• La Nevera de Chiva es una antigua nevera donde guardaban la nieve caída durante el invierno para así, el resto del año, poder distribuirla con fines comerciales y medicinales mediante los carros que subían por la sierra de Chiva.
  • Llegar hasta ella no es fácil, bien andando, en coche o en bici, pero vale la pena, ya que la panorámica que ofrece el entorno es espectacular -la sierra de Chiva es el paraje natural más grande de la Comunidad Valenciana-.

En uno de los puntos más altos de la Sierra de Chiva y con unas vistas increíbles, casi camuflada entre cultivos abandonados -junto a los restos de una antigua casa y en medio de en un paisaje transformado cuya vegetación fue degradada por un incendio-, se encuentra la Nevera de Chiva, uno de esos rincones dignos de visita no solo por lo que representa, sino por el enclave donde se sitúa.

La construcción, situada en un ancho cuello de la cordillera que separa el barranco de Ballesteros al sur y el barranco de la Parra al norte, junto al paraje natural de la Fuente de la Umbría de Chiva, casi podría pasar desapercibida sino fuera por un panel de información y unas barandillas de madera que rodean para evitar una caída.

Para quien no lo sepa, la palabra nevera definía, hasta finales del siglo XIX, el lugar donde se ocupaban de la industria y el comercio de la nieve, ya que aunque la producción industrial de hielo es un fenómeno reciente, el aprovechamiento del frío de origen natural y sus técnicas para conservarlo son muy antiguas.

El gran auge del comercio de la nieve –utilizado con fines medicinales pero también comerciales, para elaborar sorbetes, refrescos o agua fría, llegando a alcanzar un alto precio- se dio entre los siglos XVII y XVIII, perdurando hasta la llegada y difusión de las técnicas de frío industrial.

La Nevera de Chiva. Foto valenciabonita.es

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Tal y como podemos leer en el panel que hay justo al lado de tan preciado patrimonio valenciano, la Nevera de Chiva es un ejemplo característico de edificio construido para almacenar y conservar la nieve caída durante el invierno y distribuirla durante los meses más caluroso, una nevera que formaba parte de una red de hasta 298 depósitos que se han documentado en todo el territorio valenciano.

La nevera protagonista de nuestro artículo tiene 9 metros de diámetro y 9 de profundidad, lo que daría unos 500 m3 de capacidad, aunque actualmente el pozo tiene unas medidas de 5,50 a 6 metros. Su forma circular, gruesas paredes, su construcción semienterrada y el gran volumen, son factores decisivos a la hora de conservar el hielo.

El material utilizado en su construcción es a piedra, procedente de la propia excavación del pozo y de una cantera cercana, aprovechando así al máximo el entorno, aunque posiblemente fuese rellenado de tapial y mortero de cal. La mampostería se colocó en seco, por hiladas que van creciendo en tamaño y calidad de labra hacia el tercio superior. Se conserva el arranque de una bóveda, que indica que la cubierta era una cúpula semiesférica construida en seco y cubierta de tierra. Parecer ser que la técnica de construcción empleada, así como el tamaño de la misma, fueran las causas del derrumbe de la estructura hace ya mucho tiempo.

Para la conservación del hielo una vez nevaba y la nevera estaba llena, era muy importante drenar el agua de fusión por algún sistema de desagüe en la base del pozo, aunque no se sabe si existe en la Nevera de Chiva por estar colmatada por los escombros de la cubierta. También contribuía la cuidadosa colocación de la nieve, aislada de las paredes mediante paja o maleza y apisonada de forma que se facilitase el rehielo y se eliminase el aire.

Se sabe que a pocos metros había un apero con dependencias ganaderas, donde, además, hoy todavía puede observarse, alrededor del depósito, bancales agrícolas hoy abandonados.

¿Cómo llegar a la Nevera de Chiva?

Desde Chiva, seguir la carretera a Gestalgar hasta el kilómetro 14; después, girar a la izquierda por la pista señalizada “Enebro, Fte. Umbría”. Poco después, seguir la pista señalizada “Enebro” hasta el km 5,5, donde se deja esta pista a la derecha para continuar a la izquierda por la pista señalizada “Fte. Conejos-Nevera” . 300 metros más adelante, en el cruce, seguir la pista señalizada “Nevera”, donde a los 6 kilómetros la pista pasa junto misma del depósito. El recorrido, en las pistas forestales, puede presentar dificultades para vehículos bajos y con poco motor -mejor coches altos, todoterrenos y con mucha fuerza-.

 

 

 

 

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