En la calle Aluders de Valencia, la cual antiguamente también fue conocida como “de la Pudor” (cuya nomenclatura urbana proviene de que en ella trabajaron un grupo de curtidores de pieles, los “aluders”, que pertenecían al gremio genérico dels Pellers y por los hedores pestilentes de dichos trabajos), se encuentra escondido un espacio patrimonial único de la ciudad que, por fin, ha regresado a la vida.
Hablamos de la Gallera, un antiguo círculo gallístico en origen (lo que viene a ser un circo para albergar batallas de gallos) que renace como el despacho del estudio de arquitectura y diseño LouVit Design (de la mano de Vitor Condeço y Lourdes Benítez) y, también, como cubo cultural pensado para acoger exposiciones, talleres, conciertos de música, eventos privados personales, de empresa o marcas (desde bodas a saraos corporativos) o, en definitiva, cualquier manifestación artística, todo esto último gracias a la bautizada como Galería LouVit, cuya página web es https://galerialouvit.com/.
El edificio, construido en el año 1870 obra del arquitecto Manuel Ferrando Mora (autor también del actual Museo de la Ciudad o Palacio del Marqués de Campo y de la actual Fundación Universitaria San Pablo-CEU, el llamado Palacio Marquesa de Colomina), ocupó parte de la zona sur del antiguo arrabal de la Boatella, siendo renovado e intervenido por Joaquín Lara Rodríguez en el año 1991.
La Gallera fue penosamente gestionada, hasta su cierre en 2016, por el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, entidad que ahora tiene su sede en el Centre del Carme y que por entonces explotaba el espacio con unos horarios muy reducidos (para visitarla tenías casi que pasar una serie de pruebas y jugar a un cluedo) y cediéndolo, para eventos o exposiciones, a precios bastante altos. «Tipical gestión pública».
En nuestra visita (junto a nuestros amigos y guías turísticos de Caminart), los responsables del nuevo y esperanzador proyecto, Vitor y Lourdes, nos abren amablemente las puertas del lugar y nos cuentan su comienzo, el cual en un principio se vio truncado por la dana. Tenían que haber inaugurado en octubre de 2024, pero no pudo ser y hubo que esperar hasta diciembre del mismo año, casi por Navidad (como regalo de Papá Noel podríamos decir).
Residen en Catarroja, su domicilio habitual, y como muchos valencianos afectados por la riada han perdido uno de sus coches, hecho que les obliga a, de momento, no tener horarios fijos en la galería hasta que vuelvan a tener otro vehículo más en casa. “Rogamos a las personas que quieran visitar la galería, o quieran preguntar por ella para albergar cualquier evento privado o propuesta cultural, nos hablen por WhatsApp o llamen al 645 711 476, pudiendo también ver todo lo que estamos empezando a hacer en nuestra cuenta de Instagram @galeria.louvit. Con gusto les atenderemos. Queremos que la Galería LouVit forme parte de la Valencia cultural”.
Nos relatan que el proyecto en realidad nació hace 4 años (el nombre de LouVit viene de sus nombres, Lourdes y Vitor), y que fue una casualidad que ahora estén en la Gallera, algo que ya adelantaron hace meses en un artículo de Valencia Plaza.







Nos marchamos sin duda alguna con buenas sensaciones una idea que está empezando a ver la luz después de tanto esfuerzo, cariño, planificación, ahorro y trabajo. Les deseamos toda la suerte del mundo y que Galería LouVit perdure muchos años en Valencia.
Por cierto, el Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia define este espacio muy bien en su web en EDIFICIO LA GALLERA – CTAV, mencionado lo siguiente:
“Este edificio debe su denominación a su uso primitivo: circo para las peleas de gallos, posiblemente el único vestigio de una tipología que, aunque rara, no fue infrecuente en su época. Era una afición extendida en la zona desde mediados del s. XVII hasta el inicio de la Guerra Civil española.
Su tipología es similar a la del circo urbano pero de menores dimensiones, espacios de planta central rodeados de anfiteatros con altos graderíos de madera tanto en planta baja como en las altas. En concreto, este edificio es de planta básicamente cuadrada en el que se inscribe un hueco central poligonal (dodecagonal), que atraviesa también los forjados de las dos plantas superiores.
Los forjados se apoyan en muros perimetrales y en el tambor poligonal interior, constituido en planta baja por sólidos arcos rebajados de fábrica de ladrillo y por pilares de fundición en cada ángulo en las plantas superiores. La cubierta a dos aguas con un gran lucernario central se apoya en dos grandes cerchas de madera atirantadas y reformadas con elementos metálicos. Son accesibles al público, como galería de arte, sólo las plantas baja y primera. Se mantiene la ubicación de la antigua escalera con un nuevo trazado, y se agrega otra nueva en la diagonal, utilizada como escalera de emergencia”.
Descubre más desde Valenciabonita
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




















