El Molinar de Alcoy (Alicante) es una de esos parajes de obligada visita para quienes disfrutan de recorridos donde naturaleza e historia van de la mano. Se trata de un enclave que permite conocer, en pleno entorno natural, los restos industriales de antiguas fábricas de molinos harineros y batanes, todos ellos testigos del pasado productivo de la ciudad alcoyana.
La zona cuenta con paneles interpretativos y una pequeña área recreativa, lo que la convierte en una propuesta muy completa para una escapada tranquila. Es especialmente recomendable visitarla en otoño y, sobre todo, tras episodios de lluvias, cuando este rincón gana fuerza visual gracias a los saltos de agua que aparecen en distintos puntos del barranco. Eso sí, conviene tener en cuenta que el caudal puede disminuir si no ha llovido recientemente.
La Font del Molinar, un icono patrimonial en el paisaje:
Dentro de este entorno destaca uno de los elementos patrimoniales más reconocibles: la Font del Molinar, un edificio modernista de carácter público proyectado por el ingeniero alcoyano Josep Abad i Carbonell en 1912 e inaugurado en 1914 que, en la actualidad (situado en las coordenadas decimales 38.679687, -0.465137 o sexagesimales 38°40’46.9″N 0°27’54.5″W), forma parte de la Ruta Industrial de Alcoy.
Esta joya arquitectónica, integrada en un enclave natural e histórico, es heredera de siglos de aprovechamiento hidráulico.
La Font del Molinar se construyó para proteger una surgencia de agua que da inicio al Barranc de la Batalla (llamada Manantial del Molinar), una fuente que históricamente fue clave para el abastecimiento de Alcoy y para el funcionamiento de molinos y batanes en el paraje. La gestión de este manantial comenzó a documentarse ya en 1540, cuando Melchor Llopis canalizó parte de sus aguas hacia la ciudad. Incluso antes, en 1421, se dispone de referencias a construcciones que conducían el agua hasta la villa, lo que da una idea de la importancia estratégica de este punto desde la Edad Media.
El caudal del Molinar y los fuertes desniveles de su tramo alto favorecieron que, desde el siglo XVIII, se instalaran edificios fabriles de sectores textiles y papeleros. Para garantizar suficiente agua, se construyó una red hidráulica de azudes, acueductos, canales y galerías subterráneas, que permitió que, en la primera mitad del siglo XIX, la cuenca albergara 10 molinos papeleros, 10 batanes, 24 edificios para maquinaria textil y 4 molinos de harina a lo largo de sus 3,5 km.
Entre 1913 y 1914 se construyó la bóveda que hoy protege la surgencia, y en 1988 se reforzaron los muros perimetrales para protegerla de posibles avenidas. A finales del siglo XVIII, el botánico Antonio José Cavanilles describió el manantial con una configuración muy similar a la actual, cuando todavía estaba al descubierto.
Un ejemplo destacado del modernismo alcoyano:
La Font del Molinar es un edificio de estilo modernista, fácilmente reconocible por su cúpula y cupulín, decorados con franjas de trencadís polícromo, donde predominan los tonos ocres y azules. El conjunto está rodeado por una tapia de planta octogonal, construida en piedra formando sillería, con una puerta de arco de medio punto que da acceso al interior del manantial.

La cúpula y el cupulín constituyen los elementos más singulares del edificio, realizados en ladrillo con aparejo diatónico, a soga y tizón, y rematados por una linterna formada por arcos de medio punto cubierta por un cupulín rebajado. En él se abren ventanas también de medio punto, mientras que el trencadís polícromo adorna elementos decorativos y simbólicos del interior.
Los muros de mampostería, coronados con sillares moldurados, completan la construcción, reforzando su presencia como referente visual del paisaje del Molinar.



Bien de Interés Cultural y visitas puntuales:
La Font del Molinar posee un alto valor histórico y arquitectónico, tanto por su función hidráulica como por su interés como obra de ingeniería civil. Forma parte del Conjunto Histórico del Molinar, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), y es uno de los elementos más emblemáticos del paraje.
El edificio permanece cerrado durante todo el año, y solo se abre de forma puntual en ocasiones especiales. Su gestión corresponde al servicio municipal de aguas potables de Alcoy, a cargo de la empresa Aqualia.
No obstante, es posible conocer su interior mediante la visita virtual accesible con el código QR ubicado en la fachada, cuyo tour digital está disponible en visita 360º Font del Molinar.
Como habéis podido comprobar, El Molinar no es solo un paseo por la naturaleza: es un recorrido por la historia del agua, la industria y el paisaje de Alcoy, con la Font del Molinar como uno de sus símbolos más reconocibles.
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