El Paraje Natural Municipal de La Murta se encuentra en el término municipal de Alzira, siendo un espacio protegido digno de visita que alberga un gran valor paisajístico, histórico y natural.
Este rincón de la provincia de Valencia se caracteriza por abruptas sierras que rodean un fértil y frondoso valle, conocido como la Vall de la Murta o dels Monjos, dado este último nombre por los monjes que habitaron estas tierras. Destacan las cumbres de la Creu del Cardenal o el Cavall Bernat, cimas a las que se accede a través de los recorridos PR-CV 334 y PR-CV 335 y desde las cuales se obtienen amplias vistas sobre las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera Baixa y el valle del río Júcar.
El paraje, además, cuenta con dos senderos locales (SL-CV 81 y SL-CV 82) que ofrecen un bello recorrido al gusto para poder disfrutar al completo de su microclima suave y húmedo que, por suerte, favorece una vegetación muy diversa. En la umbría se desarrollan bosques de fresno de flor y laurel, acompañados por carrascas, madroños, durillos y mirtos o “murta”, planta que da nombre al valle. La riqueza botánica hizo que antiguamente este lugar fuera conocido también como la Vall dels Miracles, por las propiedades medicinales de sus plantas. En la solana el paraje ofrece bosques donde el pino es el auténtico protagonista, en especial la gran pinada situada en el camino principal que lleva al viejo monasterio.
La fauna también es variada y destaca por la presencia de aves rapaces como el águila perdicera o el búho real, además de numerosas especies de aves forestales. Entre los mamíferos se encuentran la gineta, el zorro o el conejo, así como varias especies de murciélagos que habitan en las numerosas cuevas del entorno.
El paraje alberga además un importante patrimonio histórico. En el valle se establecieron ermitas desde el siglo XIII que dieron origen al Monasterio de Santa María de la Murta, fundado por la orden de los Jerónimos en el siglo XIV e inaugurado en 1401. De este conjunto histórico, declarado Bien de Interés Cultural, se conservan las ruinas del monasterio, la casa señorial, el acueducto que conducía el agua desde la Font de la Murta, las balsas, un nevero y el llamado Puente de Felipe II, que da acceso al antiguo recinto monástico.
A continuación, podéis ver un vídeo de nuestra cuenta de YouTube donde visitamos, gracias a los dos senderos que a continuación os explicamos, lo más importante a destacar del paraje.
Una sencilla ruta circular permite conocer gran parte del paraje natural de La Murta:
Para quienes deseen conocer gran parte de lo mencionado, a excepción de las cumbres del Cavall Bernat y la Creu del Cardenal, la Murta ofrece dos senderos que pueden realizarse por separado o, como nosotros, unirlos para trazar una sencilla ruta circular apta para cualquier senderista habituado.
Hablamos de la unión del SL-CV 81 (Senda Botánica) y el SL-CV 82 (Senda Histórica), conformando entre ambos un itinerario de unos 6,5 kilómetros más o menos y un desnivel en positivo acumulado de unos 250 metros. Esta ruta la podéis ver en Wikiloc | Ruta La Murta de Alzira por la Senda Botánica y Senda Histórica (marzo 2026).
La ruta comienza en la entrada del paraje natural municipal de la Murta, junto a la antigua casa del guarda, donde se encuentra el panel informativo de la Senda Botánica. Este punto sirve también de inicio para los senderos PR-CV 334 y SL-CV 81, además de coincidir durante un tramo con el GR-CV 236. Tras pasar la casa del guarda, el camino arranca hacia la derecha y empieza a ganar altura por una senda que discurre siempre por la umbría. Gracias a su orientación al norte, esta parte del valle conserva una vegetación muy abundante, ya que recibe menos horas de sol.
Más adelante, cuando ya se abre ante nosotros una buena panorámica del monasterio, la senda pasa a conocerse como el Pas del Pobre, enlazando con el GR-CV 236. En este punto encontramos una bifurcación. Si seguimos hacia la izquierda comenzaremos a descender hasta el puente de Felipe II, que da acceso al antiguo recinto monástico.

Antes de acercarnos al monasterio decidimos desviarnos para visitar el Peiró, una gran cruz de hierro situada junto al camino. Desde su base parte una pequeña senda que asciende hasta la Nevera, una antigua construcción circular excavada en la roca donde antiguamente se almacenaba la nieve para conservar alimentos y con fines medicinales.
De nuevo en el camino principal llegamos al puente de Felipe II. Tras cruzarlo aparece ante nosotros la entrada al recinto del Monasterio de la Murta, fundado por la Orden de los Jerónimos. A la derecha se distingue la puerta renacentista, junto a los restos del antiguo claustro y de la iglesia, todavía reconocibles por sus arcos. La Torre dels Coloms permanece en pie y es uno de los elementos mejor conservados del conjunto. Con el paso del tiempo, especialmente a partir de las desamortizaciones del siglo XIX, el monasterio perdió gran parte de su importancia y terminó siendo saqueado en varias ocasiones.



Después de recorrer esta zona regresamos de nuevo sobre nuestros pasos y volvemos a cruzar el puente. Esta vez tomamos el sendero que asciende suavemente siguiendo el trazado del PR-CV 334 hasta llegar al desvío que conduce a la Font de la Murta. Tras acercarnos a la fuente, el camino desciende por una senda estrecha que discurre junto al acueducto del siglo XVIII.


Este recorrido nos lleva hasta la parte trasera del monasterio, donde se encuentran dos balsas que recogen el agua procedente de la fuente. En el trayecto también pasamos junto a las ermitas de Santa Marta y del Calvari, esta última situada en una posición elevada sobre las balsas y accesible desde otro punto del camino.

Continuando el recorrido, ya en el entorno del monasterio, aparecen otros elementos del antiguo conjunto. Junto a él se conservan los restos de una almazara, donde antiguamente se elaboraba aceite, y también el llamado jardín romántico, un pequeño recinto con estanque que formaba parte de la Casona, antigua hospedería del valle. En este mismo lugar se encuentra la Capilla de Nuestra Señora de la Murta.
Más adelante volvemos a pasar frente al monasterio, aunque esta vez desde otra perspectiva, y tomamos el camino que pasa por delante de la Casa de la Murta. A nuestra izquierda queda el barranco de la Murta, profundo y cubierto por una densa vegetación. El recorrido continúa por la pista de la Solana hasta llegar a los corrales dels Monjos. Desde allí tomamos el camino de la izquierda, que inicia el descenso hacia la entrada del paraje natural municipal, donde finalmente regresamos al punto de inicio y damos por terminada la ruta.
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