El Museu Valencià de la Il.lustració i de la Modernitat (MuVIM), cuyo proyecto arrancó con apertura de puertas en el año 2001 sin colección propia, instaló a su entrada en marzo de 2003 una gran maqueta de la Valencia antigua que, durante los seis primeros meses, recibió la visita de más de 50.000 personas.
A pesar de su gran éxito y afluencia de visitas, dos años más tarde (en 2005) fue retirada sin explicación alguna (en principio de manera temporal) pasando el vestíbulo a ser un espacio más para acoger exposiciones varias y quedando la maqueta en el olvido dentro de un almacén durante muchos años.
No fue hasta 2013 cuando se anunció su restauración y regreso, si bien pasaron unos 3 años más hasta que, finalmente, pudo volver a ser admirada en el hall del museo desde (en concreto desde el pasado 12 de julio de 2016), ofreciendo a visitantes (de nuevo) volver a descubrir una auténtica joya que muestra al detalle cómo era el trazado urbano de la Valencia de principios del siglo XVIII y la huerta que rodeaba extramuros la muralla, principalmente llena de moreras y hortalizas con sus acequias y diferentes zonas de esparcimiento.
A continuación os mostramos un vídeo que grabamos de la maqueta en nuestra nueva cuenta de YouTube. No te olvides suscribirte a nuestro nuevo canal de YouTube de Valencia Bonita.
Para quien desee conocer esta joya, la visita de la maqueta, que se encuentra en el hall del MuVIM, es libre y gratuita dentro del horario del museo: abierto de martes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas, y el domingo de 10:00 a 20:00 horas (el museo está cerrado los lunes y los días 1 de enero, 19 de marzo, 1 de mayo y 25 de diciembre. La ubicación de la maqueta facilita el acceso a la instalación de las personas usuarias de silla de ruedas).
LA HISTORIA DE LA MAQUETA:
Según se puede leer en PDF UNA MAQUETA DEL SEGLE XXI, «las Cortes Valencianas encomendaron hace décadas una recreación tridimensional de la Valencia dieciochesca, elaborada básicamente en madera y mostrada en diversas exposiciones de temática histórica. Pero la constitución del Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat, MuVIM, propició que la entidad titular del mismo, la Diputación de Valencia, sufragase la construcción de una nueva maqueta que siguiera como guía el plano de Tosca (en su versión grabada) y fuese expuesta de forma permanente en el hall del museo.
La maqueta necesitó para su laboriosa construcción por parte del equipo dirigido por Vicente Gómez Herráiz, de la asistencia documental (por lo que respecta a iconografía, bibliografía y cartografía) de Fernando Muñoz Nebot, entonces Jefe de la Unidad de Documentación de la Diputación de Valencia.
La restauración del plano original dibujado por Tosca en 1999 (gracias a los trabajos auspiciados por la Subsecretaria de Promoción Cultural de la Conselleria de Cultura i Educació de la Generalitat Valenciana) contribuyó también a la llegada a buen puerto de la iniciativa de la Diputación: durante el proceso de construcción de la maqueta se pudo disponer de las imágenes ampliadas de ciertos detalles necesarios para la correcta interpretación del plano grabado.
En la publicación preparada en ocasión de la instalación de la maqueta en el MuVIM (en marzo de 2003) se recogían unos textos que fueron renovados para 2016.
La maqueta, construida a escala 1:500, tiene una extensión de 24 metros cuadrados, está policromada y se ha realizado en materiales plásticos, habiéndose utilizado polímeros para reproducir la vegetación (entre la que destaca un número de árboles próximo a los 7.500). Todos los edificios de la ciudad (incluyendo las más de 450 manzanas de casas) se han tallado y pintado a mano por acreditados artesanos de la miniatura, en un ejercicio parangonable a los esfuerzos más sobresalientes de la península ibérica, Europa y el mundo por lo que respecta a la construcción de maquetas históricas de ciudades.




El observador atento de la maqueta podrá detenerse en muchos hitos de la geografía urbana de la Valencia de ca. 1738: los restos de la muralla de época musulmana, el Palacio de la Generalitat, Santo Domingo, la Lonja y el Consulado de Mar, la Catedral y el Miguelete, el Patriarca, San Pío V, la Basílica de la Virgen de los Desamparados, El Carmen, Santa Catalina, San Juan del Hospital, los Santos Juanes, San Martín, San Esteban, la Trinidad, San Agustín, el Hospital General, San Francisco, el Remedio, la antigua Casa de la Ciudad (actual jardín adyacente al Palacio de la Generalitat), la Ciudadela, el Palacio Real, las doce entradas, puertas y portales, de la muralla de 1365 (en particular las monumentales puertas de Quart y de los Serranos) y los cinco puentes sobre el río Turia existentes en el siglo XVIII.
Se ha de hacer constar que algunas de las construcciones más emblemáticas de la Valencia dieciochesca, como las Escuelas Pías, la Iglesia y Convento de la Orden de Montesa, es decir «el Temple», o la Aduana (actual Tribunal Superior de Justicia), no estaban construidas cuando se elaboró el plano. Igualmente, la espectacular portada barroca del Palacio del Marqués de Dos Aguas todavía no existía.
En la construcción de las reproducciones de edificios y paisajes de la maqueta intervinieron nueve personas, que invirtieron unas 80.000 horas de trabajo. Además colaboraron en la tarea dos escultores, un arquitecto, un informático, un lacador y diversos carpinteros, metalúrgicos, pintores, electricistas, etc.
En su momento, el MuVIM y la Unidad de Documentación de Presidencia de la Diputación quisieron «agradecer especialmente la colaboración prestada durante los trabajos de elaboración de la maqueta por parte de Jesús Villalmanzo (Archivo del Reino de Valencia), Juan Luis Corbín Ferrer (Archivero de la Diócesis de Valencia) y Manuel Marzal (Director del Centre de Restauració de la Conselleria de Cultura)»».
ATENCIÓN: realmente, la maqueta está basada en un plano posterior (del mismo siglo XVIII) que se basó en el mismo de Tosca. Esto es porque hacia 1738, cuando Tosca ya había fallecido y la ciudad superaba los 45.000 habitantes, salió a la luz una versión grabada y reducida de su plano en la imprenta de Antonio Bordázar de Artazu. El grabado, que transcurridos los años se convirtió en la obra cartográfica más famosa y difundida de la capital valenciana, era obra de José Fortea y reflejaba algunos cambios que se habían dado en la urbe desde la Guerra de Sucesión. Pero también mostraba uno de los impactos sufridos por el reino valenciano como consecuencia del Decreto de abolición de los Fueros del 29 de junio de 1707: mientras el plano original de Tosca de 1704 llevaba escrita toda su toponimia en valenciano, la nueva versión hacía un uso sistemático del castellano al nombrar los distintos lugares de la ciudad.
SOBRE EL PLANO DE TOSCA:
Por cierto, quien quiera ver el plano original de Tosca, de unos 5,44 m2 y elaborado entre los años 1701 y 1704 por el padre Tomás Vicente Tosca y Mascó (1651-1723, el conocido como ‘capellà de les ralletes’ por su trabajo de elaboración en el detallado plano donde se recogería el trazado de las calles, plazas y edificios del cap i casal), éste se encuentra expuesto en la Sala 2 del Museo Histórico Municipal de Valencia (dentro del Ayuntamiento de Valencia) junto al plano más antiguo de la ciudad (de principios del siglo XVII) de Antonio Mancelli, siendo ambas representaciones planimétricas las más antiguas de la capital valenciana (esta sala está acompañada de una selección de grabados históricos y de una pantalla interactiva que permite comparar los dos planos, verlos en detalle y obtener información sobre ellos).
En el plano de Tosca original de Valencia, por poneros en contexto, la ciudad contaba por entonces con una población menor de 45.000 habitantes y estaba a las puertas de vivir, al igual que todo el territorio valenciano, la abolición dels Furs e instituciones del Reino de Valencia con el Decreto de Nueva Planta promulgado por Felipe V el 29 de junio de 1707, en plena Guerra de Sucesión Española.

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