En Villar del Arzobispo, un pequeño municipio de poco más de 3000 habitantes de la comarca de la Serranía (en la provincia de Valencia), se encuentra bajo llave para evitar el vandalismo un gran patrimonio bélico de la Guerra Civil española, recuperado en tiempos de pandemia, cuyo interior únicamente puede descubrirse cuando hay visitas guiadas (y en 2025, ojo, las hay).
Hablamos del refugio antiaéreo del aeródromo de la Casica Roger, también conocido como aeródromo de Villar de la Libertad, nombre este último (el de “la Libertad”) por orden del Consejo Municipal formado desde marzo de 1937 tras la reordenación que el entonces Gobierno de Largo Caballero adoptó para reconstruir el Estado y reorganizar los poderes locales.
Y es que, para que os podáis ubicar en el contexto histórico, Villar del Arzobispo tuvo un papel relevante durante el transcurso de la guerra nacional que tuvo lugar entre los años 1936 y 1939. Prueba de ello fue (por poneros algunos ejemplos) la fabricación de un polvorín, el de los Arenales de San Roque, o todas las construcciones del conjunto del aeródromo republicano de las que vamos a hablaros en este artículo, un campo de aviación que se encuentra fuera del casco urbano a 5 kilómetros (al lado de la carretera CV-396 que une Villar y Bugarra) junto a las coordenadas sexagesimales 39°41’09.4″N 0°47’59.9″W o en decimales 39.685951, -0.799958 (para que podáis situaros en Google Maps).
Villar se convirtió en un destacado escenario de la Guerra Civil española, ya que durante esta se le dota de diversas infraestructuras necesarias como son:
- Un puesto de radioescucha en la torre de la iglesia, y en su interior primero un taller de reparación de vehículos y almacén de granos, y después un taller de recomposición de armamento, además de ser el cuartel general de las tropas.
- La Casa Abadía como taller de confección de uniformes y como Comandancia Militar.
- Un campo de aviación establecido en los terrenos de la Casica Roger.
- Una escuela de aviación militar en el antiguo Hospicio de Nuestra Señora de la Paz, cuartel de las Fuerzas Aéreas Republicanas.
- Un polvorín para el almacenamiento de armas en los Arenales de San Roque y en la Ermita de San Vicente.
- Un hospital de sangre en las escuelas municipales.
- Una red de refugios antiaéreos en el subsuelo de la población
- Y también se destinan diversas casas, fábricas, corrales y pajares como lugar de alojamiento y resguardo de los numerosos soldados que se encontraban destacados o de paso hacia el frente. Esta relevancia se explica por encontrarse en la retaguardia del frente de Teruel, y sobre todo en el más inmediato frente de la sierra de Andilla, localidad que formaba parte de la línea defensiva XYZ o línea Matallana, construida para la defensa de Valencia ante la Ofensiva de Levante de las tropas franquistas.
Durante nuestras visitas en 2020 y principios de 2021 pudimos comprobar el grave estado de abandono del refugio y las construcciones anexas de la llamada Casica Roger, pudiendo ver estas fotos antiguas en el álbum de Ruta la Huella del Hombre, Villar del Arzobispo | Flickr. Por entonces, ya se había formalizado un acuerdocon los propietarios, tal y como se podía leer en «el Ayuntamiento firma un convenio con los propietarios de «La Casica Roger» | Ayuntamiento de Villar del Arzobispo«.



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El Refugio, incluido en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos, tuvo que esperar a la recuperación al encontrarse el espacio es privado. El Ayuntamiento firmó, en el mes de enero de 2021, un convenio de 20 años con la familia propietaria, realizando posteriormente la excavación del refugio, el acondicionamiento y restauración de su interior y, finalmente, su musealización, todo ello financiado por la Diputación de Valencia.
Por suerte, el refugio fue recuperado tras la firma de un convenio a finales de 2020 e inicio de trabajos arqueológicos durante 2021, pudiendo disfrutar ahora de este espacio gracias a visitas guiadas (se encuentra en el siguiente estado, lo podéis ver en las fotos que adjuntamos a continuación o el vídeo de Instagram).




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VISITAS GUIADAS AL REFUGIO DURANTE 2025:
La Asociación Cultural de Villar para la Recuperación de la Memoria Democrática VIMEDE, una entidad que realiza principalmente sus actividades en el ámbito territorial de Villar del Arzobispo y la comarca de La Serranía (las cuales podéis consultar en https://www.villardelarzobispo.es/es/datos/asociacion-cultural-villar-para-recuperacion-memoria-democratica-vimede-villar-memoria-democratica), va a realizar durante el año 2025 visitas guiadas gratuitas al refugio antiaéreo del aeródromo de Villar de la Libertad, espacio situado junto a la Casica Roger.
Las visitas (las cuales se realizarán en horario de 11:30 a 12:30 horas los domingos 23 de febrero, 30 de marzo, 13 y 27 de abril, 25 de mayo, 29 de junio, 28 de septiembre, 26 de octubre y 30 de noviembre, además del viernes 18 de julio), necesitan reserva previa en la app municipal, a través del enlace https://citaprevia.villardelarzobispo.es/ o llamando al ayuntamiento, indicando los datos personales de contacto de las personas que asisten.
El lugar de encuentro para el inicio del tour guiado será en el mismo Refugio (la dirección de Google Maps que hemos indicado antes), mencionando a los asistentes que se deberá aparcar en el camino, junto a la entrada al refugio, y no en la parcela anexa a Casica Roger.
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SOBRE EL REFUGIO Y LAS CONSTRUCCIONES ANEXAS:
- La construcción de este aeródromo (actualmente de titularidad privada, iniciada en diciembre de 1936) se debe a las necesidades estratégicas de las Fuerzas Aéreas Republicanas Españolas (F.A.R.E), las que harán uso de él como punto de partida de los aviones destinados a bombardear las posiciones del bando nacional en el frente de Teruel.
- El aeródromo de Villar de la Libertad formaba parte de un conjunto de aeródromos militares que configuraban un arco de protección de la ciudad de Valencia y que formaban parte de la4ª Región Aérea Gubernamental, que contaba con campos de aviación a lo largo de las provincias de Cuenca, Teruel, Alicante, Castellón y Valencia. Esta última contaba con los siguientes: Alcublas, Carlet, Liria, Manises, Montroy, Pobla del Duc, Requena, Sagunto, Senyera, Sinarcas, Valencia-El Grao, Villar de la Libertad y La Yesa.
- El refugio antiaéreo del aeródromo, cuya construcción comenzó el 1 de diciembre de 1937, “es un refugio de mina, teniendo forma abovedada. Se trata de una construcción realizada de hormigón con lucido de ladrillo, y al cual se accede por unas escaleras que descienden en dos tramos para desembocar en el pasillo central, de unos 30 metros de longitud y algo más ancho que las escaleras».
- En cuanto a la distribución del aeródromo, decir que el edificio más próximo a las entradas del refugio fue destinado a taller y dormitorio de las tropas; la vieja Casica Roger, en la que en su fachada puede leerse 1929 (año de su construcción, antes de la contienda), fue utilizada como sede de los mandos aéreos; y los campos anexos a la Casica Roger, fueron la pista de aterrizaje y despegue, el campo de aviación.
- Para más información sobre este espacio, leer “Crónica de la Guerra Civil en El Villar”, libro que fue escrito gracias a las anotaciones que Vicente López Llatas, vecino del pueblo, fue recogiendo durante el transcurso de la misma, configurando un diario de la Guerra Civil en el Villar; así como a las aportaciones realizadas por Vicente Llatas Burgos y César Salvo, ambos Cronistas Oficiales de la Villa, plasmadas todas estas en la obra editada por el Ayuntamiento de Villar del Arzobispo.
La historia de este lugar está perfectamente documentada en la web del consistorio, en el apartado de Refugio Casica Roger | Ayuntamiento de Villar del Arzobispo, donde podemos leer lo siguiente:
“Villar de la Libertad cobra protagonismo durante el transcurso de la guerra como consecuencia del aeródromo que se construye en los terrenos junto a la conocida como Casica Roger, cuyos propietarios también lo eran de la casa que se ubicaba en este espacio y que fue utilizada como lugar de residencia del Alto Mando del Ejército Aéreo. La construcción de este aeródromo, iniciada en diciembre de 1936, se debe a las necesidades estratégicas de las Fuerzas Aéreas Republicanas Españolas (F.A.R.E), las que harán uso de él como punto de partida de los aviones destinados a bombardear las posiciones del bando nacional en el frente de Teruel.
El aeródromo de Villar de la Libertad formaba parte de un conjunto de aeródromos militares que configuraban un arco de protección de la ciudad de Valencia y que formaban parte de la 4ª Región Aérea Gubernamental, que contaba con campos de aviación a lo largo de las provincias de Cuenca, Teruel, Alicante, Castellón y Valencia. Esta última contaba con los siguientes: Alcublas, Carlet, Liria, Manises, Montroy, Pobla del Duc, Requena, Sagunto, Senyera, Sinarcas, Valencia-El Grao, Villar de la Libertad y La Yesa. Los campos de aviación contaban con un código como forma de denominación administrativa que se formaba a partir de tres números, uno correspondiente a la Región Aérea, otro al Sector y uno secuencial para identificarlo dentro del sector. Al de Villar le correspondía el código 423: 4ª Región Aérea, 2º Sector, tercer campo; denominación que se mantuvo hasta la reorganización de esta región aérea en diciembre de 1938 con la ocupación de los campos en Castellón, momento en el que el código del campo pasa a ser AX-3.
Los trabajos que se inician en diciembre de 1936 para llevar a cabo la explanación y acondicionamiento de los terrenos en los que se iba a ubicar el campo de aviación, finalizan en el mes de marzo de 1937, mientras que posteriormente se construye un refugio antiaéreo (diciembre de 1937) y dos edificios, uno para taller de reparaciones y el otro para dormitorio de las tropas. El campo construido presentaba una forma hexagonal irregular, con una longitud de N-S de 1.800 metros y ancho de 1.200 m. (Sur) y 500 m. (Norte), siendo sus coordenadas las siguientes: Latitud 39º 41’ y Longitud 2º 53’ E.
En las labores de construcción se conoce que llegaron a trabajar cerca de 180 jornaleros, a los que se les pagaba a 7 pesetas el jornal, más unos 14 carros a 13 pesetas, además de dos tractores y las respectivas caballerías a 10 pesetas.
Es el 23 de marzo de 1937 cuando aterrizan en el campo de aviación los primeros aviones, estos se correspondían con el modelo Tupolev SB-2, conocidos como Katiuskas, y pertenecían a la 1ª Escuadrilla del Grupo 12 con tripulaciones rusas, las cuales se alojaron en el edificio de pisos de la Plaza de la Libertad (actual Plaza de la Iglesia). A partir de esta fecha se suceden periodos en los que el campo se encuentra intensamente ocupado con otros en los que se desaloja y apenas quedan unos cuantos guardias para su vigilancia, se alternan así momentos en los que el campo está desierto o se destina al descanso y reparación de aviones, con otros de gran actividad con un continuo despegue y aterrizaje de aviones. Como ejemplo de ello el día 11 de abril de 1937 despegaron de este aeródromo un total de treinta y dos aviones, y el día 16 despegan tres escuadrillas con 12 aviones dos de ellas, y con 26 la tercera, lo que convierte a Villar en un verdadero centro de operaciones aéreas tanto con misiones de guerra como de entrenamiento.
Entre las fuerzas aéreas que ocuparon el campo de aviación se encuentran las siguientes: la 2ª Escuadrilla de Chatos; la 2ª Escuadrilla de Moscas del grupo 21, formada por pilotos rusos, la 2ª Escuadrilla de Katiuskas del grupo 24; y la 50ª Escuadrilla de Natachas.
Fue considerado por la Aviación Nacional como uno de los principales aeródromos de bombardeo. Durante los primeros meses, su función fue apoyar la defensa litoral y también jugó un papel importante en la batalla de Teruel y durante la Ofensiva de Levante y la estabilización del Frente de Andilla.
Fue bombardeado en dos ocasiones, el 26 de julio de 1937 y el 3 de diciembre del 38 sin causar víctimas humanas. Los campos agrícolas que fueron ocupados para la construcción de las pistas de aterrizaje del aeródromo fueron devueltos a sus propietarios el 1 de diciembre de 1939, pero quedó prohibido plantar viñedo o arbolado durante un periodo de tiempo, en previsión, de una posible reactivación del conflicto bélico una vez terminada la Guerra Civil española».
Respecto al nombre de Casica Roger, se trata de una antigua casa de verano de ricos hacendados, construida en 1929, cuyos extensos campos de cultivo fueron habilitados como aeródromo militar republicano durante la guerra, incluyéndose la construcción del refugio antiaéreo con dos entradas.
Los propietarios de la Casica Roger vivían en la calle Mayor nº 1 de Villar del Arzobispo en una casa actualmente sustituida por otra. En ellas se alojó el Estado Mayor de las Fuerzas Aéreas Republicanas hasta su traslado a la Casica Roger.
Ésta fue convertida en aeródromo militar republicano durante la Guerra Civil (de la 4ª Región Aérea, 2º Sector, 3er campo), estando formado por diversas instalaciones militares como la pista de aterrizaje, los Cuarteles y Barracones del ejército del aire, el refugio antiaéreo, depósitos de bombas y municiones, depósitos de combustible, talleres de reparación de vehículos, aljibes y pequeñas construcciones defensivas.
En la actualidad solo se conserva el refugio antiaéreo, parte de los barracones y talleres, y la Masía de la Casica Roger.
LOS TRABAJOS DE RECUPERACIÓN:
La intervención para recuperar el refugio antiaéreo de la Casica Roger tuvo lugar durante la pandemia con financiación al 100% de fondos públicos de la Diputación de Valencia a través de la convocatoria de subvenciones destinadas a proyectos de recuperación de la Memoria Histórica en la provincia de Valencia del ejercicio 2020, perteneciente al Servicio de Inclusión Social, Teatros y Memoria Histórica de la Diputación de Valencia.
Estos trabajos arqueológicos, los cuales se realizaron entre mayo y junio de 2021 a cargo de la empresa Econatur bajo la supervisión de la arqueóloga Ana Sabater Pérez, consistieron en la limpieza y desbroce de la zona exterior; excavación y extracción de tierras depositadas en el fondo de la sala principal del refugio, situada a una profundidad de más de 12 metros; y la limpieza de los paramentos verticales y de las bóvedas.
Entre los descubrimientos más interesantes durante los trabajos de recuperación del refugio están el sistema de ventilación original de este; parte de elementos de la instalación eléctrica, posiblemente original, aunque en parte modificada con posterioridad, ya que el cableado encontrado no es original de los años 30; o algunos de época recuperados como un casquillo de bala del ejército republicano y varias latas de conserva, una de las cuales contenía botones en su interior.
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