En Sot de Ferrer, una encantadora población de la comarca del Alto Palancia (Castellón) de menos de 500 habitantes, es posible realizar una sencilla ruta circular que hará las delicias del senderista por sus diversos encantos.
Se trata de la unión del sendero local SL-CV 116 (Senda del Navajo León) y la subida al Monte Serbogar, un itinerario apto para todos los públicos que discurre por senderos llenos de pinadas y parte de la huerta de la localidad, donde a pesar de ver en la distancia algunos campos de naranjos, el olivo es el principal protagonista.
El recorrido comienza en la calle Nueva (lugar donde aparcamos), pudiendo optar por realizarlo en sentido contrario de las agujas del reloj (como en nuestro caso) o subir primero por el calvario, el cual conduce hasta la ermita.
Así pues, siguiendo nuestra propuesta, al poco de caminar y nada más abandonar la localidad, la primera parada que nos encontramos son las llamadas Cuevas del Terrero, una cavidad artificial que dispone de dos salidas y que recibe dicho nombre por la partida (El Terrero). Muy cerca de aquí, justo al lado, tenemos una panorámica en altura de Sot de Ferrer desde el llamado Mirador de Remigio, desde el que tomamos un par de fotografías y seguimos la agradable caminata tomando las indicaciones del sendero local marcado con pintura verde y blanca.

En un momento de la ruta habrá un poste indicando la dirección hacia el Monte Serbogar, por lo que seguiremos esta señalética para visitar primero el que es uno de los puntos con más altitud del término municipal. Por cierto: otro de los atractivos añadidos a la ruta es que de camino a la cima nos encontramos con dos caleras en muy buen estado, antiguas construcciones que fueron realizadas para la extracción de cal.

Una vez llegados a lo alto del monte, al Cerro de Serbogar (398 metros de altura sobre el nivel del mar), disfrutamos de las vistas que ofrece el lugar, así como del cercano mirador del Picacho (385 metros), pudiendo admirar desde ambos puntos localidades cercanas como Geldo, Soneja, Segorbe o Azúebar, así como sierras y relieves montañosos cercanos.


Atentos porque al lado del mismo Picacho, al comenzar la bajada de la cima para seguir la ruta, tendréis la llamada Cueva de la Moneda, sumidero con una única boca de entrada que es de especial interés por ser hábitat (en varios momentos del año) de una especie de murciélago migratorio. Entramos sin problemas a la cueva para verla y observamos que tiene algún que otro espeleotema.

Seguimos caminando, ahora en bajada hasta conectar de nuevo con el sendero de ida, para realizar la segunda parte de la ruta, la cual tiene como objetivo visitar el tan querido Navajo León, una construcción de piedra de principios del siglo XX que, todavía, sirve para recoger el agua de lluvia y almacenarla (este emblemático espacio es, además, punto de encuentro y descanso de cazadores y pastores, además de haber servido como abrevadero de muchos animales de la gente del pueblo, quienes subían hasta aquí con sus caballerías). Este aljibe, además, ha sido motivo de fiesta al acoger la celebración de San Antonio y del Santo Cristo, pues junto a él los vecinos han realizado bailes y paellas dando gracias a la madre tierra.

Tras visitar el navajo, únicamente nos falta por visitar la Calera de San Antonio y pasar finalmente por la ermita de San Antonio de Padua (rincón que corona el pueblo) y bajar por el calvario hasta regresar al coche. Desde esta zona tendremos una panorámica espectacular de la localidad.



En total, menos de 10 kilómetros de ruta circular con un desnivel progresivo y sin dificultades, por lo que se presenta como una ruta apta para hacer en familia. Podéis ver nuestra propuesta en Wikiloc | Ruta SL-CV 116 Senda del Navajo León + Subida al Monte Serbogar, Sot de Ferrer.
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