Valencia, miércoles 22 de enero de 2025. El Ayuntamiento de Valencia impulsará la rehabilitación del monumento a las víctimas de la Riada del 57 para convertirlo en un memorial a todos los fallecidos por las diferentes riadas ocurridas por el Turia, recuperando así el pebetero con llama para mantenerla siempre encendida (tal y como fue construido en primer lugar según diseño de Ramón de Soto) para ser dedicado también a los fallecidos de la DANA de octubre de 2024.
En las diferentes notas de prensa que el consistorio envía a la prensa, el Ayuntamiento de Valencia se empeña en mencionar que «se trata de un monumento realizado con motivo de la riada del 57 y la Pantanada de Tous de 1982», pero esta afirmación no es cierta. El monumento fue inaugurado en octubre de 1982, coincidiendo con la Pantanada de Tous, pero se realizó con motivo del 25 aniversario de la fatídica riada de 1957. Conclusión: no por repetir constantemente algo que no es cierto al final se vuelve verdad.
El concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno, ha informado que el Ayuntamiento de Valencia “impulsará la rehabilitación integral del monumento para convertirlo en un memorial, con una llama siempre encendida”.
Según ha explicado Moreno, esta intervención en el monumento se suma a la propuesta aprobada de dedicar la explanada de la avenida de Aragón a las víctimas de la dana con lo que pasa a denominarse “Plaza de las víctimas de la dana de 29 de octubre de 2024”. Así mismo, el edil ha indicado que esta restauración “es la primera que se lleva a cabo en sus más de cuatro décadas de existencia” y contempla la recuperación del pebetero que incluía el diseño original, con una llama votiva permanente “en recuerdo constante de las víctimas de las distintas riadas que, a lo largo de la historia, han asolado nuestra ciudad”.
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Además, José Luis Moreno ha señalado que se inscribirá, sobre piedra natural labrada, “el nombre de todos y cada uno de los fallecidos de cuya identidad se tiene registro”, así como se adecuará el entorno del monumento y se colocará señalética informativa en sus inmediaciones, dando cuenta del objeto y de la dedicatoria del citado memorial.
Los nombres de las víctimas serán grabados en piedra en el memorial a propuesta del PP y Vox tras la moción alternativa presentada por Compromís en el pleno ordinario celebrado el pasado viernes 20 de diciembre de 2024 en el Ayuntamiento de Valencia. La oposición (PSPV y Compromís) votaron en contra porque querían instalar un monumento nuevo, además de organizar un acto de homenaje civil y nombrar a una calle o plaza el nombre de «Víctimes de la DANA 29 d’Octubre de 2024». Además, se realizaron críticas al PP por, tal y como recogen algunos medios, apropiarse de la iniciativa.
“Desde el consistorio, queremos rendir un sincero homenaje a todos aquellos valencianos que perdieron la vida durante las devastadoras inundaciones sufridas el pasado 29 de octubre en Valencia y en muchos municipios de su área metropolitana y expresar nuestra solidaridad a sus familiares y allegados, uniéndonos en su dolor y manteniendo viva su memoria porque queremos que su recuerdo perdure para siempre”, ha declarado el responsable de Cultura.
Con esta actuación, que parte del acuerdo plenario del 20 de diciembre de 2024 y se enmarca dentro del plan de trabajo de la Comisión No Permanente de la dana, se da cumplimiento también al acuerdo del Consejo de Distrito de Exposición de 16 de julio de 2020. En él se aprobó una moción en la que se instaba a su restauración integral, a la adecuación y a la mejora de la limpieza del entorno a fin de revertir su deterioro, así como a la colocación de paneles explicativos con el objetivo de preservar el recuerdo de todas las víctimas mortales de las riadas, “un compromiso que, por desgracia, hasta la fecha no se había atendido”, ha subrayado Moreno.
DAÑOS EN EL MONUMENTO:
Según informa el Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico, el Monumento presenta en la actualidad una serie de patologías, habituales por el paso de los años en construcciones de hormigón armado expuestas a las inclemencias del tiempo y sometidas a importantes humedades, por estar parcialmente sumergido en el agua.
Estos daños producen un deterioro, agravado por la altura e inclinación del monumento, como es la oxidación de las armaduras y de los refuerzos interiores de acero, así como el desprendimiento del recubrimiento del hormigón, dejando las mismas a la intemperie y acelerando su corrosión.
En una primera inspección visual recientemente realizada, los técnicos municipales han detectado que, en distintos puntos del monumento, sobre todo, en la parte superior de las alas, está empezando a marcarse una línea de desprendimiento del hormigón, sin que sea posible saberse todavía el alcance exacto de los daños.
Así mismo, en la cara interior de una de las alas se observa que el compactado del hormigón no fue el adecuado en la ejecución del monumento y ahora con el paso del tiempo se ha convertido en un foco de permeabilidad para la entrada de humedad y de agua, por lo que, más de 40 años después de su creación, se deduce que existirán daños en la armadura que no se pueden ver a simple vista por la pequeña separación entre las alas.
Levante EMV recogía en un artículo de hace días que El PP de Valencia ya denunció cuando estaba en la oposición el abandono del monumento de la Riada de 1957 y planteó una batería de medidas para su mejora. «A pesar del carácter simbólico del Monumento a las Víctimas de la Riada, éste se encuentra hoy en día en unas condiciones deplorables, resultando urgente tanto su restauración como la limpieza y la adecuación de su entorno», advirtió entonces la actual concejala de Bienestar Social, Marta Torrado, quien llamó la atención sobre «la falta de un panel informativo impide la lectura del mismo. Una circunstancia que explica que muchos valencianos desconozcan el significado de este espacio». La concejala popular también advertía del problema de la concentración de personas sin hogar que pernoctan en esta plaza, donde se acumulaban colchones y otros enseres.
Valencia hará un memorial para las víctimas de la dana
Resulta paradójico que durante el gobierno de Rita Barberá no se haya actuado en el monumento y que la señora Torrado hable de únicamente la dejadez del tripartito cuando el monumento lleva décadas abandonado.
SOBRE EL MONUMENTO:
A propósito de lo ocurrido con la dana en este pasado mes de octubre de 2024, en un rincón de la ciudad de Valencia se encuentra un lugar que puede pasar inadvertido para el caminante y que, al menos una vez al año, debería ser espacio de recuerdo para honrar a las 81 víctimas de un trágico suceso en la historia de Valencia.
Fue un 17 de octubre de 1982, a los 25 años de la inundación catastrófica de Valencia por las aguas desbordadas del río Turia ocurridas en 1957, cuando se inauguró, con el entonces alcalde de Valencia Ricardo Pérez Casado, un monumento en honor a las víctimas de la Riada del 57 (la Pantanada de Tous fue un 20 de octubre, el 19 comenzaba a llover. Fue 3 días después de la inauguración del conjunto escultórico, por lo que queda demostrado que este monumento únicamente rinde homenaje a las víctimas del 57).
Rodeado de una pequeña alberca y de lo que debería ser una llama perenne de recordación y afecto, la escultura (realizada en tiempo récord con piedra artificial, prefabricado de hormigón, por encofrado) presenta líneas muy esquemáticas en dos mástiles inclinadas como cuerpos rectilíneos (cubistas) que, en su elevación de 16 metros altura (casi vertical y con una separación de entre ellos de 50 centímetros) pretende glorificar a los que entonces perecieron en la riada del 57, si bien después se ha intentado atribuir a los que también perecieron en otras riadas. Según la memoria del proyecto, simboliza “la esperanza nacida de la tenacidad emergiendo del desastre de las aguas”.


La obra, realizada por el difunto escultor y catedrático Ramón de Soto Arándiga (Valencia, 23 de noviembre de 1942 − l’Alfàs del Pi, Alicante, 17 de octubre de 2014), se encuentra ubicada en la explanada donde estuvo la antigua Estación de Aragón (en el cruce de la rotonda de la plaza Zaragoza con la Avenida de Aragón).
Tal y como manifiestan muchas voces desde hace tiempo, esta construcción inspirada en los santuarios zen japoneses es un lugar de abandono, desmemoria y poco o nulo mantenimiento, rincón que no dispone de paneles explicativos para invitar al visitante a descubrir su motivo y en el que, desde hace décadas (ni tan siquiera de manera anual con motivo del trágico aniversario cada año de la riada), no se enciende el pebetero en el que prende la llama «eterna» por las víctimas.
Desde hace años, el monumento presenta daños evidentes en su estructura ante la total inacción municipal (anterior gobierno de Rita Barberá, Joan Ribó y actual de María José Catalá), tal y como se lleva denunciando tiempo atrás y que podéis ver, como ejemplo, en los siguientes artículos:
- El Grupo Popular denuncia el abandono del Monumento a las Víctimas de la Riada y plantea una batería de medidas para su mejora – 31 de agosto de 2020
- El monumento a las víctimas de la Riada con evidentes daños en su base – marzo de 2021
- El monumento a las Víctimas de la Riada sigue degradándose – agosto de 2021
- Ribó olvida a las víctimas de la Riada de 1.957 y su monumento – octubre de 2021
La entidad por la defensa del patrimonio valenciano, Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, ya dejaba caer (con ironía, hace años) que para este monumento no había partida presupuestaria alguna al no ser urgente, no estar adscrito a una concejalía o no recibir el visto bueno de los técnicos municipales para su restauración y mantenimiento.
A) No hay partida presupuestaria.
B) No es urgente.
C) No está adscrito a mi servicio.
D) Todas las anteriores son correctas.— GH Patrimonio VLC (@GHPatrimonioVLC) August 28, 2021
En lo que sí se ha actuado en el monumento es en la limpieza del entorno y alberca (corresponde a los servicios de limpieza) y la retirada de pintadas y actos de vandalismo (se limpió el grafiti del pebetero que ponía LOVE), si bien la estructura y la pintura de la obra necesita de una actuación del servicio o concejalía del Ayuntamiento de Valencia correspondiente a pesar de que pueda parecer (como podéis ver en el siguiente vídeo de octubre de 2024, de hace unas semanas) que se encuentra en aparente buen estado.
El conjunto simboliza la esperanza que se eleva hacia lo alto, nacida de la tenacidad, emergiendo del desastre de las aguas. A ambos lados del monumento encontramos dos pequeñas albercas con agua y, frente a él, se levanta una amplia explanada con un espacio libre que se asemeja a un pequeño auditorio al aire libre. El conjunto dispone de una pequeña y oculta conducción de gas, pues en teoría una pequeña llama debía de arder permanentemente en recuerdo de las víctimas, llama que dejó de arder al poco tiempo de su inauguración.
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No me extraña que pase inadvertido y que se encuentre en tal estado. Una obra típica del socialismo de los 80 del pasado siglo, que sembró España entera de monumentos, a cuál más horrible, y que ya presagiaba lo que estaban dispuestos a ofrecer a la sociedad. Me pregunto qué cojones hace una obra de inspiración japonesa en una cultura eminentemente católica. Ellos sabrán lo que se forraron con semejantes mamotretos, que avergüenza cualquier concepto de arte y belleza.