El Museo de la Ciudad de Valencia, ubicado desde el año 1989 en el interior del Palacio del Marqués de Campo (espacio que se encuentra en la plaza del Arzobispo nº3, en pleno centro de la capital), acoge una gran exposición sobre el pintor valenciano José Manaut Viglietti (nacido en Llíria), un artista e intelectual, discípulo de Joaquín Sorolla, que estuvo fuertemente comprometido con el avance de la sociedad en el plano de la formación, la cultura y la ideología.
El Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Acción Cultural y Patrimonio, organiza esta exposición titulada “José Manaut (1898 – 1971). Sobrevivir en el mundo del arte”, que puede verse ya en el Museo de la Ciudad, donde permanecerá abierta al público hasta el próximo mes de abril de 2025. El concejal José Luis Moreno ha asistido a la apertura de la muestra, y ha invitado a la ciudadanía a disfrutar de este recorrido visual por la obra de este artista valenciano, nacido en Llíria en el seno de una familia estrechamente relacionada con el mundo del arte.
La muestra cuenta con más de 100 cuadros y multitud de dibujos, entre ellos una buena colección de los que Manaut realizó durante su estancia en París, en los años 20, y también de los fondos de la Universidad Carlos III de Madrid y de la Real Academia de San Carlos, por lo que se convierte en una de las exposiciones del año.
Tal como ha explicado el concejal, las obras expuestas son de distintas procedencias: algunas son propiedad de la Fundación Manaut, otras han sido prestadas por coleccionistas particulares, hay también algunas de la Academia de Bellas Artes de San Carlos, y también de la Universitat de València. Asimismo, se exponen dos piezas de la colección pictórica del Museo de la Ciudad. Las personas que se acerquen al Museo de la Ciudad podrán ver en esta exposición podemos numerosas obras que nunca han sido expuestas anteriormente, y en el conjunto se puede destacar la colección de dibujos de la Fundación Manaut junto a algunos que conserva la Academia de Bellas Artes de San Carlos y la Universitat de València. La exposición ofrece paisajes, retratos, estudios… de todas las épocas creativas del artista.
Comisariada por Javier Pérez Rojas y David Gutiérrez Pulido, la exposición puede ser visitada hasta el 27 de abril de 2025 en horario de martes a sábado, de 10:00 a 19:00 horas, y los domingo y festivos, de 10:00 a 14:00 horas.

La exposición se puede visitar en el horario de apertura del Museo de la Ciudad, es decir: de martes a sábado de 10:00 a 19:00 horas, y los domingos y festivos de 10:00 a 15:00 horas. La entrada al museo tiene un coste de 2€; y de 1€ para grupos, estudiantes con carnet Jove, jubilados y niños entre 7 y 12 años. El museo es gratuito domingos y festivos. La venta de entradas del museo se realiza en el propio museo o en Venta de Entradas de Museos y Monumentos Municipales de Valencia.
Museo Manaut, el desconocido museo de Valencia dedicado a un gran artista discípulo de Sorolla
SOBRE JOSÉ MANAUT:
- Josep Manaut Viglietti (Llìria 1898- Madrid 1971), estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de València y fue discípulo de Sorolla en Madrid. Desde sus primeros años de vida vivió en un ambiente cultural gracias a la amistad que unía a su padre, José Manaut Nogués, con muchos de los intelectuales y artistas valencianos de principios de siglo, entre ellos Blasco Ibáñez, los Benlliure y Joaquín Sorolla.
Nacido en Llíria (Valencia) en el año 1898, José Manaut Viglietti creció artísticamente en la ciudad de Valencia iluminado por la admiración hacia el paisajismo de Joaquín Sorolla.
Desde bien pequeño, José Manaut siempre vio rodeado por un depurado ambiente cultural gracias a la amistad que unía a su padre, Manaut Nogués, con muchos de los intelectuales y artistas valencianos de principios de siglo, entre ellos Blasco Ibáñez, los Benlliure y Joaquín Sorolla, quien este último le acoge como uno de sus alumnos predilectos.

Alumno de la Academia de Bellas Artes de San Carlos hasta 1919, fecha de su primera muestra individual y de expresión de una voluntad de ruptura con el ámbito local, quiso volar más allá del ambiente provinciano y continuar su búsqueda en Madrid, donde concluyó sus estudios en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de la Real Academia de San Fernando, y disfrutó de una pensión para profundizar en la Residencia de El Paular en la captación y expresión plástica del paisaje. Más tarde llegarían las becas de El Paular (veranos de 1921 y 1922) y las que le permitieron vivir y trabajar en París, Bélgica y Holanda.
El ansia de nuevos horizontes, su interés por las tendencias artísticas europeas, le condujeron a Francia, Bélgica y Holanda, pensionado por la Junta para Ampliación de Estudios en 1923-24. Buscó las raíces del impresionismo y liberó su expresión a través del trazo, asistiendo a las academias libres parisinas, al tiempo que se empapaba de la nueva actitud ante la realidad que sostenía un arte de vanguardia que entonces retornaba hacia un naturalismo de sello moderno, mostrándose sensible al fauvismo en algunas obras de 1924-25. Por tanto, el itinerario formativo seguido por Manaut le situaba ya en una posición avanzada, junto a los artistas españoles de su tiempo.
Casado con Ángeles Roca en 1924, la pareja decidió establecerse en París, donde concibió a su primer hijo, Ariel. Aunque su voluntad era permanecer en Francia, finalmente en 1928 optó por establecerse en Madrid, donde su perfil humano y docente se consolidó: seguidor de los ideales aconfesionales que Manuel Bartolomé Cossío sostenía desde la Liga Laica, incorporado a los círculos artísticos y culturales del momento, cultivó nuevos campos de expresión: la crítica de arte y la investigación histórica, viendo publicados sus escritos y seguidas con atención las conferencias que pronuncia.
Al iniciarse la década de los treinta José Manaut estaba bien situado en el eje renovador de la cultura española que hizo posible la llegada de la Segunda República: socio del Círculo de Bellas Artes y del Ateneo de Madrid -que había presidido hasta 1930 Manuel Azaña-, masón y militante republicano, tras actuar como ayudante del pintor valenciano Cecilio Plá en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid, se comprometió con la reforma universitaria y la homologación profesional de los profesores de Dibujo con otros titulados superiores desde la presidencia de la Asociación de Profesores Titulares de Dibujo.
En 1933, al incorporarse como profesor encargado de curso al instituto de Tortosa (1933-35) y Ronda (1936), renunció a la presidencia de dicha asociación, sustituyéndole Víctor Masriera, gran pedagogo del dibujo en España. José Manaut tiene ocasión de aplicar sus ideas didácticas y la pedagogía natural de la Institución Libre de Enseñanza. En busca de un paisaje más acorde con sus intereses se traslada en 1936 a Ronda (Málaga), donde prepara oposiciones para catedrático. La rebelión militar no interfirió en su carrera docente, que continúa en Valencia, donde vivían sus padres y tuvo su capital el gobierno republicano. Allí se consolidó como catedrático de Dibujo en el Instituto Blasco Ibáñez de la capital y luego en el Instituto para Obreros, proyecto innovador que impulsó el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes durante la contienda. Pero además, José Manaut organizó y puso en marcha las bibliotecas circulantes de Cultura Popular en Valencia y participó en numerosas iniciativas artísticas y culturales.
Al caer la República la familia se resquebraja: su padre y dos de sus hermanos huyen a Francia, donde son reclamados de un campo de concentración por un familiar que residía en Puchéric, localidad próxima a los Pirineos, con quien esperan la ocasión para marchar al exilio en México. El pintor, junto a su madre, su esposa y su hijo Ariel deciden permanecer en España y regresar a Madrid para reconstruir su existencia. Desposeído de su condición de catedrático y de la posibilidad de ocupar cualquier puesto en la administración, se dedica a los trabajos de restauración y al arte decorativo como fuente principal del sustento familiar, aunque no deja de pintar. En aquel clima, cuando parecía reconstruida su existencia material, nace su hija Stella; pero en 1943 se ve nuevamente truncada la familia Manaut Roca como consecuencia de la detención de José Manaut Viglietti, acusado de masón e izquierdista, delitos por los que es condenado: prisión en Porlier y Carabanchel, destierro en Durango (Vizcaya) y confinamiento en su propio domicilio madrileño hasta 1949.
1948 fue un año crítico para los vencidos en la guerra civil: la miseria impuesta y continuada se hacía insoportable. Muchos de los amigos que hizo en prisión ya habían muerto, otros pensaban en marcharse.
Manaut, bajo libertad vigilada, intentaba hacer compatible la expresión plástica y su dedicación a la enseñanza del dibujo en el Liceo Francés de Madrid, centro en el que ejercía como profesor desde 1946. Coincidiendo con vacaciones escolares, viaja por tierras aragonesas y catalanas para satisfacer su pasión paisajista y dar cuerpo al proyecto de visitar toda la Península Ibérica para editar un Viaje artístico por España y Portugal que recogiera el relato literario ilustrado con sus bocetos y pinturas, pero tal iniciativa no llegó a publicarse. Esta pasión viajera ha de conciliar su desarrollo con las estrecheces económicas. Las mayores se registran al iniciar la década de los cincuenta; entonces José Manaut abre una academia de dibujo y se entrega a la redacción de un Tratado sobre el arte de la pintura que finalmente publica la editorial Dossat en 1959. Un año antes la Compañía Bibliográfica Española había impreso los manuales de Dibujo para el bachillerato correspondientes al plan de 1957 redactados por Manaut.
José Manaut completa su conocimiento de España: viaja por Andalucía, Asturias, Extremadura, Castilla, Baleares… Su itinerario queda plasmado en sus apuntes y diarios, también en bocetos y pinturas que expone en numerosas exposiciones individuales. Una beca de la fundación Juan March le permitirá viajar a Italia en 1960: visitó Roma, donde residió mes y medio, después estuvo en Nápoles, Pompeya y Herculano. También visitó Florencia, Venecia, Siena, Pisa y Bolonia. A su regreso publicó Estudios sobre la Pintura Helenística-romana. La personalidad de Michelangelo Caravaggio y su proyección en la pintura española de los siglos XVI y XVII, que apareció en 1962. En 1966 viajaría nuevamente a Italia, ahora persiguiendo las huellas del pintor José Ribera. Las ventas alcanzadas en una exposición de las pinturas realizadas durante su estancia le permiten viajar a Grecia y ver satisfechas una de sus grandes ilusiones.
José Manaut hace entonces una defensa vehemente de los valores tradicionales sobre los que se ha sustentado el arte occidental, rechazando la formación autodidacta y las transgresiones vanguardistas. Aunque ideológicamente se encontraba próximo a los creadores de la vanguardia antifranquista, sus convicciones creativas le situaban junto a los más conservadores en la defensa del arte tradicional.
En 1964 la Editora Nacional publicó con motivo del centenario de su nacimiento, Crónica del pintor Joaquín Sorolla. Al año siguiente, en la Sala de Exposiciones de la Editora Nacional de Madrid exhibió “Paisajes Españoles”.
A partir de su jubilación, en 1966, Manaut realizó numerosas exposiciones, exhibiendo las obras pintadas en sus viajes. Ante la nueva situación generada por los indultos franquistas, y en vista de que otros amigos masones y republicanos habían recuperado sus cátedras, intentó sin éxito reincorporarse a la enseñanza pública. Aunque obtuvo la declaración de “depurado sin sanción alguna”, el Ministerio de Educación vetó su integración en el cuerpo de profesores agregados de Institutos Nacionales de Enseñanza Media. En los últimos años de su vida emprendió una frenética actividad como pintor, conferenciante y escritor, que satisfacía sus afanes artísticos y espirituales, pero sólo ocasionalmente le garantizó tranquilidad económica. Este ritmo de trabajo sólo se vio atemperado debido a sus crisis de salud.
PALABRAS DE GREGORIO PECES-BARBA
Como docente, es nombrado ayudante de Cátedra de Cecilio Plá en la propia Escuela de San Fernando, para pasar después, como profesor de dibujo, a los Institutos de Tortosa y Ronda. Luego vendría la difícil etapa de la guerra y la reclusión (sufrió prisión, destierro y confinamiento tras la Guerra Civil española hasta 1946, cuando fue nombrado profesor en el Liceo Francés de Madrid), los soñados viajes a Italia y Grecia hechos por fin realidad en los años 60, al igual que se hiciera realidad el retorno a su Valencia natal donde residió y pintó durante los últimos años de su existencia hasta fallecer en Madrid en enero de 1971.
En https://www.josemanaut.com/biografia/autobiografia/ podéis ver más detalles sobre su vida.

Durante la guerra civil española fue militante de Acción Republicana y simpatizante del Partido Valencianista de Izquierda, presidió Cultura Popular Valenciana y se afilió al PCE. Todo esto dio a Josep Manaut una notoriedad que le sería perjudicial al terminar la guerra, por la depuración impuesta por el nuevo régimen de Francisco Franco.
Fue condenado por el Tribunal Especial por la Represión de la Masonería y el Comunismo a 12 años y un día de prisión, pena que le sería conmutada después por 6 años y un día de confinamiento en Durango (Vizcaya), separado de su mujer e hijos. Tras unos meses de reclusión en las cárceles madrileñas de Porlier y Carabanchel en 1943-44 (de los que quedan como testimonio abundantes dibujos de Manaut que se conservaron clandestinamente) el pintor fue desterrado en 1944 a Durango, población donde no conocía a nadie; tuvo que subsistir pintando vistas de su entorno y ofreciendo su arte casi puerta a puerta. Por suerte, en breve tiempo labró amistades y apoyos que le hicieron sobrellevar medianamente bien su alejamiento en la villa vasca; etapa de la cual se conserva un diario que el pintor fue escribiendo. En 1945 logró que le permitiesen regresar a Madrid.
Todo este sedimento, amalgamado con infinidad de exposiciones, conferencias, trabajos de investigación como los realizados alrededor de la figura del Caravaggio, Joaquín Sorolla, José de Ribera (todavía hoy inédito), o sobre temas didácticos como la «Técnica del Arte de la Pintura» y los Métodos para la enseñanza del Dibujo en el Bachillerato, sin olvidar sus diarios -testimonio vital que fue construyendo a lo largo de toda su trayectoria-, hacen que José Manaut sea considerado hoy uno de los artistas más completos de su época.
En el Museo Manaut, por la valenciablancoynegro.blogspot.com podéis ver más fotos sobre el museo y un relato más extenso sobre José Manaut.
José Manaut realizó, en vida, un total de 25 exposiciones individuales, además de haber participado en muchas colectivas, tanto en España como en el resto de Europa. Gran «guardador», podemos disponer en la actualidad de un archivo importantísimo que supera los 5000 documentos (donación de la familia a la Universidad Carlos III de Madrid, donde están siendo ordenados y clasificados para su consulta y estudio). Otras donaciones: Recortes de prensa desde los años 30, dibujos, cartas (Real Academia de Bellas Artes de Valencia) o gran parte de los dibujos de la época carcelaria (Universidad de Valencia).
Destaca que se han realizado diversas principales exposiciones antológicas tras su fallecimiento, tales como la del Museo de Bellas Artes de Valencia (2004), Museo Gravina de Alicante (2004), Museo de la Ciudad (Ayuntamiento de Madrid) en 2008, talleres, exposiciones y cursos en la Universidad Carlos III de Madrid o la que va a llegar ahora al Museo de la Ciudad del Ayuntamiento de Valencia, entre un largo etcétera.
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