La Vicepresidencia Segunda y Conselleria para la Recuperación Económica y Social de la Comunitat Valenciana, dirigida por Francisco José Gan Pampols, ha sometido a audiencia pública el borrador del Plan Director de Análisis, Anticipación y Reacción ante Catástrofes Naturales con el objetivo de, principalmente, actualizar la ley valenciana de emergencias tras la dana del pasado 29 de octubre de 2024.
Este plan director, que cuenta con 125 páginas y se encuentra aún en fase inicial de tramitación (a fecha de agosto de 2025), “se elabora con la finalidad de establecer un marco común que siente las bases para una preparación adecuada ante posibles situaciones de emergencia. Su principal objetivo es garantizar una respuesta eficiente y coordinada ante cualquier eventualidad, mediante la detección temprana de riesgos, la preparación de recursos y la protección de los más vulnerables, asegurando la resiliencia y la continuidad de los servicios esenciales”, tal y como establece el propio documento.
Si bien el plan pretende añadir un nuevo sistema de alerta con niveles codificados por colores (incluida la inédita “alerta negra” para riesgos extremos), además de establecer medidas automáticas de aplicación inmediata según cada escenario (como la suspensión de actividades al aire libre o la restricción del tráfico rodado no esencial durante la alerta roja emitida por AEMET, lo que viene a ser una privación del derecho a la circulación sin un estado de emergencia), en Valencia Bonita vamos a centrarnos en un apartado fundamental casi al final de este borrador y muy útil para la ciudadanía: la guía informativa incluida en el documento, de 28 páginas, con recomendaciones claras sobre cómo actuar ante distintos tipos de catástrofes naturales.
Este plan, que contempla también una estructura de mando jerárquica, unificada y eficiente para la gestión de emergencias (con una dirección política liderada por el President de la Generalitat, un centro de coordinación operativa y un mando avanzado en el terreno), así como un sistema multicanal de comunicación accesible y adaptado, pone especial énfasis en la prevención y la autoprotección ciudadana. A continuación, repasamos los consejos clave que cualquier persona debería conocer y aplicar en situaciones de riesgo como incendios, inundaciones, terremotos y olas de calor, entre otros fenómenos.
«Vivimos en una cultura del miedo, donde los riesgos se amplifican para justificar la intervención de expertos y autoridades.»
Frank Furedi, sociólogo y autor de «Cómo funciona el miedo. La cultura del miedo en el siglo XXI».
Preparación del hogar y kit de emergencia ante catástrofes:
Uno de los pilares del nuevo Plan Director es la preparación individual y familiar. Siguiendo las directrices de la Comisión Europea, el documento recomienda que cada persona o unidad familiar tenga siempre a mano un kit básico de emergencias, especialmente útil para afrontar las primeras horas tras una catástrofe, cuando la ayuda externa puede tardar en llegar. El contenido mínimo de este kit debe incluir:
- Agua embotellada.
- Alimentos no perecederos.
- Documentos de identidad.
- Medicación habitual.
- Radio a pilas.
- Linterna.
- Baterías externas.
- Mapa físico.
- Silbato.
- Dinero en efectivo.
- Navaja.
- Kit de primeros auxilios.
Además del kit, el plan insiste en preparar el hogar para minimizar los daños y aumentar la seguridad ante fenómenos extremos. Algunas de las recomendaciones principales son:
- Proteger los puntos de entrada: refuerza puertas, ventanas, tejados y fachadas; limpia canalones y bajantes.
- Acondicionar el entorno exterior: fija o retira objetos sueltos en balcones, jardines o terrazas.
- Desconectar aparatos eléctricos: eleva los electrodomésticos si es posible y protege el sistema eléctrico.
- Establecer un punto de encuentro familiar: define de antemano un lugar seguro donde reunirse si se pierde el contacto.
Recomendaciones específicas según el tipo de emergencia:
El borrador del plan incorpora una serie de guías adaptadas a cada tipo de fenómeno natural, con el fin de proporcionar a la ciudadanía pautas claras de actuación, evacuación y autoprotección según el riesgo.
Inundaciones. Fenómeno más probable en otoño (especialmente octubre y noviembre). Las lluvias torrenciales pueden provocar cortes de electricidad, contaminación del agua potable y daños en viviendas e infraestructuras. Consejos:
- Aléjate de zonas bajas, cauces y ríos; busca zonas elevadas.
- Evita refugiarte en sótanos, garajes o espacios cerrados que puedan anegarse.
- No uses el coche en zonas inundadas ni intentes cruzar túneles o pasos subterráneos.
- Abandona el vehículo si el agua supera los ejes de las ruedas o te llega a la rodilla.
- Cierra los suministros de gas, luz y agua.
- Protege documentos y objetos de valor en lugares altos.
- No entres en contacto con el agua de la inundación: puede estar contaminada.
Incendios forestales. Más frecuentes entre junio y octubre. Su origen puede ser humano o natural, y afectan a comunicaciones, transporte y servicios esenciales. Consejos:
- Si el fuego es pequeño y no hay peligro, intenta apagarlo; si no, llama al 112.
- Si estás al aire libre, aléjate cuesta abajo y en dirección contraria al humo.
- No busques refugio en zonas arboladas densas.
- Cúbrete nariz y boca con un paño húmedo.
- En casa, moja fachadas, retira objetos inflamables y cierra puertas y ventanas.
- No arrojes agua donde haya riesgo eléctrico y desconecta suministros.
- Si tu ropa prende fuego, no corras: échate al suelo y rueda o cúbrete con una manta.
Olas de calor y sequías. Comunes entre junio y agosto. Afectan especialmente a personas mayores, embarazadas, niños/as y enfermos crónicos. Consejos:
- Permanece en casa con persianas bajadas y buena ventilación.
- Hidrátate con frecuencia y evita comidas pesadas.
- Usa ropa ligera, clara y holgada.
- No realices esfuerzo físico intenso.
- Nunca dejes personas ni animales en vehículos cerrados.
Olas de frío. Típicas entre diciembre y febrero. Consejos:
- Permanece en casa si es posible; abrígate por capas si sales.
- Evita conducir salvo necesidad: usa cadenas y ten el depósito lleno.
- Si usas estufas o generadores, ventila adecuadamente.
- Ante síntomas de congelación (temblores, palidez, confusión), busca ayuda médica de inmediato.
Tormentas eléctricas. Más habituales de mayo a octubre. Consejos:
- Busca refugio en un edificio o coche con techo metálico.
- No uses agua corriente ni electrodomésticos.
- Evita árboles, estructuras metálicas, zonas elevadas o mojadas.
- Desconecta antenas, aparatos eléctricos y no utilices teléfono fijo.
Vientos fuertes. Considerados peligrosos a partir de 40 km/h. Consejos:
- Permanece en casa, cierra puertas y ventanas y asegura objetos sueltos.
- Si conduces, hazlo con precaución, reduce velocidad y evita zonas de riesgo.
Fenómenos costeros (oleaje fuerte). Zona roja a partir de 7 metros de altura de ola. Consejos:
- No te bañes ni practiques deportes acuáticos.
- Aléjate de espigones, rocas y paseos marítimos donde rompan las olas.
- Respeta siempre banderas y avisos de emergencia.
Terremotos. Pueden ocurrir sin previo aviso, con riesgo de réplicas. Consejos:
- Agáchate, cúbrete y sujétate: bajo muebles sólidos o junto a paredes maestras.
- Aléjate de ventanas y objetos que puedan caer.
- Si estás en la calle, evita cornisas, árboles y cables.
- No uses ascensores ni remuevas escombros.
- Utiliza linterna, no velas ni mecheros.
- Si conduces, detente en lugar seguro y permanece dentro hasta que termine.
Tsunamis o maremotos. Suelen estar precedidos por un terremoto. Consejos:
- Si hay un terremoto fuerte cerca de la costa, evacúa en menos de 20 minutos.
- Si el mar se retira bruscamente, evacúa inmediatamente.
- Dirígete a zonas altas (mínimo 30 metros sobre el nivel del mar).
- No regreses hasta que las autoridades lo indiquen.
- Si estás en el mar, ve hacia aguas profundas (más de 100 m de profundidad).
- Si estás en el agua, agárrate a un objeto flotante.
Erupciones volcánicas. Mayor riesgo en zonas volcánicas activas. Consejos:
- Evacúa si se indica oficialmente o si se aproxima lava o ceniza densa.
- Si te quedas en casa, sella puertas y ventanas con trapos húmedos.
- No uses el coche salvo necesidad.
- En el exterior, usa mascarilla, gafas y ropa que cubra todo el cuerpo.
- Evita zonas hondas por acumulación de gases tóxicos.
- Verifica la potabilidad del agua y desecha alimentos contaminados.
- Limpia la ceniza con precaución y sólo siguiendo instrucciones oficiales.
Infórmate con regularidad:
Conoce tu entorno:
- Verifica si las zonas en las que vives, trabajas o estudias están catalogadas como áreas de riesgo (inundaciones, incendios, terremotos, etc.).
- Familiarízate con los planes de emergencia de tu municipio o comunidad, y ten claras las rutas de evacuación y puntos seguros en tu entorno habitual.
- Localiza los servicios y recursos esenciales en tu zona, como hospitales, centros de salud, comisarías o puntos de encuentro.
- Consulta las administraciones locales para verificar las zonas de riesgo y el 112 en cuanto a los planes de emergencia disponibles.
Mantente actualizado:
- Consulta periódicamente las predicciones meteorológicas y avisos oficiales a través de fuentes fiables como AEMET, Protección Civil, el 112 o la web de tu ayuntamiento o comunidad autónoma.
- Activa las notificaciones de emergencia en tu móvil y sigue las redes sociales de los servicios oficiales para recibir avisos en tiempo real.
- Guarda y ten siempre accesibles los números de emergencia y contactos personales importantes.
Fórmate y toma conciencia (la mejor reacción empieza con una buena preparación):
Prepárate:
- Participa en simulacros, charlas o talleres que se organicen en tu entorno.
- Infórmate sobre cómo actuar ante diferentes tipos de riesgos.
- Conoce las alertas, sistemas de alarma y los protocolos establecidos en tu comunidad o edificio.
- Revisa las coberturas de tu póliza para asegurarte de que protegen tu hogar y tus bienes personales.
Conviértete en un referente:
- Comparte la información con tu entorno, especialmente con niños/as, personas mayores o personas vulnerables
Evalúate:
- Pregúntate si sabrías qué hacer ante una emergencia real.
Evita zonas peligrosas y sigue instrucciones oficiales:
Evita zonas peligrosas:
- No entres en edificios dañados, estructuras colapsadas o zonas acordonadas, aunque sean de tu propiedad. Pueden producirse derrumbes, fugas o accidentes secundarios.
- No uses agua del grifo ni electricidad hasta que las autoridades hayan confirmado su seguridad. Podría estar contaminada o haber riesgo de electrocución.
- Ten precaución al desplazarte: muchas zonas afectadas pueden presentar obstáculos, cables caídos, árboles, cristales o elementos peligrosos.
Sigue instrucciones oficiales:
- Haz caso exclusivamente a indicaciones oficiales: equipos de emergencia, bomberos, técnicos municipales, policía o protección civil.
- No difundas rumores ni teorías no contrastadas en redes sociales o mensajería: confía solo en canales verificados.
- Consulta los puntos de información habilitados: pueden ofrecerte ayuda médica, alimentos, alojamiento temporal o apoyo psicológico.
Recuerda, sigue sólo fuentes oficiales:
Infórmate a través de canales oficiales:
- Información general para la ciudadanía: alertas, planes de emergencia, simulacros, medidas de autoprotección, evacuaciones…
- Organismos de predicción oficiales: avisos por fenómenos meteorológicos, sismicidad en tiempo real, temporales marítimos…
- Personal experto y cuerpos de seguridad: seguridad ciudadana, asistencia técnica, consejos y recomendaciones…
Recuerda:
- Evita difundir información sin verificar ni compartas mensajes de cadenas o imágenes sin confirmar.
- Usa los servicios de emergencia de manera responsable para no saturarlos.
- Consulta siempre la información más reciente para asegurarte de estar bien informado.
- Ante todo, sigue las indicaciones de los profesionales y autoridades presentes en el terreno.
Refúgiate en zonas seguras:
Espacios seguros:
- Prioriza siempre las fuentes oficiales y adapta tus decisiones a lo que tengas alrededor para encontrar el espacio más seguro.
- Refúgiate en un lugar estructuralmente seguro, diseñado o preparado para resistir situaciones de emergencia.
- Debe ser un lugar de fácil acceso y cercano a donde te encuentres habitualmente, para poder llegar rápidamente.
- Asegúrate de que el lugar tenga salidas y rutas de evacuación seguras.
- Debe ser fácilmente accesible para las ayudas externas, como los servicios de emergencia.
- Elige espacios donde puedes contar con lo básico: agua, luz, primeros auxilios y forma de comunicarte.
¿Qué hacer mientras estás refugiado?
- Mantén la calma.
- Avisa a tus familiares de tu ubicación.
- Sigue las indicaciones de las autoridades.
Contribuye a la recuperación y cuida la salud mental:
Contribuye a la recuperación de tu ciudad:
- Notifica daños relevantes a las autoridades para facilitar la evaluación y priorización de reparaciones.
- Participa en tareas de ayuda si estás en condiciones físicas y emocionales de hacerlo.
- Respeta siempre las indicaciones de las personas responsables de emergencias.
- Evita obstaculizar las labores de emergencia: no acudas por curiosidad ni te quedes en zonas donde no seas útil.
Cuida la salud mental:
- Es normal sentir ansiedad, tristeza, miedo o confusión tras una emergencia.
- Habla de lo ocurrido con personas de confianza, no minimices tus emociones.
- Busca apoyo psicológico profesional si te cuesta dormir, concentrarte o retomar la rutina.
- Presta atención a niños/as, dependientes o personas mayores que puedan necesitar acompañamiento emocional adicional.
Foto de portada bajo licencia de https://depositphotos.com/
Descubre más desde Valenciabonita
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


















