A unos 8 kilómetros de la localidad castellonense de Villahermosa del Río, junto a la carretera CV-197 en dirección San Vicente de Piedrahita, se encuentra un bello rincón de culto, digno de visita, que está declarado Bien de Relevancia Local en la categoría de Monumento de interés local.
Se trata de la Ermita de San Bartolomé, un lugar de encuentro y romerías que es altamente frecuentado en dos ocasiones al año: el 24 de agosto, por San Bartolomé, patrón de Villahermosa del Río (en esta fecha sale la imagen del santo desde el pueblo en romería hasta la ermita, donde se oficia una eucaristía para pasar después el día por los alrededores); y el 3 de febrero, por San Blas, mencionando también que, antiguamente, el primer domingo de mayo, la ermita también acogía la celebración del Pino Cacho, fiesta ya perdida que en los últimos años han intentado recuperar cazadores de la zona.
Considerado uno de los santuarios más monumentales de la comarca del Alto Mijares (posiblemente uno de los más populares), el espacio también es utilizado como zona de pícnic durante todo el año por contar con torradores, numerosas mesas y bancos de piedra o zona de esparcimiento, además de estar incluido en una de las rutas de senderismo de la zona (en concreto la Ruta Pino Cacho – Paraje de San Bartolomé, que se inicia desde el final de la calle Hospital de Villahermosa del Río, lugar donde hay un panel indicativo).
Muy cerca de la ermita podéis encontrar Cabañas de San Bartolomé (masiasanbartolome.com), un rincón para hospedaros y desconectar en plena naturaleza.




En cuanto a la ermita, de regulares proporciones, posee una planta de cruz latina y es de estilo corintio. El edificio anexo a la ermita, durante el periodo barroco, existía una capellanía, fue casa/hospedería y más tarde colegio para los niños que habitaban en las masías de la zona, estando la antigua casa del ermitaño al otro lado.
Según menciona la cartelería del lugar, “cuenta la leyenda que, por el año 1325, un pastor encontró la imagen de San Bartolomé escondida en un zarzal. El pueblo, ante este hallazgo, construyó la ermita en ese mismo lugar hacia 133. En 1740 se derribó la antigua y se comenzó a construir la actual en 1741, acabándose por completo 1775, estando testimoniado por inscripciones en la fachada y parte posterior del ábside.
En este lugar se instaló y jubiló en 1757 el músico José Pradas Gallén (nacido en Villahermosa del Río el 21 de agosto de 1689, siendo considerado uno de los mejores compositores de música barroca del s. XVIII), falleciendo justo un año después (el 11 de agosto de 1758) y siendo enterrado en la misma ermita».
SOBRE LA ERMITA:
La Ermita de San Bartolomé presenta planta rectangular, y techumbre a dos aguas, en la que destaca en la cabecera de la planta una cúpula asentada en un tambor poligonal, y rematada con tejas.
Externamente presenta una fachada sobria, con una puerta de acceso, hecha de tablas de madera, con forma rectangular y adintelada con dovelas de sillar. Sobre el dintel se observa una hornacina abovedada, donde se sitúa la imagen de San Bartolomé, titular de la ermita. Además se puede observar, sobre esta hornacina, una ventana destinada a dar iluminación al coro alto, que se sitúa justo a los pies de la ermita, sobre la puerta de acceso. Por último, la fachada se remata con una espadaña para dos campanas.
Respecto a su interior, presenta una nave única de 27 metros de profundidad y 13 metros de ancho, con el suelo de baldosas blancas y negras, que se alternan en forma de tablero de ajedrez. La nave se cubre con una bóveda, que queda interrumpida en la cabecera, donde se ubica el presbiterio, en la que se eleva la cúpula que se contempla externamente. Presenta una sobria decoración en blanco y dorado con cornisas y molduras discretas. La nave se divide en crujías mediante columnas, cuatro por lateral, entre las cuales se abren una pequeñas capillas que albergaban altares barrocos y pinturas del siglo XVI, en la actualidad, las que se salvaron de los daños que la ermita sufrió durante la Guerra Civil Española, se localizan en la parroquia de Villahermosa del Río, para su protección, al igual que se hizo con una serie de tablas góticas del siglo xiv, cuyo autor no identificado todavía con toda seguridad. Aunque los expertos barajan diversas hipótesis.
Cabe destacar, por su valor histórico artístico, la imagen de San Esteban, datada del siglo XIII, y considerada una de las más antiguas de la Comunidad Valenciana. Actualmente en la ermita se expone una réplica, estando el original protegido en la iglesia parroquial de Villahermosa del Río.
La casa del ermitaño está adosada a la ermita, y junto a ella, se construyó la hospedería sobre tres arcadas. Además el conjunto se ve completado por una edificación exenta (destinada en su momento a caballerizas y restauradas y acondicionadas actualmente como zona de diversión), que da lugar a una plaza alrededor de la cual se sitúan las construcciones anteriores.
Las fiestas de San Bartolomé se celebran el 24 de agosto, organizándose una romería a la ermita desde la iglesia del pueblo con la imagen del santo titular. En la ermita se oficia una celebración eucarística, pasándose el resto del día en la zona de los alrededores. Actos similares se repiten el 3 de febrero, para festejar a San Blas.
Parte de este artículo es una obra derivada de la ficha patrimonial y de la disposición relativa al proceso de declaración o incoación de un Bien de Relevancia Local según la Disposición Adicional Quinta de la Ley 5/2007, de 9 de febrero, de la Generalitat, de modificación de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, texto que está libre de restricciones conocidas en virtud del derecho de autor de conformidad con lo dispuesto en el artículo 13 de la Ley de Propiedad Intelectual española.
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