La Serra de Mariola es uno de esos lugares de la Comunitat Valenciana que cambian por completo de aspecto cuando llega el otoño. Sus bosques, llenos de pinares y carrascas entre antiguas construcciones rurales, componen un paisaje especialmente bello durante esta época del año, cuando los tonos verdes comienzan a mezclarse con amarillos, ocres, naranjas y rojizos.
Para disfrutar de este entorno nos animamos a realizar una ruta circular desde la Font de Mariola, en el término municipal de Bocairent, un recorrido de casi 12 kilómetros que permite conocer parte del patrimonio rural de este parque natural atravesando territorios de la Vall d’Albaida, en la provincia de Valencia, y El Comtat, en la de Alicante.
La caminata discurre por el Camí de Mariola durante buena parte de la ida y continúa, desde el Mas de la Foia Ampla, por el Assagador de Mariola, un camino que forma parte del GR-7. Por el trayecto encontramos antiguas masías (la finca entera es el «mas»), fuentes, pozos, hornos de cal y grandes carrascas que nos hablan de una época en la que estas montañas tenían una intensa actividad agrícola y ganadera.
En esta ocasión realizamos el recorrido acompañados por Jorge García Polop «Jordi (propietario de la página de Facebook de Paratges, paisatges i personatges «Jorge García Polop photography»), junto a sus amigos Gregori y J. Andreu. Jorge, profesor jubilado, diseñador, escritor y fotógrafo aficionado, comparte también su particular visión de los paisajes valencianos a través de las redes, cuya mirada y fotografías acompañan parte de este reportaje). A continuación, podéis ver un completo vídeo de la ruta en nuestra cuenta de YouTube para haceros una idea de lo que os vais a encontrar.
Una bella ruta circular desde la Font de Mariola:
El punto de partida y llegada del recorrido es la Font de Mariola, término municipal de Bocairent, fuente desde donde iniciamos esta ruta circular en sentido contrario a las agujas del reloj. Allí podréis encontrar una preciosa área recreativa para desconectar y una zona de aparcamiento para dejar el coche sin entorpecer el paso de la pista forestal.
Nada más comenzar nuestra propuesta de Wikiloc | Ruta Vuelta por la Serra de Mariola desde la Font de Mariola (masías y fuentes por el Camí y Assagador de Mariola, noviembre 2026) tenemos como referencia visual el Castell de Mariola, situado sobre un saliente rocoso y vigilando buena parte del entorno. Aunque se conoce popularmente como Castell de Mariola, lo que ha llegado hasta nuestros días es la torre del homenaje y dos restos de muralla, motivo por el que también se identifica como Torre de Mariola. Se trata de una antigua construcción de origen islámico que conserva su presencia sobre el paisaje y ofrece unas vistas privilegiadas de la sierra. En Valencia Bonita ya contamos con un reportaje dedicado a este enclave y a su historia, bajo el título La Torre de Mariola, una atalaya islámica en Bocairent con vistas privilegiadas a la Serra de Mariola.
Desde la Font de Mariola tomamos el Camí de Mariola, una vía que nos permite avanzar cómodamente por este entorno montañoso. El recorrido transcurre principalmente por pistas forestales con gravilla y sendas anchas, sin dificultades técnicas destacables. Cabe mencionar que al principio nos encontraremos en el camino una cuerda cerrada con candado que impide el paso de vehículos, por lo que apenas suele haber circulación, salvo posibles vehículos forestales o de propietarios de las masías.
Masías, fuentes y antiguos hornos de cal por el Camí de Mariola:
Uno de los principales atractivos de esta ruta es la sucesión de antiguas masías que encontramos durante el recorrido. Son construcciones que permiten imaginar cómo era la vida en estas montañas, donde el aprovechamiento agrícola y ganadero marcaba el ritmo de sus habitantes.
La primera de ellas es el Mas de Mariola, una construcción vallada y en buen estado de conservación. Continuamos después hacia el Mas del Serafí, donde encontramos un pozo, una fuente y una gran carrasca que destaca por sus dimensiones, protagonista de la portada de este artículo.


A lo largo de este tramo también aparecen varios antiguos hornos de cal, construcciones que recuerdan la actividad calera que se desarrollaba tradicionalmente en la zona. En ellos se obtenía cal mediante la cocción de piedra caliza, un recurso utilizado durante generaciones en la construcción y otros trabajos.
Más adelante llegamos al Mas de Prats, donde hacemos una parada para almorzar junto a un árbol que proporciona una agradable sombra. La parada bajo este árbol fue uno de esos momentos que hacen especiales las salidas al monte. Como relata Jordi en su propia crónica de la jornada, se trata de una carrasca que bien podría hablar de otros tiempos y de tantas historias de vida y muerte que han pasado por estas montañas.
Muy cerca se encuentra una fuente a la que nos acercamos, cruzando el curso del Barranc del Bou, completamente seco. La fuente recibe el nombre de Font de Prats, con varias balsas y una conducción entre ellas.
El Mas de la Foia Ampla y el regreso por el Assagador de Mariola:
Continuamos caminando hasta alcanzar el Mas de la Foia Ampla, una de las construcciones que más llaman la atención durante el recorrido. A diferencia de otras masías que encontramos por el camino, aquí todavía se aprecia actividad agrícola y vida en su interior. Se trata de un conjunto recuperado que conserva parte de su carácter rural, aunque también incorpora construcciones de nueva planta.

Desde este punto dejamos el Camí de Mariola y comenzamos el regreso por el Assagador de Mariola, camino que forma parte del GR-7. Este tramo nos permite seguir disfrutando del paisaje de la sierra y conocer otros enclaves rurales antes de completar la circular.
Por el camino pasamos junto al Mas del Corb y el Mas dels Arbres, donde muy cerca de él nos encontramos la Font de Cirer, también conocida como Font del Mas dels Arbres. Es una de las fuentes del itinerario y un buen ejemplo de la importancia que ha tenido históricamente el agua en este territorio.
Finalmente, continuamos hasta regresar a la Font de Mariola, pasando por el área recreativa y completando así una ruta que combina naturaleza, patrimonio rural y caminos tradicionales.
La mirada de Jordi: el otoño, las masías y la memoria de Mariola.
La jornada tuvo también una lectura especial gracias a la visión de Jordi García Polop, que recoge en su texto Tardor a la Mariola, junto a una bella serie de fotografías, una forma muy personal de contemplar estas montañas.
Para quienes vivimos en la Safor, explica, subir a la Serra de Mariola es casi como viajar a regiones distantes. El paisaje, el clima, la vegetación y la configuración geológica cambian respecto a la versión costera, dando paso a un entorno mucho más verde y montañoso.
Jordi también pone el foco en las masías, algunas todavía habitadas y remodeladas, mientras otras se van desmoronando y regresan poco a poco al paisaje. Sus paredes caídas, las vigas deterioradas y la vegetación que ocupa los antiguos espacios habitados muestran cómo la naturaleza acaba recuperando aquello que un día transformó el ser humano. Es una de las imágenes más interesantes que deja esta ruta: no solo caminamos entre construcciones antiguas, sino que también observamos distintas formas de relacionarse con el territorio y el paso del tiempo.
Pero la mirada de Jordi va más allá del paisaje y nos lleva hasta una de las historias más conocidas de estas montañas: la leyenda de Mariola y su pantera. Cuenta una conocida leyenda que Mariola era una joven de gran belleza, hija de Sexto Mario, un rico patricio romano que poseía tierras y riquezas en este territorio. Desde pequeña habría criado una pantera africana que se convirtió en su compañera inseparable y con la que recorría los bosques y caminos de la sierra.
Según las diferentes versiones de esta narración, la belleza de la joven y las riquezas de su familia despertaron la codicia de los poderosos. En algunas versiones aparece el emperador Tiberio y en otras un pretor llamado Lúculo, que habría pretendido conseguir a Mariola y obligarla a casarse con él. La negativa de la joven habría desencadenado una persecución contra ella y su familia, con episodios que incluyen su captura y su exposición a las fieras en un circo romano.
La pantera, fiel compañera de Mariola, habría permanecido a su lado hasta el final, enfrentándose a quienes pretendían hacerle daño. De esta historia procedería, según la tradición, el nombre de la Serra de Mariola. Como curiosidad, la leyenda convive con un hallazgo que añade misterio a este relato. En 1965, un grupo de espeleólogos del Centre Excursionista d’Alcoi encontró restos óseos de un gran felino en el interior de la Cova de la Sarsa, en término de Bocairent.
El descubrimiento fue realizado por el espeleólogo alcoiano Alvar Seguí, acompañado por Juan Sempere, Rafael Jordà, Antonio Hernández, Ricardo Cerrada y Miguel Abad. Los restos aparecieron en una galería estrecha y profunda de la cavidad, y su presencia dio lugar a distintas hipótesis sobre cómo había llegado el animal hasta allí: pudo entrar herido buscando refugio, ser arrastrado por otro animal o caer por alguna abertura de la cueva.
Según la información que recoge Jordi a partir de publicaciones posteriores del espeleólogo Guillem Torres i Perea, el cráneo fue reconstruido en la Universitat de Barcelona y estudiado por un especialista en paleontología vinculado al Museu de Sabadell. La identificación lo atribuyó a un ejemplar juvenil de leopardo. La coincidencia resulta fascinante. Quizá sea precisamente esa mezcla de historia, tradición y misterio la que ha contribuido a convertir Mariola en una sierra tan especial.
A nivel arqueológico, en las excavaciones realizadas en 1965 en la Cova de la Sarsa, se identificaron restos óseos pertenecientes a una pantera o leopardo (Panthera pardus). Los leopardos habitaron el territorio valenciano durante el Pleistoceno y coexistieron con los humanos en distintas etapas prehistóricas, dejando constancia de su presencia en diversos yacimientos de la región. Además, en el interior de la cueva existe una singular formación rocosa natural que se asemeja a la cabeza de un felino, donde posteriormente se descubrieron manifestaciones de arte rupestre.
Una ruta para disfrutar de la Serra de Mariola en otoño y, porque no, en cualquier otra estación:
Durante nuestra caminata, la cual podéis seguir en Wikiloc | Ruta Vuelta por la Serra de Mariola desde la Font de Mariola (masías y fuentes por el Camí y Assagador de Mariola, noviembre 2026), también observamos diferentes elementos relacionados con el agua, como pequeñas laminaciones y azudes en antiguos barrancos. Entre ellos se encuentran el Barranc del Bou, el Barranc del Racó del Cirer y el curso conocido como Riu Barxell o Xiquer, hoy rodeados de vegetación.
La presencia de estos elementos permite imaginar el aprovechamiento tradicional del agua en una zona que también destaca por sus antiguas cavas y neveros, testigos de la importancia que tuvo la nieve en estas montañas. Mariola fue un territorio de aprovechamiento de recursos naturales, donde el agua, la piedra, la leña, la agricultura y la ganadería formaban parte de la vida cotidiana.
Nuestro amigo Jordi, su publicación de Facebok, también destaca en su crónica la llegada del otoño, con árboles que comienzan a mostrar sus tonalidades rojas, naranjas y amarillas, mientras la naturaleza parece prepararse para el invierno.
La ruta nos encantó por su tranquilidad, por la variedad de elementos que encontramos y por la posibilidad de recorrer una parte de Mariola alejada del ruido y de las prisas. Es una caminata sencilla desde el punto de vista técnico, aunque hay que tener en cuenta que su distancia se acerca a los 12 kilómetros.
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