 262 de la “Tesis Doctoral de 2010 – LA ASISTENCIA Y HOSPITALIDAD A POBRES, ENFERMOS Y PEREGRINOS EN LA BAJA EDAD MEDIA EN EL CAMINO REAL DE VALENCIA A ZARAGOZA, presentada por Francisco Faus Gabandé y dirigida por Ramón Camaño Puig”, donde se dice lo siguiente: “la historia de Algar está íntimamente ligada a la Orden de la Merced y al Convento-Castillo de Arguinas donde se ubicó la Iglesia de Nuestra Señora de Arguinas. En él se estableció la Comanda de Arguinas que ejercía total jurisdicción sobre este territorio. Hasta 1278 dependió de la diócesis de Valencia, y a partir de esa fecha de la de Segorbe. En esta población encontramos el primer hospital: Hospital de la Orden de la Merced. Cuentan que tras la recuperación y ocupación cristiana de estos territorios, el rey Jaume I donó los territorios con sus haciendas a Ramón Moret, y este fundó un hospital o refugio anexo a la Iglesia de Nuestra Señora de Arguinas por la mucha devoción que tenía a la Orden de la Merced, y más tarde convertido en casa de oración y reposo”.
Esta orden de los mercedarios, disfrutó de numerosos privilegios reales,
expresados en propiedades y testamentos, de tal forma que cincuenta años después
de la conquista de Valencia, el papa Nicolás IV, puso bajo su protección las
extensas tierras y numerosas casas mercedarias del reino de Valencia, haciendo
mención explícita al Puig, de las ―casas tierras y vinos que tenéis en la ciudad y
diócesis de Valencia‖, a sus posesiones en las diócesis de Murcia y Cartagena en el
sur, a todas las propiedades en lugares como ―Borriana, Xátiva, Algar,
Rafelinarda, Rafelatrer, Gandia, Concentaina, Sogorb, Murla, Artama, Almassora
y Biar‖ y algunas otras poblaciones y castillos. (AHN, Clero: Valencia,
Mercedarios, leg. 2.197, arm. 46, fab. 2 de 22 de Agosto 1291).
Añadimos, además, el texto de un amigo de Facebook, don Enrique Bonalba, quien nos indica acertadamente en una publicación suya que “durante los siglos XIV y XV, el Convento-Castillo de Arguines pasó a manos de la Orden de Montesa, quienes lo convirtieron en un convento fortificado. En el siglo XVII, Arguines comenzó a sufrir un progresivo abandono (esto es debido a las incursiones de piratas, que hicieron que los escasos miembros de la comunidad de la Orden se trasladasen a Segorbe, haciéndose cargo de la Iglesia de Santa Ana desde el año 1652, tal y como se refleja en https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/autoridad/6710, siendo incluso escenario de acciones bélicas durante las guerras carlistas, algunos siglos después). Las órdenes militares, debilitadas por cambios políticos y sociales, vieron reducir su influencia y sus recursos. La desamortización de bienes eclesiásticos en España, durante el siglo XVIII, marcó un punto de inflexión para el Convento de Arguines. Desde el siglo XIX, como otros edificios significativos de la historia valenciana, el lugar se encuentra en ruinas, siendo un vestigio del pasado medieval abandonado por todos».
Con la llegada al Obispado segobricense de fray Diego Serrano, religioso mercedario y ex-general de la Orden de la Merced, se autoriza el traslado del Convento de Arguines a Segorbe, hecho que ocurrió el 13 de febrero de 1652. La vida de la Cofradía de la Trinidad de Segorbe queda vinculada a la historia de esta orden, al instalarse los conventuales tras concordia con el Cabildo Catedralicio, en la Iglesia de Santa Ana, sede de la Cofradía, que pusieron bajo la advocación de los dos esposos (San Joaquín y Santa Ana) que fueron también los titulares del convento de la Merced de Segorbe.


Para toda aquella persona que desee visitar el Castillo-Convento de Arguines, puede hacerlo siguiendo la sencilla ruta de Wikiloc | Ruta Barranco Arguines y Fuente del Pino, Algar del Palancia o acudiendo directamente en coche hasta las coordenadas decimales 39.772047, -0.394030 (en sexagesimales 39°46’19.4″N 0°23’38.5″W), pudiendo también encontrar el lugar en la marca de Google Maps siguiente.
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