Las islas Columbretes, Illes Columbretes -antiguamente llamadas islas de las Serpientes-, son un conjunto de cuatro grupos de islas volcánicas situadas al este del cabo de Oropesa, integradas en el término municipal de Castellón de la Plana, en la provincia de Castellón. Son, sin duda, una de las grandes joyas naturales de la Comuitat Valenciana.

Al parecer, el nombre de las islas proviene de la impresión de los primeros navegantes, griegos y romanos, que las incluyen en sus cartas con el nombre de Ophiusa o Colubraria, admirados por la abundancia de serpientes que allí encontraron.


Los grupos de islas de las Illes Columbretes son: la Illa Grossa, La Ferrera, La Foradada y El Carallot, aunque también existen en el archipiélago numerosos bajos y escollos y bajos. Algunos islotes que posee además son: Baluato, Cerquero, Churruca, las 3 rocas del Bergantín, Islote Bauzá, Islote Espinosa, Islote Lobo, Islote Menéndez Núñez.

Al mismo tiempo, las Islas Columbretes constituyen un destino de primer orden para los aficionados al submarinismo de todo el mundo, debido a la transparencia de sus aguas, a la belleza de sus fondos y a la gran variedad y cantidad de especies animales y vegetales que alberga, siendo uno de los 30 mejores puntos de inmersión de buceo y snorkel de la Comunitat Valenciana.

Las Islas Columbretes fueron declaradas Parque natural por el Decreto 15/1988, del 25 de enero, del Consejo de la Generalitad Valenciana -fue la primera figura de protección natural de la provincia de Castellón-,​ y reserva marina de 4.400 hectáreas (una de las mayores de España) por Orden del 19 de abril de 1990, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.​ Fueron recalificadas como Reserva Natural por Ley 11/1994, del 27 de diciembre, de la Generalitad Valenciana.​ Así mismo está declarada como: Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM), Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), Zona de especial protección para las aves (ZEPA), y microrreserva de flora.

30 aniversario Illes Columbretes

La hoy Reserva Natural de les Illes Columbretes, llena de vida gracias a la rica fauna y vegetación que dispone, se ha enfrentado a numerosos peligros a lo largo de la historia, siempre provocados por el hombre. Ha servido como refugio para contrabandistas y piratas, aunque también como lugar de pesca, hasta principios del XIX -las actividades contrabandistas se extendieron durante el siglo XX, al punto que provocaron indirectamente la transformación de la Foradada, cuyo agujero era un excelente refugio natural para los barcos que se dedicaban a estas labores. En ese abrigo natural permanecían ocultos a los prismáticos de los servicios de vigilancia, que finalmente optaron por el expeditivo método de provocar una explosión de rocas que aterraron parcialmente el túnel marino-; ha sido pasto de las llamas en el siglo XIX para mermar la población de reptiles; fue colonizada a mediados del siglo XIX con la construcción del faro de la isla (1856-1860); a finales de los años 70 el ejército español y el estadounidense, efectuaron bombardeos sobre las islas como prácticas militares. Después de protestas vecinales y estudiantiles, y tras la aprobación unánime de la moción de la Diputación de Castellón solicitando el cese de los bombardeos, el Ministerio de Defensa no objetó suspender las maniobras; incluso en nuestros días, en los últimos años, cabía la posibilidad de que se realizasen sondeos acústicos y prospecciones petrolíferas en el entorno de las islas Columbretes autorizados por el entonces gobierno de Mariano Rajoy.

En la actualidad, las islas están habitadas únicamente por guardas y técnicos, y la normativa del parque solo permite la visita a la Illa Grossa con autorización y siguiendo unas normas y buenas prácticas, así como las labores de recuperación del medio natural (erradicación de especies introducidas, recuperación de la cubierta vegetal, protección de las aves que anidan), bajo la condición de no recolectar minerales, plantas, o animales (entre otras medidas).

Entre los visitantes que las frecuentaron, destacan griegos y romanos, siendo los fareros sus únicos habitantes desde mediados del S. XIX hasta 1975.

Los fareros habitaron la isla de manera prácticamente ininterrumpida durante más de un siglo, en condiciones precarias, como demuestran las tumbas del pequeño cementerio de la isla (la construcción del faro de la isla se realizó entre 1856-1860). Éstos aprovechaban intensamente todos los recursos que ofrecía un medio terrestre pobre y un fondo marino extraordinariamente rico. La pequeña colonia de fareros y sus familias abandonaron las islas finalmente en 1975, año en que se automatizó el faro.

Por todo lo mencionado hasta ahora, en este artículo, fueron protegidas en 1988.

Existe un cupo máximo diario de visitas a tierra y no se puede reservar con antelación la única manera de visitar la Illa Grossa es mediante autorización de la Reserva Natural, bien con embarcación particular o a través de una empresa de visitas guiadas, siempre limitándose la visita diaria a la isla a un máximo diario de 80 personas-. El hecho de llegar a las islas no implica que siempre se pueda desembarcar, ya que no se permite desembarcar sin permiso del personal de la Reserva Natural, además de que está prohibido acampar, desembarcar animales domésticos o tomar muestras de suelo y rocas.

La Reserva Natural cuenta con un Centro de Información en Castellón que está ubicado en una de las cuatro salas expositivas del Planetari de Castelló. Las islas se pueden visitar en cualquier momento del año. Existe un único recorrido que se encuentra en l’Illa Grossa. El desembarco se hará previa autorización del personal de la
Reserva Natural, con quien habrá que contactar a través del canal 9 VH F, de la banda marina, una vez la embarcación arribe a l’Illa Grossa. Existe la posibilidad de reservarla visita para grupos de carácter cultural o educativo. Para más información sobre las visitas, hay que ponerse en contacto con la Reserva Natural de les Illes Columbretes en:

  • parque_columbretes@gva.es
  • Oficina Técnica, Paseo Marítim,1, Edifici Planetari de Castellón (12100, Grau de Castellón), Tel. 964 28 89 12 – Mov. 679 19 63 10

También existe la posibilidad de realizar visitas a través  de Viajes Columbretes, quienes realizan salidas desde Castellón de la Plana, Peníscola y Oropesa (www.visitaislascolumbretes.com/visita-las-islas-columbretes/), además de colaborar en actividades de buceo en les Columbretes con salidas desde Castellón de la Plana y Alcocebre, tal y como se puede ver en www.visitaislascolumbretes.com/buceo-islas-columbretes/. Existen también otras empresas como www.enlarapita.com que organizan excursiones desde otro punto de España, como por ejemplo Sant Carles de la Ràpita.  

INFORMACIÓN BÁSICA PARA LOS VISITANTES A LA RESERVA NATURAL:

El trayecto:

  • Con embarcación propia o con barcos de empresas privadas que ofrecen viajes a las Columbretes.
  • Unos 50 Km (dependiendo del puerto de origen) hasta las Islas: entre 2 y 3 horas de navegación en motora.
  • Se recomienda tomar precauciones frente a posibles mareos y viajar en las zonas del barco aireadas.
La visita a tierra:
  • Es gratuita y guiada por los técnicos o guardas de la Reserva Natural.
  • Existe unos horarios establecidos y un número máximo diario de visitantes que pueden desembarcar.
  • No se puede hacer reservas con antelación a la llegada a l’Illa Grossa.
  • Itinerario de unos 800 m. por l’Illa Grossa: corto pero en horas de máxima radiación solar puede agotar.
  • El acceso a la isla se realiza por unas escalas talladas en la roca. No es aconsejable para personas que no estén algo ágiles.
  • Se recomienda desembarcar con agua para beber y el uso de crema solar, gafas de sol, gorro y zapatillas.
  • No se puede comer ni fumar en tierra.
  • El único bar que encontraremos es el del barco con el que navegamos
  • Existe un cupo máximo diario de visitas a tierra y no se puede reservar con antelación. El hecho de llegar a las islas no implica que siempre se pueda desembarcar.

La estancia en las Islas:

  • En el barco.
  • No se necesita permiso para bucear a pulmón. En ningún sitio se hace pie ni se puede pisar la roca.
  • La comida se llevará a cabo en el barco.
  • Los barcos suelen partir hacia las 16h. tras dar una vuelta por el resto de las Islas (opcional).
  • Se puede pernoctar en las islas en los veleros que pasan la noche amarrados en la bahía.

 

 

 

 

Fuentes: 

 

 

 

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