Valencia añade un capítulo más a una de sus historias interminables: las obras de rehabilitación en la muralla de la plaza del Ángel. De hecho, si esta rehabilitación fuese una película seguramente se titularía «Unas obras de nunca acabar: retrasos, hallazgos y promesas en la recuperación de un tramo de muralla islámica de Valencia».
Dicho lo anterior, ojalá este sea el último de los capítulos que se escriban en esta historia, que esperemos corra mejor suerte que la muralla árabe de la calle Salinas. Tras mucho tiempo sin dar señales de luz, el Ayuntamiento de Valencia ha comunicado que en este mes de octubre de 2025 ha remitido a la Conselleria de Cultura el proyecto refundido para la finalización de las obras de excavación, restauración y puesta en valor de la muralla islámica, un paso clave para culminar la rehabilitación de uno de los elementos patrimoniales más valiosos de la ciudad con un fin: abrir a la ciudadanía un futuro centro de interpretación de la muralla islámica de Valencia.
La modificación del proyecto busca preservar in situ los restos de dos viviendas andalusíes descubiertas en julio de 2022 durante las excavaciones en la plaza del Ángel, número 3, donde se levantará el futuro Centro de Interpretación de la Muralla. Este hallazgo permitió documentar una parte de la vida cotidiana de la Balansiya de los siglos XI y XII, ya que una de las estancias conservaba incluso el revestimiento original de mortero pintado a la almagra.
Según los técnicos municipales, estos restos son fundamentales para mostrar en un mismo espacio el sistema defensivo de la muralla y la organización del entorno urbano de la época, con viviendas construidas junto a la ronda interior. Todo ello permitirá recrear el nivel original que pisaban los habitantes de la ciudad islámica hace casi mil años.
Un proyecto adaptado a los nuevos hallazgos:
El nuevo proyecto incorpora los descubrimientos realizados y adapta tanto la distribución interior del futuro centro de interpretación como la museografía del espacio. Entre las novedades destaca la creación de un mirador sobre las viviendas andalusíes y la adecuación del recorrido interior para facilitar su comprensión y puesta en valor.
El presupuesto global asciende a 3,7 millones de euros, que incluyen tanto las obras pendientes del proyecto original como las nuevas actuaciones necesarias para la conservación de los restos arqueológicos. Una vez la Conselleria de Cultura autorice esta segunda modificación, el Ayuntamiento licitará las obras por la vía de urgencia, con el objetivo de retomar los trabajos cuanto antes y culminar la rehabilitación.

Un futuro jardín arqueológico en el corazón del Carmen:
Durante las anteriores fases de excavación ya se habían sacado a la luz importantes elementos del sistema defensivo de la muralla andalusí, como la barbacana o antemural, la berma (el paso entre el antemural y la muralla) y el foso exterior por donde discurría el agua. Todos estos vestigios podrán visitarse en el futuro jardín arqueológico, que mostrará la evolución del recinto amurallado y su relación con el barrio del Carmen.
Medidas de protección mientras se reanudan las obras:
Mientras se espera la autorización definitiva, el Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico ha contratado medidas de seguridad y protección para garantizar la estabilidad de lo ya excavado frente al paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas.
Estas actuaciones, adjudicadas a la empresa Mesquecons SL por 24.654 euros, incluyen la sustitución del vallado perimetral, el refuerzo de lienzos de muralla, la consolidación de estructuras y la mejora de los sistemas de drenaje y achique.
Con esta intervención, Valencia avanza hacia la recuperación completa de uno de los testimonios más importantes de su pasado islámico, un legado que pronto podrá ser visitado y comprendido en el contexto del centro histórico de la ciudad.

Cronología de la rehabilitación de la muralla islámica de la plaza del Ángel, una historia de una obra eterna:
Si hay algo que caracteriza a la rehabilitación de la muralla islámica de la plaza del Ángel de Valencia es su capacidad para eternizarse. Lo que empezó como un proyecto necesario para recuperar un tramo histórico del siglo XI se ha convertido en una especie de crónica interminable: compras, licitaciones, hallazgos, retrasos y modificaciones que han convertido estas obras en un ejemplo perfecto de lo que podríamos llamar unas obras de nunca acabar.
Los primeros pasos… que parecían eternos:
El proyecto llevaba pendiente desde 2006, acumulando años de anuncios y promesas. La primera acción concreta llegó en junio de 2018, cuando el Ayuntamiento, gobernado entonces por Joan Ribó, adquirió la parcela de la plaza del Ángel por 470.000 euros, con el objetivo de restaurar la muralla, la torre adosada, el antemural, la liza y el foso exterior. También se preparaba el terreno para el futuro Centro de Interpretación de la Muralla. Todo prometía dar un impulso histórico y turístico al barrio del Carmen… si las obras realmente arrancaban. Pero estando Glòria Tello como concejala al mando todo hacia presagiar lo peor: nada puede acabar bien con ella.
Entre licitaciones y comienzos:
Tras años de espera, en octubre de 2020 se licitan finalmente las obras, con la idea de poner en marcha un proyecto que llevaba casi 14 años pendiente. En marzo de 2021, por fin, se iniciaron los trabajos de excavación y restauración. No pasó mucho tiempo antes de que los arqueólogos se encontraran con sorpresas del pasado, como una vajilla completa del siglo XV que ahora formará parte del montaje museográfico del centro.
Hallazgos que retrasan…pero enriquecen:
En 2022, las excavaciones del futuro centro sacaron a la luz dos viviendas de época andalusí, una de ellas con el mortero pintado original en perfecto estado. La buena noticia histórica se tradujo en una mala noticia para los plazos: hubo que modificar el proyecto para preservar los restos in situ. Así, lo que debía ser un avance se convirtió en un nuevo capítulo de retrasos.
Contratiempos que parecen rutina:
El año 2023 fue un resumen perfecto de todo lo que podía salir mal: el Ayuntamiento estuvo a punto de rescindir el contrato con la empresa adjudicataria debido a incumplimientos en los plazos. Aun así, los hallazgos arqueológicos, como el antemural, la berma y el foso exterior, continuaban apareciendo, alimentando la historia de Valencia, pero complicando aún más la finalización de la obra. La única buena noticia de este año es que, por suerte, Glòria Tello dejó de estar al mando de la Concejalía de Patrimonio Histórico.
Modificaciones y nuevas pausas:
En enero de 2024, el proyecto volvió a modificarse para integrar los restos de las viviendas andalusíes y realizar posibles cambios en la fachada del futuro centro de interpretación. Además, el contrato con la empresa adjudicataria fue rescindido, dejando otra vez el proyecto en suspenso. Lo positivo: los restos arqueológicos permanecen protegidos y vigilados, aunque la muralla siga esperando a ser completamente rehabilitada.
Un presente de esperas:
En la actualidad, en 2025, la muralla islámica sigue parcialmente abierta a la mirada de curiosos y vecinos, mientras se espera la autorización de la Conselleria de Cultura para retomar las obras. Se han instalado medidas de protección frente al tiempo y la meteorología, y los hallazgos continúan siendo documentados para su futura integración en el jardín arqueológico del Carmen.
En definitiva, la rehabilitación de la muralla islámica de Valencia es un ejemplo de obra interminable, donde los retrasos y los hallazgos arqueológicos se entrelazan en una historia que parece no tener fin… y que, sin embargo, cada vez nos permite conocer mejor el pasado de nuestra ciudad.
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