En los jardines centrales del Paseo de la Alameda de Valencia, a la altura del número 39 y frente al Parque Gulliver, se alzan dos chimeneas industriales que hoy forman parte del paisaje urbano. Lejos de ser simples elementos decorativos, son uno de los testimonios más claros del pasado industrial de la ciudad y un vestigio único de una antigua destilería que marcó esta zona durante buena parte del siglo XX.
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De Amat Hermanos a la Unión Alcoholera Española:
Estas chimeneas son conocidas popularmente como las chimeneas de la fábrica Amat Hermanos, ya que en este emplazamiento se situaba la destilería de esta empresa. En 1904, Amat Hermanos se integró en la Unión Alcoholera Española, nombre con el que el conjunto alcanzó mayor relevancia histórica.
De hecho, en una de las chimeneas todavía puede leerse el nombre original, “AMAT HERMANOS”, inscrito en una banda que asciende en espiral por el fuste. Ambas chimeneas pertenecieron a esta destilería, aunque hoy aparezcan como elementos independientes dentro del jardín.

Dos chimeneas, dos identidades:
Aunque forman un conjunto, las dos chimeneas presentan diferencias claras. La más alta conserva una corona muy ornamentada, mientras que la otra ha perdido su coronamiento. Esta diversidad formal refuerza su valor estético y las convierte en piezas con entidad propia y autonomía expresiva.
La chimenea principal, vinculada a la Unión Alcoholera Española, tiene además un episodio singular en su historia: fue utilizada para lanzar prototipos de planeadores durante los inicios de la aviación, un hecho poco conocido que añade un valor histórico excepcional al conjunto.
Construcción y función industrial:
Las chimeneas fueron construidas entre las décadas de 1920 y 1930, utilizando como material básico la baldosa cocida, un excelente aislante térmico. Se componen de tres partes claramente diferenciadas: base o pedestal, caña, fuste o tubo, y coronamiento o remate.
Su diseño responde a criterios puramente funcionales. La altura y la sección disminuyen desde la base hasta la cúspide, al igual que el diámetro interior, con el objetivo de generar un tiro eficaz que facilitara la evacuación del vapor y los gases de combustión. Estas chimeneas eran esenciales en las fábricas que producían energía a partir del vapor, siguiendo los modelos constructivos habituales de finales del siglo XIX y principios del XX.
Con el derribo del conjunto fabril en los años 90 del siglo XX, las chimeneas quedaron aisladas y descontextualizadas, convertidas en el único resto visible de aquella actividad industrial, tal y como hoy puede observarse.

Patrimonio protegido de la ciudad:
A mediados de los años 80, y con la aprobación de la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano, estas chimeneas pasaron a considerarse bienes a conservar por sus valores históricos, estéticos y culturales. Actualmente están catalogadas y declaradas como Bien de Relevancia Local (BRL), incluidas en el catálogo de bienes y espacios protegidos del Plan General de Valencia, tanto por su referencia histórica como por su valor ambiental e integración urbana.
La restauración de 2023:
En noviembre de 2023, una de las chimeneas fue objeto de una intervención integral de restauración para reparar los daños acumulados tras más de un siglo de historia y prevenir deterioros irreversibles. Las obras, ejecutadas durante cinco meses, se iniciaron antes del verano de ese mismo año.
La actuación, basada en el proyecto del arquitecto Javier Hidalgo Mora y realizada por la empresa especializada Alturas de la Mancha S.L., contó con un presupuesto de 148.466,72 euros (IVA incluido). Los trabajos reforzaron la estructura, eliminaron elementos impropios añadidos en décadas recientes y permitieron recuperar el aspecto original de la chimenea, restaurando los ladrillos y su cromatismo característico. Además, se actuó sobre las causas de las patologías detectadas para garantizar su conservación a largo plazo.
La intervención incluyó también la mejora de la iluminación ornamental y la instalación de señalética de carácter divulgativo, facilitando la comprensión de su valor histórico a vecinos y visitantes.
Un legado industrial integrado en la ciudad:
Hoy, las chimeneas del Paseo de la Alameda son mucho más que un resto industrial. Son símbolos del pasado productivo de Valencia, integrados en el espacio público y convertidos en referentes patrimoniales. Permanecen en pie como recuerdo de una ciudad que fue industrial, innovadora y vinculada al desarrollo tecnológico, y que ha sabido conservar parte de esa memoria en pleno corazón urbano.
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