La plaza del Ayuntamiento de Valencia encara una transformación profunda que cambiará por completo su uso y su imagen. Después de que en 2022, con el gobierno de Joan Ribó, fuera presentado el proyecto Re-Natura (ganador del concurso realizado por entonces), el Ayuntamiento ha presentado el anteproyecto de reurbanización integral, un documento que marca las líneas maestras del futuro de uno de los espacios más emblemáticos de Valencia: más verde, más sombra, más espacio peatonal y una nueva configuración pensada para convivir con los actos festivos y el día a día de la ciudad.
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, se ha reunido este martes con el equipo responsable del proyecto de reurbanización integral, liderado por el arquitecto Miguel del Rey, que ya ha presentado el anteproyecto (Miguel del Rey también estaba presente en Re-Natura).
Actualmente, el documento entra en la fase de revisión por los distintos servicios municipales, mientras que, de manera paralela, el Ayuntamiento y el equipo redactor comienzan un proceso de participación con todos los actores implicados, como floristas, comerciantes, vecinos y la Junta Central Fallera, entre otros.
Una gran elipse para la mascletà como homenaje a la tradición pirotécnica:
Uno de los elementos más visibles será la nueva elipse que ocupará el lugar donde se lanzan las mascletaes. Sustituye al espacio poligonal heredado del antiguo aparcamiento y recupera la forma que Goerlich empleó en el antiguo mercado de flores. Esta elipse mantiene los 2.211 m² necesarios para los espectáculos pirotécnicos, y su acabado (con distintos tonos de granito y adoquín que evocan los volaorets) está pensado para resistir mejor la huella del fuego.
Una plaza más verde y más pensada para el peatón:
La intervención supera los 38.000 m² y prácticamente dobla el número de árboles, creando nuevas zonas de sombra. También se incrementa la superficie drenante y el número de bancos. La plaza será de plataforma única y totalmente peatonal en su espacio central, con un solado de piezas de gran formato.
Frente a Correos (donde está por ver si finalmente ubicará la sede europea de la Hispanic Society y el futuro museo de Sorolla) se habilitará una subplaza que busca un aire mediterráneo, tanto en el arbolado como en el diseño del pavimento.




El jardín histórico de San Francisco, reinterpretado:
Otro de los puntos fuertes será el nuevo jardín que retomará la esencia del desaparecido jardín de San Francisco. Se concibe como una “isla” más naturalizada: vegetación, un nuevo manantial, la fuente monumental integrada en el conjunto y bancos perimetrales de piedra. La estatua de Francesc de Vinatea se mantiene en su ubicación.
Conexión entre San Vicente Mártir, María Cristina y Marqués de Sotelo:
La reforma también trabaja la continuidad visual y peatonal entre estos tres ejes, conectándolos mediante un diseño de círculos concéntricos en el pavimento. El tramo norte de San Vicente Mártir (entre la plaza del Ayuntamiento y la plaza de la Reina) se convertirá en plataforma continua, ampliando aceras y reduciendo obstáculos.
En Marqués de Sotelo, la propuesta configura un bulevar contemporáneo con plataforma única y mayor espacio para peatones. El uso de un pavimento de granito similar al de la plaza reforzará la sensación de continuidad desde la calle Xàtiva hasta la plaza de la Reina.
Un proyecto dividido en cuatro fases:
Para no interferir con el calendario festivo, la reforma se ejecutará por tramos: plaza de la mascletà, fuente ornamental–María Cristina, San Vicente Mártir y Marqués de Sotelo. El presupuesto previsto es de 11,4 millones de euros (sin IVA).
Finalmente, no habrá recuperación de la Tortada de Goerlich.
Valencia recuperará la Tortada de Goerlich para la plaza del Ayuntamiento o reubicará las piezas
Lo que dice el Ayuntamiento (PP):
La alcaldesa, María José Catalá, ha señalado que el objetivo es crear “una gran plaza peatonal con identidad propia”, respetando tanto el simbolismo arquitectónico del espacio como sus usos festivos: Fallas, actividad comercial y el histórico mercado de flores. También ha destacado que el proyecto deberá ajustarse a los informes técnicos y ser sensible a las actividades que ya forman parte de la vida de la plaza.
Reacción de la oposición:
Compromís:
La portavoz de Compromís, Papi Robles, critica que el proyecto actual refleja la visión personal de la alcaldesa, María José Catalá, y no respeta el diseño consensuado del concurso internacional anterior. Robles señala que “Catalá ha perdido dos años y medio para plantear una plaza a su gusto particular, ignorando la voluntad ciudadana y el diseño previamente aprobado”.
También cuestiona el aumento del presupuesto, que pasa de 8,5 millones en el proyecto original a 11 millones, y la falta de cambios en la circulación del tráfico, además de alertar sobre la despersonalización de la plaza histórica, especialmente los puestos de flores.
PSPV-PSOE:
Por su parte, la concejala socialista María Pérez anuncia que el PSPV estudiará acciones legales si el proyecto modifica sustancialmente el diseño original ganador del concurso de ideas. Pérez advierte que la propuesta del PP elimina elementos clave, como la lámina de agua y parte del arbolado, que eran fundamentales para la cohesión y estética del proyecto premiado.
“Si Catalá quería un proyecto diferente, lo que debía haber hecho era relanzar el concurso y asumir ese debate con transparencia”, señala Pérez, subrayando que las modificaciones actuales podrían vulnerar el espíritu del diseño original.
Ambos partidos coinciden en cuestionar la forma en que se ha gestionado la reurbanización, poniendo en duda tanto la participación ciudadana como la preservación de los elementos distintivos del proyecto inicial.
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