La localidad de Anna, rica en recursos hídricos, ha sabido aprovechar desde muy antiguo el agua de sus numerosas fuentes (desde tiempos de dominio musulmán, en concreto desde el siglo XII tras su creación por el pueblo almohade) para la ganadería, la agricultura, abastecimiento y aprovechamiento humano, fines industriales o, más cerca en nuestro tiempo, como recurso turístico.
Las aguas subterráneas llegadas del acuífero del Caroig son las que descargan principalmente en la zona a través de manantiales diversos como la Albufera de Anna, la Fuente de Marzo o el Gorgo de la Escalera, principal aporte de caudal del recorrido que nos ocupa en este artículo: la Ruta de las Tres Cascadas de Anna.
La Ruta de las Tres Cascadas contará este mismo verano de 2025 con una tasa de acceso de 2 euros por persona que, a cambio, permitirá acceder al recorrido con una pulsera identificativa. Esta decisión, publicada en medios como LEVANTE EMV (en Anna cobrará por entrar a la Ruta de las tres cascadas para reducir la masificación), se hace eco del texto texto regulador del precio público por el acceso a la ruta aprobado en sesión plenaria del Ayuntamiento de Anna el pasado jueves 29 de mayo de 2025, algo que permitirá, según el consistorio, «mejorar la conservación, garantizar la seguridad, poner orden controlando el aforo ante los problemas de masificación y reforzar la limpieza y los servicios, no para fastidiar a nadie ni para que a los vecinos no les cueste dinero el mantenimiento del itinerario”.
El texto, que será realidad en un tiempo muy cercano, plantea exenciones para los vecinos de Anna, los menores de 16 años o las personas con discapacidad. Además, se ha confirmado que dado que a la Ruta de las Tres Cascadas se puede acceder desde varios puntos, la caseta de pago con un guardia urbano se habilitará al final de la Avenida de la Diputación, lugar donde se encuentra el panel de inicio e información de todo el trayecto y donde se puede aparcar el vehículo en los alrededores manera correcta y sin entorpecer vados o la circulación. Por ello, si este guardia observa a alguna persona sin pulsera identificativa durante la salida o en un paseo, se le podrá requerir el pago de la entrada. Falta por ver el aforo.
El ayuntamiento, además, ha comprado varios terrenos para mejorar la entrada y salida de la ruta, así como también marcará la entrada correcta de los visitantes. Dado que es difícil establecer un aforo, la ordenanza se aplicará de momento de forma piloto y se mejorará dentro de unos meses, aunque en el momento en que haya demasiado aforo, se cortará el paso.
De sobra conocido, este trazado senderista de la provincia de Valencia es una de las rutas imprescindibles a realizar en nuestra tierra, sobre todo con la llegada del buen tiempo y tras fuertes precipitaciones acumuladas. De ella ya os hemos hablado en otras ocasiones, sobre todo en el artículo que hicimos hace tiempo y en otra opción senderista, en la ruta de la Cabrentà de Estubeny y las Tres Cascadas de Anna, una bella senda de 8 kilómetros.
La Ruta de las Tres Cascadas de Anna no es una simple caminata senderista sin más, ya que se trata de un trazado histórico que nos hace comprender la importancia del agua para la villa de Anna. Esta senda, antaño transitada por hombres y mujeres que marchaban diariamente hacia las fábricas para cumplir con su jornada laboral (utilizándose en la actualidad con fines recreativos), invita a disfrutar del paisaje siguiendo las huellas del pasado del pueblo de Anna.
Y es que hasta el siglo XX, era común el ingenio para aprovechar los cursos del agua, lo que permitió levantar infinidad de molinos y artefactos fabriles de todo tipo. Desde molinos de harina o de papel, batanes para el tratamiento de paños, fábricas de borra, textiles, hasta fábricas de luz, todos ellos movidos por la energía hidráulica que producían los saltos de agua, a pesar de que en la actualidad tan solo podremos ver hoy en día los restos de una antigua fábrica y una rueda de un antiguo molino.
A medida que se fue imponiendo la energía eléctrica, que permitía levantar las industrias en lugares menos expuestos a las inclemencias del tiempo, y era más barata, se fueron cerrando estas fábricas. El abandono y el paso del tiempo han convertido en ruinas esas construcciones que hoy se definen como “arqueología Industrial”.
Lo interesante es que, desde hace unos meses (desde finales del último trimestre de 2024, más o menos), se ha renovado cartelería, paneles de dirección, pasarelas y puentes, además de colocar escaleras de tablones en algunos puntos, todo ello para ayudar al senderista a hacerla más fácil y atractiva. De esto podemos dar fe tras recorrerla la ruta a finales de marzo de 2025.
En cuanto a su trazado, este itinerario circular de unos 3 kilómetros (de dificultad moderada, no apto para menores de 6 años y siendo imprescindible calzado adecuado y forma física en rutas de montaña al haber caídas a distintos niveles), se inicia al final de la Avenida de la Diputación, lugar donde se encuentra el panel de inicio e información de todo el trayecto, y donde podréis aparcar vuestro vehículo en los alrededores (de manera correcta y sin entorpecer vados o la circulación).
La ruta, que desciende al llamado Río de Anna (afluente del Río Sellent), tiene como primera parada justo a los minutos de comenzar el llamado Gorgo Gaspar, donde antiguamente se encontraba una noria que daba energía a una desaparecida fábrica textil.

Muy cerca de este primer salto de agua se encuentra la Fábrica de Miguelín, testigo hoy mudo de principios del s. XX (llegó a tener unos 100 trabajadores) que usaba la energía hidráulica para el aprovechamiento del tejido de la lana (en 1945, dadas las necesidades energéticas insuficientes con el caudal del Gorgo Gaspar, los propietarios de esta fábrica tuvieron que adquirir la central hidroeléctrica del Salto para asegurar el abastecimiento eléctrico de la fábrica. Fue obsoleta con la consolidación de la red eléctrica y, finalmente, abandonada tras el incendio del viernes 23 de marzo de 1973).
Tras dejar las ruinas de la Fábrica de Miguelín a la izquierda, la ruta sigue descendiendo hasta llegar a la impresionante Cascada de los Vikingos, un precioso salto de agua que maravilla a toda aquella persona que pasa junto a él. Desde el año pasado, desde la citada renovación de pasarelas, ya es posible atravesar esta cascada sin tener que mojarse los pies.


Tras abandonar este paso tocará dirigirse hacia la última parada dentro del curso del lecho del río: la Cascada del Salto, cuyas aguas precipitan desde lo alto del Gorgo de la Escalera. Aquí, como nosotros hicimos, podéis mojaros los pies o daros un pequeño baño refrescante (es un lugar de paso senderista, no para que acampéis con vuestras neveritas y sillas para pasar el día, por favor).
Antes de llegar a la Cascada del Salto os encontraréis una rueda de molino, elemento que pertenece al Molino del Candil, el cual fue destruido por una riada.

Después de la visita a la Cascada del Salto toca regresar sobre los pasos andados hasta el mismo Gorgo Gaspar, en caso de no quererla hacer circular, o, en un punto que indicamos en la ruta o la propuesta de Wikiloc | Ruta Ruta de las Tres Cascadas y Gorgo de la Escalera de Anna (recorrido oficial, marzo 2025), ascender hacia el pueblo por huerta para visitar el Gorgo de la Escalera.
El Gorgo de la Escalera es un rincón que bien vale la pena su visita y que, en verano, es utilizado como zona de baño (la entrada a este lugar incluye también la entrada a la zona de baño de la Albufera. Más detalles en Gorgo de la Escalera | Ayuntamiento de Anna).
Podéis ver un precioso vídeo del recorrido en el siguiente vídeo/reel de nuestro Instagram.
Ver esta publicación en Instagram
El Ayuntamiento de Anna y la cuenta amiga de Instagram de «Embrujo de Naturaleza» os pide, por favor, que respetéis el entorno de Anna y, en especial, el paraje de la Cascada del Salto y toda la Ruta de las Tres Cascadas en General.

Descubre más desde Valenciabonita
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



















