El OAM DE PARQUES Y JARDINES DE VALENCIA EMPIEZA ESTE AÑO, 2020, LA REFORMA DEL «GULLIVER» CON LA REDACCIÓN DEL PROYECTO DE REHABILITACIÓN

El vicealcalde y concejal de Ecología Urbana, Sergi Campillo, a fecha jueves 7 de mayo de 2020, ha destacado que la reforma integral del Parque Gulliver es una demanda ciudadana y ha recordado que hay un compromiso derivado de los presupuestos participativos. «Este año queremos tener preparado ya el proyecto para cuando el Ayuntamiento transfiera al OAM los fondos comprometidos, que son 1.200.000 euros,, y podamos empezar esta obra que será una de las más importantes del mandato porque se trata de restaurar una de los iconos de la ciudad de Valencia y del Jardín del Turia por el que pasan decenas de miles de niños y niñas todos los años».

Campillo ha presidido la primera reunión de este año del Consejo Rector del Organismo Autónomo de Parques y Jardines Singulares de Valencia y Escuela Municipal de Jardinería. Una reunión donde se ha dado cuenta de la liquidación del presupuesto del ejercicio 2019 de un total de 12.478.997 euros.

Se ha aprobado la cuenta general y las modificaciones de crédito previstas y que, según ha explicado Campillo, irán destinadas a proyectos fundamentales para la ciudad como la redacción del proyecto básico y de ejecución de obra del Parque Gulliver, parque que ya fue reformado parcialmente en 2017.

También la redacción del Plan Verde y de la Biodiversidad de Valencia para la que invertirá 100.000 euros. «Este es un proyecto estratégico para la ciudad y será el OAM quien centralizará los trabajos», ha valorado el vicealcalde y concejal de Ecología Urbana. Además, se destinarán 18.000 euros a la redacción del Plan de Agriculturas Urbanas que se desarrollará en colaboración con la concejalía de Agricultura, Alimentación Sostenible y Horta y «con el que queremos desarrollar todo el potencial de los huertos urbanos de la ciudad», ha dicho Sergi Campillo.

En el Consejo Rector se ha dado cuenta de las inversiones en obras licitadas durante el año pasado y que se han finalizado o está previsto que finalicen durante este 2020 como la construcción de la primera zona de juegos infantiles y totalmente inclusiva en el Parque de Marxalenes. También la reparación del mirador y el muro junto al lago del Parque de Cabecera así como la reparación de sus muros de mampostería. Además, se incluye la instalación de baños públicos en el Jardín del Turia, así como la reforma de vestuarios y nuevo almacén en el Tramo VI y las mejoras de caminos y carril bici en el Tramo VI. Para todas estas obras, el OAM ha dispuesto de un gasto de 952.026 euros.

Por otra parte, se ha dado cuenta de la memoria de gestión donde destaca el mantenimiento y conservación de 29 zonas verdes de Valencia que suman más de 2 millones de metros cuadrados de parques y jardines de la ciudad. Entre ellas, la incorporación del Parque Central a las competencias de este organismo autónomo, «un parque bandera de la ciudad, uno de los más visitados y con mayor reconocimiento entre los vecinos y vecinas y a nivel internacional» ha subrayado Campillo.

Además de la gestión y mantenimiento de 62 fuentes ornamentales, el inicio de las obras de rehabilitación de los baños públicos y la reforma de vestuarios del Jardín del Turia y la reforma de vestuarios. También la reforma de vestuario y almacenes del Jardín de Ayora. Se han coordinado durante 2019 más de 150 licencias para actos y eventos en los jardines gestionados por el OAM y se han realizado 26 cursos y actividades formativas que han acogido 426 participantes desde profesionales de la jardinería hasta personas mayores y público en general.

Por último, el vicealcalde y concejal de Ecología Urbana, Sergi Campillo, ha anunciado la incorporación a las tareas de mantenimiento del Organismo Autónomo de Parques y Jardines la Plaza del Ayuntamiento, el Nuevo Rastro y Espacio Nazaret, embrión del futuro parque de Desembocadura.

«Todas estas inversiones y acciones forman parte de la política de renaturalización de Valencia y el fomento de la biodiversidad, una de las prioridades del gobierno de Joan Ribó para una ciudad resiliente, sostenible y saludable», ha concluído Campillo.


LA HISTORIA DEL GULLIVER:

El 29 de diciembre de 1990, abrió sus puertas, por primera vez, el Gulliver en el Jardín del Turia, toda una sensación y atracción en aquel momento.

Fuente: Estepa32. https://ssl.panoramio.com/photo/87578174

Fuente: Estepa32.
https://ssl.panoramio.com/photo/87578174

Todavía recuerdo como si fuera ayer mi primera visita. El Gulliver hacía muy poco que había abierto sus puertas al público valenciano y por suerte, aquel día me llevaron para poder disfrutar de sus toboganes tal y como lo hacen a diario, y durante estos últimos 27 años, cientos de niños. Mi primera impresión, y que aún perdura en mi mente, fue que alcé la vista y lo vi grande y majestuoso que era Flipé. Esa es la primera imagen que tengo de él al acercarme por primera vez. La segunda, fue ver a un niño sonreír antes de tirarse por uno de sus toboganes, cosa que hizo que yo tuviera ganas de hacerlo también. No recuerdo más, pero sin duda alguna ese recuerdo para es para mí uno de los más importantes que tengo de mi infancia.

A lo largo de estos años, el Gulliver, un entorno mítico y con mucha historia, ha sido, es y será, uno de parques infantiles para visitar con niños en Valencia más divertidos. Ubicado en el cauce del río, en el Jardín del Turia, es famoso por sus toboganes, rampas y escaleras, donde varias generaciones han pasado por este entrañable lugar. Con sus 26 años de historia a sus espaldas, no ha dejado de ser uno de los lugares más visitados de Valencia. Inspirado en el cuento y el gigante Gulliver, este parque que mide 70 metros de longitud (la figura mide 67 metros de largo y casi 9 de altura), abre a diario desde las diez de la mañana hasta las ocho de la tarde, cerrando más tarde en los días de verano para aprovechar así las horas de luz pero con descanso a mediodía.

Pero lo cierto es que al Gulliver le costó nacer y fueron varios quienes se opusieron a esta maravilla que podemos visitar a diario, que además su historia, mucho tiene que ver con las Fallas de Valencia. Para que viese la luz, en un principio, la primera idea que fue plasmada sobre un papel no se acercaba, aunque si se parecía, a lo que actualmente conocemos. Rafael Rivera, arquitecto valenciano, buscaba en su mente esa magia que transmitían lugares como “La Montañeta” del general Elio en Viveros, lugar donde disfrutaba jugando de pequeño sin necesidad de nada, tan solo de su imaginación.

Rafael Rivera Herráez

Rafael Rivera Herráez

A esa magia había que sumarle más ingredientes, los cuales fueron la imponente obra de 70 metros de Jonh Seward (El Despertar, 1980) y un jardín sugerente llamadoBomarzo”, el jardín o Parque de los monstruos (en italiano Parco dei Mostri) o Bosque sagrado, un lugar construido hacia 1550 y que aparece en la novela histórica Bomarzo, de Manuel Mujica Láinez.

Bomarzo, en la provincia del Viterbo (Italia). Fuente: Alejo2083

Bomarzo, en la provincia del Viterbo (Italia).
Fuente: Alejo2083

El Despertar, foto de Jay Jacob Wind

Así pues, la suma de estos ingredientes dieron lugar en la mente de Rafael Rivera lo que hoy en día conocemos como el Gulliver, pero ahora faltaban cosas más importantes: plasmarlo, primero en papel, que fuera aceptado y llevarlo a cabo.

Lo cierto es que, además, su primera ubicación no era el lugar escogido donde se encuentra. Dicha ubicación iba a ser en primera instancia en la Calle Dr.Lluch, y tendría la mitad de metros que ahora: tan solo 35 metros. En un primer momento, una de sus manos se saldría del jardín invadiendo la acera a modo de túnel para invitar a la gente a conocer “qué escondía aquel saliente”.

Aquello no se cumplió (aunque hubiera sido bello y sugerente), debido al rechazo de urbanismo el 13 de septiembre de 1986, cosa que poco después propiciaría la salida de este, de nuestro arquitecto protagonista, del Ayuntamiento. Así pues, casi un año después, un 15 de septiembre de 1987, se estuvieron buscando escultores y profesionales dispuestos a construir esa obra gigante. Muchos se negaron y solo uno aceptó: Manolo Martín, que por desgracia ya no se encuentra entre nosotros.

Fuente: fallasvalencia.es

Manolo Martín en el recuerdo. Fuente: fallasvalencia.es

Este gran valenciano y fallero, del que seguramente muchos recordaréis por su contribución a las fallas o por ser uno de los artífices de una obra póstuma montada junto al arquitecto Rafael Rivera, diseñada por Manuel Valdés y conocida como la “dama ibérica” (muchos la habéis visto a diario si pasáis por la rotonda de la avenida de las Cortes Valencianas), fue quien aceptó el reto, como buen artista fallero, de llevar a cabo la gigantesca obra imaginaria de Rafael Rivera.

Fuente: espanabizarra.tumblr.com. Rotonda de la Dama Ibérica (Valencia).

Fuente: espanabizarra.tumblr.com. Rotonda de la Dama Ibérica (Valencia).

Pero antes de su sí definitivo, el de la majestuosa obra, había que buscar nuevos aires al proyecto, adaptarlo a los tiempos. Para esto, quien mejor persona que Sento Llobel, un “loco imaginario” (con perdón de la expresión) que supo como adaptar los rechazos obtenidos a un sí aplastante.

Lo cierto es que Vicente Llobell Bisbal (conocido por Sento), ya era un artista conocido por entonces, pero que tuvo, o alcanzó, mayor fama gracias a raíz del álbum “Valentín”, realizado para la Generalitat Valencia, donde además amplió sus miras a otros campos del diseño, como el de varias fallas en Valencia (Plaza del Ayuntamiento en 1986 y 1987 y posteriormente Na Jordana 2005 y 2011).

Falla oficial del Ayuntamiento 1986 obra de Sento. Fuente: sento.es

Falla oficial del Ayuntamiento 1986 obra de Sento. Fuente: sento.es

Boceto de la falla de la plaça del País Valencià (Valencia), actualmente Plaza del Ayuntamiento. Año 1987, dibujado por Sento Llobell según una idea de Manuel Vicent. Fuente: distritofallas.com

Boceto de la falla de la plaça del País Valencià (Valencia), actualmente Plaza del Ayuntamiento. Año 1987, dibujado por Sento Llobell según una idea de Manuel Vicent. Fuente: distritofallas.com

Quien mejor que Sento, un “ilustrador” valenciano y conocedor de las fallas, para sumarse al proyecto del arquitecto Rafael Rivera y del gran artista fallero ya fallecido Manolo Martín.

Lo cierto es que el proyecto tenía miras lejanas a Valencia, debido al rechazo. Las miras estaban puestas en Barcelona, que por aquel entonces andaban preparando las olimpiadas del 92. Incluso se hizo una visita a la ciudad Condal para buscar localizaciones y propuestas efectivas.

Pero entonces, alguien decidió que ese proyecto debía hacerse en Valencia. Fue Andrés García Reche, un político valenciano, quien rescataría el proyecto, consiguiendo firmar un convenio entre Consellería y Ayuntamiento el 10 de marzo de 1989. El lugar que se eligió como ubicación fue el Jardín del Turia, en plenas fallas.

Dicho proyecto, presentado ese mismo año, fue rechazado por la oposición del gobierno que entonces lideraba Clementina Ródenas, que fue la sucesora de Ricard Pérez Casado, donde además hubo cierto revuelo por el Gulliver que apareció en Noruega, que era parecido pero que nada tenía que ver a la propuesta nueva de sus artífices que llevaban tiempo trabajando.

Aparecieron pegas de todo tipo: Desde las urbanísticas, las medidas de seguridad, las de aparición de gases venenosos en caso de incendio o las de plagio, por el Gulliver de Noruega.

Pero había que luchar para que ese proyecto se quedara en Valencia. Fue así, gracias al empeño de varias personas, como se propició que a día de hoy podamos disfrutar de esta maravilla. Después de, por fin, obtener la aprobación, la construcción del Gulliver fue más que anecdótica, donde sus autores llegaban incluso a probar sus toboganes antes de que dieran la luz.

Fuente: Sento Llobell

Fuente: Sento Llobell

Fuente: Sento Llobell

Fuente: Sento Llobell

Fuente: Sento Llobell

Fuente: Sento Llobell

En un tiempo donde no existía la tecnología, la maqueta (a escala 1/35) y el boceto, eran la base para llevar a cabo la imponente obra de 70 metros de longitud con la técnica de los talleres falleros que sigue siendo “el jardín de juegos de los niños valencianos”.

Foto para el recuerdo con la maqueta de El Gulliver. Fuente: http://www.sento.es/images/gulliver/gulliver.html

Foto para el recuerdo de Sento con la maqueta de El Gulliver.
Fuente: http://www.sento.es/images/gulliver/gulliver.html

Por cierto, hay que tener precaución, puesto que algunos toboganes no son convenientes para los más pequeños, donde además se recomienda llevar pantalones largos o vaqueros debido a las posibles rozaduras o rasguños en las caídas por sus toboganes. No querréis que vuestros hijos se lleven “un recuerdo” del Gulliver ¿No?

Por último, decir que en el interior de la figura del Gulliver hay una maqueta que no se puede visitar pero que en sus inicios sí era posible.

Fuente: blog.danilova.ru

Fuente: blog.danilova.ru

PARQUE GULLIVER

HORARIO:

  • De 10:00 a 20:00 h. ininterrumpidamente, los meses de abril, mayo, junio y septiembre.
  • De 10:00 a 13:30 h. y de 17:30 a 21:00 h, los meses de julio y agosto*.
  • De 10:00 a 17:30 h. ininterrumpidamente, los meses de octubre, noviembre, diciembre, enero, febrero y marzo.
    Los días 25 de diciembre y 1 de enero permanecerá cerrado todo el día, cerrándose antes de hora (a mediodía, los días 24 y 31 de diciembre).

Teléfono: 96.337.02.04

ENTRADA LIBRE Y GRATUITA

DIRECCIÓN: Jardín del Turia, s/n, 46023, Valencia (TRAMO XII DEL ANTIGUO CAUCE DEL RÍO TURIA).

ACCESO: Rampas por puente Ángel Custodio en ambos márgenes y rampa de acceso plaza de Monteolivete, entrada gratuita al jardín y al muñeco ‘Gulliver’.

Fuentes: 

  • Foto de portada: valenciaesturismo.com
  • Sento.es
  • Distritofallas.com
  • Tebeosfera.com
  • Levante EMV

 

Síguenos en Facebook: Valencia Bonita

Síguenos en Twitter: @valenciabonita_

 

 

 

23K Compartir
Compartir23K
Twittear
WhatsApp
Email