Si hay algo que nos enamora de Cullera más allá de sus playas es, sin duda alguna, su maravillosa montaña, la conocida como Serra de les Raboses, la cual se alza con majestuosidad sobre el mar Mediterráneo. Su nombre, latinización del árabe “Qulyáyra” que significa «cumbre alta», nos da pistas de la importancia de este relieve calcáreo desde bien antiguo, siendo una de las joyas naturales más queridas tanto por los locales y los visitantes.
Para que os hagáis una idea de su importancia dentro de la provincia de Valencia, la Montaña de Cullera, que llega a los 234 metros de altura, es la única montaña litoral entre la Sierra de Oropesa (Castellón) y el Montgó (Alicante), un relieve solitario que destaca en medio de la plana aluvial del río Júcar ofreciendo un paisaje único donde el mar y la tierra se encuentran de manera inconfundible.
Para los que disfrutamos del senderismo, esta montaña tiene mucho que ofrecer. En ella nos encontramos con una ruta homologada de pequeño recorrido, el PR-CV 336, más conocido como la “Senda de la Lloma”. Se trata de un trazado de menos de 15 kilómetros con múltiples variantes, ideal para descubrir la biodiversidad de la zona, la cual se encuentra en el extremo sur del Parque Natural de la Albufera de Valencia. Además, el trayecto nos lleva a recorrer vestigios históricos que hacen de esta ruta un viaje en el tiempo.
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Nuestra experiencia en la propuesta de ruta: las tres variantes para disfrutar al máximo la Senda de la Lloma.
Comenzamos nuestra aventura por una de las variantes de la montaña: la PR-CV 336.3, conocida como la Vertiente Norte. Este tramo, que arranca desde un punto cercano a la base de la montaña (el Cementerio de Cullera), nos permite conectar con otros senderos más cortos que nos acercan al Cabo de Cullera. Las vistas desde aquí son sencillamente espectaculares: podemos ver el Mareny de Sant Llorenç, la playa del Dosel y, cómo no, la Albufera bañando Sueca o la propia Cullera, que parece extenderse hasta el infinito en épocas en las que se inunda.
Otra de las variantes que incluimos es el sendero PR-CV 336.1 “Cullera Park”, que nos permitió bajar hacia la playa del Racó mientras disfrutábamos de unas vistas inigualables del litoral cullerense. Justo antes del comienzo de la bajada, es posible admirar los arrozales y la Albufera, todo un espectáculo visual que cambia con la luz del día dependiendo la hora ¡una maravilla!
Para regresar a la Senda de la Lloma desde la playa se debe tomar la otra variante que nos falta mencionar: el PR-CV 336.2, conocido como Bahía Park, el cual nos lleva a la cima del Pic dels Francesos, donde la Bola. En este recorrido, pasaremos por el Pic o Puig de l’Àliga, una pequeña cima con una cruz desde la que la vista es tan amplia que parece que toda la costa de Cullera queda a nuestro alcance.
Miradores naturales y puntos de interés:
Entre los diferentes miradores naturales que se esconden a lo de la Senda de la Lloma, en concreto los puntos más destacados, incluimos en nuestra propuesta de itinerario:
- Las ruinas del Fuerte Carlista, vestigios de un pasado bélico que nos cuentan historias de otra época.
- El Mirador del Azud, lugar desde donde contemplar el Azud de la Marquesa.
- Las famosas letras de Cullera, aquellas que dan la bienvenida al estilo Hollywood con su inconfundible presencia.
- El radar meteorológico conocido como “La Bola”, centro de meteorología que se alza en el Pic dels Francesos, contrastando con el paisaje natural que lo rodea.
- Els Cabeçols, un punto cercano al citado radar, lugar desde donde es una pasada disfrutar de la panorámica.
- El mirador del banquito, un pequeño rincón lleno de magia que es uno de los secretos mejor guardados de la montaña.





Cada uno de estos puntos es un regalo que ver Cullera desde ángulos que, de otra manera, nunca hubiésemos imaginado. Y es que, desde lo alto de la sierra, podemos observar la huerta, las playas de Cullera, la Albufera y, si el día es claro, el mar que se extiende hasta el horizonte.
Por cierto: el nombre de Senda de la Lloma hacer referencia al tramo de la Serra de les Raboses que permite contemplar, desde su cresta o divisoria de aguas, la impresionante panorámica costera y de la Albufera.
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Un recorrido «accesible» y emocionante:
Con un recorrido total de poco más de 10 kilómetros (ida y vuelta incluida), podemos calificar esta ruta de dificultad moderada, apta para niveles más acostumbrados a un “sube y baja”. Esto último que decimos es porque el desnivel acumulado en positivo es de unos 600 metros, si bien el esfuerzo vale la pena. Solo hay dos puntos que requieren un poco de precaución: la subida inicial y un destrepe en la variante PR-CV 336.2, pero nada que no se pueda superar con calma.
Además, esta ruta conecta con otros senderos locales, lo que hace que podamos seguir explorando el municipio a través de una red de miradores, museos y enclaves arqueológicos que enriquecen la experiencia. ¿Te apetece emular nuestra esta aventura?
Te invitamos a recorrer la Senda de la Lloma y a que disfrutes de cada paso como nosotros lo hicimos. Puedes ver más detalles sobre el recorrido y descargar el itinerario completo en Wikiloc | Ruta La ruta de las variantes de la Serra de les Raboses, Cullera.
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Hola, me encantaria viajar pero no veo donde uno se pueda anotar a estos lugares que proponen.