El municipio castellonense de Azuébar, enclavado en uno de los extremos del Parc Natural de la Serra d’Espadà, ofrece al visitante una de las rutas senderistas de obligado recorrido para disfrutar de este territorio lleno de naturaleza.
La mayoría de los bosques de Azuébar, de gran frondosidad, son de alcornoques, carrascas y pinos, aportando una gran riqueza forestal y valor paisajístico como buen ejemplar de bosque mediterráneo en la Comunitat Valenciana.
Se trata de un itinerario circular de menos de 10 kilómetros que incluye, como puntos principales de la visita, el paso por una antigua fortaleza almohade y una curiosa ventana natural con una de las mejores panorámicas del término municipal: el Castillo de Azuébar y la Peña Ajuerá. ¿Te adentras con nosotros para descubrir esta ruta?
El trazado arranca desde la misma localidad, pudiendo iniciar desde varios puntos cercanos a la Piscina Municipal. En nuestro caso, aparcamos en la calle del músico Faustino Gómez Murria e iniciamos el sencillo ascenso hasta el castillo por sendas sin complicación. Recalcar que, a fecha de finales de abril de 2025, está en proceso de consolidación algunas de sus partes, aunque podéis pasar a disfrutar de sus miradores y las vistas desde la cima donde se ubica sin problema alguno.
Decir que el Castillo de Azuébar, de origen musulmán, es una fortaleza del siglo XII que fue conquistada por las tropas de Jaume I en 1238 y donada, en ese mismo año, a Juan Gonzálvez de Heredia mientras el gran rey se encontraba preparando, en el Puig de Santa Maria, el asedio para conquistar Valencia.
El castillo, de forma ovalada y con tres torres cuadradas en los flancos norte y este (actualmente se están llevando obras de restauración, aunque se puede visitar), se ubica sobre un promontorio a 397 metros de altura, con vistas a la pequeña población castellonense, dominando una gran parte del territorio en el que destacan las ramblas de Almedíjar y la propia Azuébar (Formaba parte del sistema defensivo de la cercana Segorbe, conservándose además restos de muralla y un aljibe).



Destaca que la fortaleza se asienta sobre los restos de un poblado ibérico, y que la actual construcción, según documentos históricos publicados por el cronista José Martí Coronado, está datada del siglo XIII.
Una vez visitado el castillo toca continuar la ruta hasta la Peña Ajuerá, un monte rocoso que debe su nombre al gran agujero que se sitúa en uno de sus extremos y que se ofrece al visitante como una ventana natural con vistas al pueblo de Azuébar.
Aquí se diferencian dos partes: la primera es la propia visita al “forat” en la roca, donde poder disfrutar de una panorámica caprichosa que la naturaleza y una serie de factores han moldeado. Os lo recomendamos enormemente; y la segunda parte es la visita a la propia cima, donde existe un mirador con un banquito, una cruz en una punta o los restos de un Poblado de la Edad del Bronce, un Bien de Interés Cultural fechado alrededor de 1500 a.C.



Visitados los dos puntos, continuamos el camino para hacer la ruta circular y disfrutar de varios puntos más que se ofrecen como miradores o el Monte Rufo antes de regresar al pueblo por la Rambla de Azuébar, la cual lleva agua pero estancada (en este cauce confluyen los barrancos de Bellota, Castillejos y Almedijar, por lo que tras fuertes e intensas lluvias es posible ver gran caudal).

La propuesta de ruta la podéis ver en a través de Wikiloc | Ruta Castillo de Azuébar – Peña Ajuerá – Monte Rufo (Azuébar, abril 2025).
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