El llamado Alt de Benimaquia, el poblado íbero de Benimaquia, es un yacimiento arqueológico ubicado en el término municipal de Dénia (Alicante). Se encuentra en la cima de la colina que le da nombre (Punta de Benimaquia), a 225 m.s.n.m., concretamente en el extremo noroeste del Montgó. Se trata de un hábitat fortificado de los períodos orientalizante e ibérico antiguo (siglos VI a. C.).
Para visitar el poblado íbero de Benimaquia, con salida desde cerca de Jesús Pobre -desde las coordenadas sexagesimales 38°48’09.6″N 0°05’29.0″E o en decimales 38.802664, 0.091391, donde hay paneles de información de la historia del poblado-, podéis realizar una sencilla ruta de unos 8 kilómetros, ida y vuelta incluida, que podéis ver en nuestro Wikiloc | Ruta Poblado Íbero de Benimaquia, ALT DE BENIMAQUIA, desde Jesús Pobre.
Pintades de gris pel sol i l’aire mariner, impregnades de records en cada partícula de la seua matèria mineral, les pedres de l’antic poblat narren històries d’altres temps, d’altres pobles, d’altres costums. Cada pedra amaga un relat, cada racó guarda un secret, cada herba que creix esbargeix uns espurna de la mil·lenària cultura soterrada.
Pepa Guardiola. “Les pedres de Benimaquia” (2014).



Este rincón, desde el cual se puede disfrutar de buenas vistas, ha sido objeto de diversas excavaciones desde el primer sondeo realizado en la década de los 60, en el s. XX –de la mano de Hermanfrid Schubart del Instituto Alemán de Madrid y Domingo Fletcher del Servicio de Investigaciones Prehistóricas de Valencia-, habiendo conseguido fechar la ocupación del lugar y, posteriormente –de 1989 a 1992, gracias a Carlos Gómez Bellard y Pierre Guérin, que co-dirigieron un plan de excavaciones sistemáticas que reveló la mayoría de los datos que actualmente se conocen sobre estos restos-, encontrar una colección de materiales única, como por ejemplo diversos lagares, testimonios de la actividad de viticultura.
Se trata de un pequeño poblado con una superficie de 0,50 hectáreas, cuya planta triangular está perfectamente delimitada en dos de sus lados (norte y oeste) por una muralla de bloques grandes y medianos, reforzada por seis torres con planta de tendencia cuadrangular, y el tercero (sur) por un fuerte precipicio de varias decenas de metros.
La vistosidad de los restos llamó la atención de curiosos e investigadores desde al menos finales del siglo pasado, proponiéndose todo tipo de interpretaciones para unas estructuras que resultaban ciertamente peculiares. Hubo sin embargo que esperar hasta 1961 para que se llevara a cabo la primera intervención arqueológica en el lugar, a cargo del doctor H. Schubart. Éste realizó cuatro catas rectangulares de diversa extensión, además de unos levantamientos planimétricos (plantas, alzados, etc…) muy completos, que le permitieron proponer una cronología de los siglos V-IV aC para la ocupación del lugar. Todo ello resulta lógico conociendo el estado de los estudios de la cerámica ibérica a principios de los 60, pero aún así el investigador alemán tuvo la intuición de una mayor antigüedad, dada la presencia de cerámica pintada en bandas horizontales que podía encontrarse, en otros lugares, en contextos del siglo VI aC (Schubart, Fletcher, Oliver 1962, 19; Schubart, 1963, 66, 68).
Para mayor información sobre el lugar, podéis descargar el PDF de “Estudio preliminar de las ánforas del Alt de Benimaquía (Dénia, Alicante)», cuyos autores son Josep S. Castelló Marí, Carlos Gómez Bellard y Nuria Alvarez García.
Para que lo entendáis, la excavación del poblado íbero de Benimaquia aporta varias grandes novedades a la arqueología ibérica:
- La excavación en extensión contribuye al conocimiento del urbanismo del período orientalizante en su transición con el período ibérico antiguo, justamente en el momento de constitución de la Cultura Ibérica.
- La colección de materiales constituye un referente único del horizonte Orientalizante ibérico en su transición hacia la cultura ibérica.
- Los testimonios de viticultura permiten elevar la cronología de la producción del vino por parte de los indígenas, a la época de los orígenes y no del final de la cultura ibérica.
- La muralla inusualmente guarnecida y la incipiente producción de vino ilustran en el momento de formación de la Cultura ibérica una ideología del poder basada en el control de los bienes de prestigio.
De lectura importante también el PDF de “Los lagares del Alt de Benimaquia (Dénia): en los inicios del vino ibérico”, de Carlos Gómez Bellard y Pierre Guérin.
Fuentes:
- Las mencionadas.
- Alt de Benimaquia
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