Domeño Viejo se encontraba a la orilla de la cabecera del actual embalse de Loriguilla. Fue una antigua población que se abandonó por el peligro que suponía vivir en ella tras la construcción del mencionado embalse. En la actualidad, de Domeño Viejo quedan tan solo las ruinas de un castillo musulmán y el viejo cementerio, nada más, como comprobamos en nuestra visita.

El llamado Castillo de Domeño (declarado Bien de Interés Cultural) corona un pequeño cerro junto al lugar donde se hallaba la antigua población de Domeño. De origen musulmán, controlaba el paso desde Valencia a las poblaciones de La Serranía. Debió ser abandonado después de la Reconquista, y fue rehabilitado en 1839 durante la primera guerra carlista por el general isabelino Aspíroz.

Por desgracia, el castillo se encuentra totalmente en ruinas, como ya hemos comentado, aunque puede observarse el recinto amurallado reforzado por torreones, los basamentos de su torre de homenaje y diversas construcciones.

En nuestra visita comprobamos que hay una valla de carretera, de las que se cortan calles, que corta el paso o subida al castillo, justo antes de llegar a él, aunque no vimos cartel alguno que prohibiera el paso. SI lo hubo, ya no está.

Okupas, satanistas, aprovechados y otros interesados del mundo de la parapsicología, dieron bola a historias falsas y fenómenos poltersgeist, haciendo acopio de saqueos en el cementerio viejo. “Supuestos” investigadores dicen haber grabado psicofonías en los alrededores y lugares de los restos que quedan: un viejo castillo en ruinas, un cementerio y las ruinas de lo que aquello fue la actual Domeño.

 

En una entrevista de El País a un hombre que vivió en la antigua población, manifestaba que “Domeño era muy pintoresco, con dos ríos -el Turia y el Chelva/Tuéjar-, barrancos, una cascada, un castillo musulmán, sus árboles, sus casas tradicionales, el cementerio con los cipreses…Ya no quedan restos de casas; las máquinas excavadoras arrasaron con todo, pero la gente que vivimos allí volvemos muchas veces, es por la añoranza”.

¿CÓMO ERA DOMEÑO VIEJO?

  • Un vídeo de Youtube muestra fotos de cómo era Domeño Viejo al detalle.


El viejo pueblo de Domeño se asentaba en una ladera orientada al este a los pies del castillo, desde las inmediaciones del éste hasta el límite de la vega, donde su límite era evitar ocupar la huerta o el área de inundación del Río de Chelva-Tuéjar e incluso el Turia en caso de avenidas.

El casco urbano adaptó su configuración a la compleja morfología de la ladera, tanto a la pronunciada pendiente como a los afloramientos rocosos, así como a una vaguada que desde el castillo surcaba el caso urbano integrada en su trazado. De sus casas apenas quedan los restos de una de ellas y alguna que otra pared. El trazado se caracterizaba por calles estrechas, empinadas y tortuosas, algunas en pronunciado ascenso como la adaptada al trazado de la vaguada, la calle del Barranco y otras que seguían la cota en perpendicular a la pendiente. En su adaptación a la pendiente, algunas calles mostraban niveles diferentes para facilitar el acceso a las casas, a excepción de algún ensanchamiento, resultante de la confluencia de calles.

Únicamente destacaba la plaza principal, una plazuela en el lateral de la iglesia y una explanada existente en el acceso a la localidad desde la carretera. La plaza estaba presidia por la fachada de la iglesia parroquial y su centro estaba ocupado por una plataforma elevada sobre las calles de enlace con la parte inferior, puesto que se hallaba sobre un terreno en desnivel. La iglesia compartía el espacio junto con un conjunto de casas entre las que destacaban la casa abadía y la casa de Vicente Martí Soriano, la de mayor empaque del casco urbano.

En la parte más alta y próxima al castillo se distinguía un barrio donde la complejidad urbanística y arquitectónica alcanzaba la máxima expresión, carecía de poco espacio público de tránsito entre los edificios, casas que se injertaban unas en otras, como sucedía en el entorno de la calle Amargura. En este sector, que debió ser el área original de la población, destacaba la existencia de un pórtico o paso cubierto bajo las casas en el acceso por el Camino de Chelva, El Porche.

El modelo urbanístico justifica el predominio absoluto de unos solares de escasa superficie, en muchos casos con acceso por calles situadas a diferentes cotas. Como consecuencia de ello, predominaba la vivienda en altura con varios pisos de pequeño tamaño conectados interiormente por una escalera.

La mayoría de las casas, viviendas unifamiliares, tenían tres o incluso cuatro pisos y era frecuente disponer de accesos a dos calles con entrada por la más elevada a la segunda, tercera o cuarta panta. Habitualmente la planta baja albergaba la cuadra, la pocilga, la bodega y algún espacio de almacenamiento, todo ello muy ajustado de espacio. En muchos casos esta planta baja estaba parcialmente excavada en la propia ladera, con estancias subterráneas. La primera planta era el espacio de residencia, que podría ampliarse a la tercera si constaba de cuatro alturas, con la cocina-sala de estar y los dormitorios. Finalmente, la planta alta era el espacio de almacenamiento, abierto, donde se hallaban los atrojes para almacenar los granos, los secaderos de cosechas, una cocina complementaria para la matanza, etcétera.

SI PINCHAS AQUÍ, PODRÁS VER FOTOGRAFÍAS DE NUESTRA VISITA A LOS RESTOS DE DOMEÑO VIEJO.

El abandono de Domeño Viejo, y su posterior demolición, supuso un cambio muy importante en el equilibrio del hábitat que rodeaba el pueblo, donde el agua o la calidad del suelo estaban más que presentes gracias a las actividades agropecuarias, extractivas y de recolección desarrolladas por los humanos, en la misma zona, desde muy antiguo.

CRONOLOGÍA DE LA MUERTE DE UN PUEBLO QUE SE TRASLADÓ A OTRO EMPLAZAMIENTO:

En la actualidad, se da una situación especial en el municipio, ya que existen Domeño Nuevo y Domeño Viejo, siendo el mismo pueblo con diferente situación geográfica. El motivo fue la construcción del embalse de Loriguilla en 1979 que supuso la expropiación del término de Domeño Viejo. El núcleo poblacional fue trasladado principalmente a la población de Marines y a la Masía del Carril en el término de Lliria.

Esta situación poco común comenzó con la publicación del BOP del 29 de octubre de 1954 donde la Confederación Hidrográfica del Júcar anunciaba el Proyecto de Replanteo del embalse de Loriguilla, por el que este se internaría en el término municipal de Domeño produciendo la inundación total de las tierras productivas de regadío y molinos, acabando con la posibilidad de subsistencia de sus habitantes.

En un principio, el pueblo no presentó oposición alguna al Proyecto, si bien elaboró un documento donde se propusieron una serie de soluciones centradas principalmente en la indemnización como consecuencia de las pérdidas y el traslado a otro terreno. En este documento, cada vecino otorgaría las tierras que fueran de su propiedad siempre que la expropiación e indemnización se produjeran a la vez y no de forma escalonada; los nuevos terrenos deberían tener características similares a los expropiados; que se adjudicaran los bienes que fueran a constituir el nuevo patrimonio y, por último, que los hijos de los actuales dueños de las tierras y viviendas pudieran acogerse a los mismos derechos que solicitaban sus padres. El número de familias que se vieron afectadas sumaron un total de 250 y la superficie inundada supuso 1.776 fanegadas (147,58 ha) de la totalidad del término municipal.

En 1962 se recibieron las primeras cédulas de expropiación, pero éstas sólo correspondían a las fincas rústicas afectadas por el embalse y no a la totalidad del casco urbano, lo que provocó la oposición de los vecinos al no ver cumplidas sus peticiones.

Como consecuencia de lo avanzado del proyecto y para evitar cualquier situación de peligro, en 1963 se insta al INC –Instituto Nacional de Colonización– al traslado inmediato del pueblo. De los varios emplazamientos propuestos, el Ayuntamiento del municipio, a través de la firma de un grupo de vecinos, acepta el traslado a la Casa de Campo ubicada en el término de Llíria.

En 1966, 12 años después de la publicación del BOP, el Consejo de Ministros acuerda el desplazamiento total de la población de Domeño excepto los Montes Públicos, comenzando así el expediente de traslado del municipio. Sin embargo, un año más tarde y ya terminadas las obras del embalse, todavía no se había encontrado un emplazamiento definitivo para la población.

No es hasta 1970 cuando se firma un acuerdo de aceptación con el INC para la adquisición del emplazamiento propuesto originalmente por parte de 82 vecinos, quedando la Casa de Campo valorada en 16 millones de pesetas. Se solicita al Ministerio de Agricultura que acelere la adquisición de las nuevas tierras y de la finca, pues algunas familias ya habían tenido que abandonar sus casas y terrenos que habían quedado inundados por el embalse. Esta situación de incertidumbre provoca que un total de 73 vecinos soliciten el traslado a la Masía del Capellà (Marines) creándose una Comisión informativa en el Ayuntamiento para declarar esta zona de interés social. En este momento, se produce la separación del pueblo de Domeño.

El Ministerio anuncia la existencia de lotes vacantes de viviendas y cultivos en la Masía de Chortichelles y la concesión de un crédito de 17 millones de pesetas para adquirir la Masía del Carril (Liria) y, aproximadamente 9 millones de pesetas para la adquisición de la Masía del Capellán (Marines).

En 1978, el alcalde Félix López solicita el apoyo del Gobierno Civil para poder efectuar la compra de las 3 fincas ya que ha transcurrido mucho tiempo desde que se produjo la tasación original de las mismas, en 1962, hasta que se ha concedido el crédito por parte del Ministerio. A su vez, el IRYDA (anterior INC) aprueba la construcción de una estación depuradora de aguas residuales en la Masía del Carril.

Un año más tarde, el nuevo alcalde Ramón Pamblanco, escribe al Consejo del País Valenciano solicitando que los terrenos adquiridos para la ubicación del nuevo pueblo de Domeño se segreguen del término municipal de Llíria. De esta forma, Domeño conservaría su personalidad, identidad social y patrimonio comunal.

Asimismo, también se escribe al arzobispado solicitando que los derechos titulares que pertenecen a la parroquia de Domeño Viejo se trasladen a la Masía del Carril.

El traslado de casi toda la población de Domeño –97 vecinos– finaliza en 1981. En Pleno celebrado el 28 de febrero de 1983 se acuerda el cambio de denominación de la finca Masía del Carril por Domeño del Rey.

Este intento de segregación por parte de Domeño, provoca que el Ayuntamiento de Liria levante una queja por usurpación de funciones, pidiendo que se concreten las competencias de ambos Ayuntamientos. La respuesta del Gobierno Civil es la solicitud al Ayuntamiento de Domeño de todas aquellas alegaciones que estimen oportunas en defensa de sus derechos para la constitución del nuevo municipio Domeño del Rey.

El 7 de octubre de 1987 –RD 161/1987 del Consejo de la Generalitat Valenciana– tras un largo proceso administrativo y previo dictamen favorable del Consejo del Estado, Domeño obtiene su municipalidad como entidad local segregándose totalmente de Liria.

En 1988 el Ayuntamiento de Liria interpone un recurso de reposición, demandando que la Masía del Carril es en realidad un barrio de Liria y Domeño es un enclave del mismo, pero finalmente es desestimado dos años después.

Domeño Nuevo, con más de 700 habitantes en la actualidad, queda pues delimitado por varios caminos, iniciándose en la carretera Valencia-Ademuz a la altura del camino del Azagador del Carril (km 31,5). Su superficie dibuja un polígono alargado delimitado por la CV-35 y la rambla Castellana.

 

 

 

Fuentes:

  • Paneles y cartelería, la poca que queda (por desgracia) en la zona del castillo y lo que fue Domeño Viejo. 
  • Domeño

 

 

 

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