El próximo viernes 7 de septiembre de 2018 tendrá lugar en Agullent (la Vall d’Albaida, Valencia) la tradicional Nit de les Fogueretes, una de las romerías nocturnas más antiguas a nivel autonómico, según los expertos, y declarada en 2010 como Fiesta de Interés Turístico por la Conselleria de Turisme.
Ese día, a partir de las 23:00 y después de cenar, y coincidiendo con el primer viernes del mes de septiembre, Agullent revivirá más de 400 años de tradición ininterrumpida con la Noche de las Fogueretes. Cómo marca la tradición, vecinos y visitantes, tras los preparativos, subirán desde la plaza Mayor hacia la ermita de San Vicente Ferrer con fanalets y fallas para rememorar el milacre de la peste.
Todos juntos, después de cantar ‘els goigs’, esperarán en hilera a la ermita para untarse con el aceite milagroso del lamparón de San Vicente Ferrer, aquel que en 1600 los liberó de la peste bubònica que amenazaba la localidad, también llamada “modorra”.
La conocida como Nit de les Fogueres de Agullent ha acontecido con el paso de los siglos un excelente testigo del patrimonio festivo de las tierras de interior de las comarcas centrales valencianas. Ininterrumpidamente desde el año 1600 hasta hoy, el peregrinaje de acción de gracias al santo se repite dando como resultado todo un espectáculo de música, fuego, natura, devoción y espíritu de pueblo.
Una celebración, estéticamente singular, que se ha plasmado en numerosas obras de poesía, pintura, música y escultura. Un acto que tiene el valor añadir de ser posiblemente la romería nocturna más antigua de las tierras valencianas.
La Nit de les Fogueretes es, posiblemente, la romería nocturna más antigua de las tierras valencianas.
LOS ORÍGENES:
Los orígenes de la fiesta, tal y como podemos ver en www.fogueretes.com, se remontan al 7 de agosto de 1600, momento en el cual los jurados de la villa comunican al virrey la sospecha de que la peste ha invadido la población para que tome las medidas pertinentes. En Agullent la epidemia apenas duró un mes y sólo causó 83 muertos, y todo gracias al milagro de la lámpara.
Cuenta la tradición que el día 4 de septiembre de 1600 tuvo lugar el milagro que liberó a pueblo del mal contagioso. Uno de los documentos más antiguos que narra estos hechos procede de 1658 y se conoce como “Decreto del Miracle”. En él se narra como durante la peste, la gente del pueblo había buscado refugio en la sierra y en el campo. El ermitaño, Joan Solves, que cuidaba el santuario de Sant Vicent Ferrer, no se atrevía ni siquiera a bajar al pueblo, y por eso, no tenía aceite para la lámpara del santo.
El día 3 de septiembre, por la noche, el ermitaño oyó un rumor en la ermita: se acercó para comprobar qué podría ser y vio la figura de un fraile dominico arrodillado al pie del altar. Corrió a comunicarlo a su mujer y, cuando volvió a la iglesia, ya no vio ningún fraile, a pesar de que la puerta se encontraba cerrada. En cambio, la lámpara estaba sobresaliendo de aceite, con una luz muy flamante.
Ante tan gran misterio, el ermitaño corrió para comunicarlo a las autoridades; tocó la campana y “oídas por toda la gente del lugar y barracas del término publicándose dicho milagro empezaron a hacer luminarias y disparar muchos arcabuces.” De aquella luz y de aquel aceite milagroso todos recibieron curación. La gente se llevaba el aceite, sin que menguara en la lámpara, y no se apagaba, aunque soplaba viento atramontanado. Era un signo ineludible de la protección que Sant Vicent Ferrer iba a dispensarlos.
ACCIÓN DE GRACIAS:
Sólo un vecino, Andreu Calatayud se mostró incrédulo ante todas las cosas que contaban sus convecinos. Se mofaba de su entusiasmo y fe; pero, empujado por la curiosidad, acudió también a la ermita. Ya ante la lámpara, ésta se descolgó y cayó al suelo; se quedó clavada, sin que cayera una gota de aceite ni se apagara la luz. Calatayud pidió perdón por su incredulidad y, como el resto, se ungió con el aceite milagroso.
El día cinco de septiembre, al hacerse de día, “se juntaron todos los que vivían en los campos y todo el pueblo subió a la dicha ermita con solemne procesión y hisiseron una solemne fiesta en hasimiento de grasias con diferentes truenos de alcabuses.” A partir de este momento el pueblo entero reconocía la intervención celestial y aclamaba a Sant Vicent Ferrer como patrón.
FAROLILLOS, HOGUERAS Y FALLAS:
La multitud se concentra en la plaza a la espera de que la banda de música arranque. Mientras tanto se van encendiendo los cirios de los farolillos, algunos elaborados artesanalmente y otros comprados puntualmente en la ferretería de la calle Mayor.
Al contacto con el fuego, el esparto de las fallas (antorchas) se vuelve anaranjado. Primero parece que no arranca, sale humo al empezar a quemarse el aceite que impregna el trozo de esportín (discos de esparto utilizados para prensar las olivas) hecho falla. De repente, la punta del arco se inflama. Y al hacerlo rodar, con el contacto con el aire y la oscuridad, se forman círculos de luz.
De los tres elementos de fuego de la noche, los farolillos, las hogueras y las fallas, estas últimas en la actualidad sólo pueden hacer la mitad del trayecto. Por razones de seguridad, las fallas -que cómo es lógico sueltan chispas- no pueden adentrarse por el camino en zig-zag de la ermita, entre cipreses y pinos resecos después de todo el verano.
RECUPERACIÓN DE LAS FALLAS:
Desde 2015 se ha recuperado para la romería el uso de antorchas hechas de esparto, denominadas localmente fallas. Las fallas son trozos de esparto cosidos con agujas de saco, que se encienden con fuego y se hacen rodar, creando círculos de luz. Su desaparición, que antes se utilizaban para prensar las olivas, generó que poco a poco las antorchas desaparecieron de la romería.
La concejalía de Fiestas del Ayuntamiento de Agullent, con la colaboración de los Festeros del Cristo (quintos de 45 años), comenzaron desde 2015 varios talleres para que las nuevas generaciones aprendieran a confeccionar las antorchas a partir de esparto y, como resultado, la Nit de las Fogueretes volverá a tener antorchas en su recorrido, como no pasaba desde hacía décadas.
Con la Nit de las Fogueretes arrancan en Agullent oficialmente las Fiestas de Miracle, que incluyen actas de un alto valor etnológico y cultural como la centenaria Dansà Popular o la arbolà en la plaza el sábado, así como actividades más lúdicas como una extensa programación infantil y orquestas.
PARA MÁS INFORMACIÓN DE LOS ACTOS DEL DÍA 7, 8 Y 9 DE SEPTIEMBRE, PINCHAR AQUÍ
Descubre más desde Valenciabonita
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


















