Valencia, martes 28 de noviembre de 2023. Los Jardines del Real (Viveros) han recuperado la escultura del Pato Donald, una pieza instalada en el parque hace ya medio siglo como homenaje de la infancia de Valencia al creador Walt Disney. La pieza había sufrido un ataque vandálico semanas atrás, por lo que ha sido sometida a un proceso de recuperación general, y ya ocupa de nuevo su lugar habitual, a la entrada de la zona de juegos infantiles de los jardines.
Se trata de una figura realizada en piedra artificial recubierta de lascas de vivos colores de mármol y cerámica vidriada, que presenta recubrimiento realizado con la técnica del trencadís, con una estructura interna de hierro. Está ubicada sobre un pedestal labrado en un único bloque de piedra que representa un libro.
El pasado 8 de octubre, el servicio municipal de Jardinería Sostenible detectó, al cierre del parque, que la escultura había sido objeto de un acto vandálico: los atacantes habían lanzado pintura plástica a la pieza y habían cercenado la mano de la figura del pato que, no obstante, pudo ser recuperada al día siguiente por el personal de mantenimiento de los jardines.
El personal técnico del Servicio Municipal de Patrimonio Histórico se ha encargado de la intervención de recuperación: en primer lugar, se ha eliminado el guano y la suciedad ambiental adherida a la superficie del monumento, y se ha comprobado la estabilidad estructural del brazo derecho de la escultura. También se ha procedido a eliminar la pintura plástica arrojada al monumento, y a unir la mano arrancada, así como a consolidar la grieta de la parte del codo. Finalmente, se ha efectuado un rejuntado provisional de emergencia de las lascas para evitar su caída y posterior pérdida, y se han reintegrado cromáticamente los rejuntes provisionales. Durante toda la restauración se ha realizado una documentación fotográfica para evidenciar el estado de la escultura antes, durante y después de la intervención.


UN MONUMENTO QUE YA HA SUFRIDO VARIOS ACTOS VANDÁLICOS:
Domingo 1 de julio de 2012. Esa noche, para los aficionados del futbol en España, será recordada como una de las más míticas de la historia. La Italia de Gianluigi Buffon, De Rossi, Pirlo o Cassano, sucumbía ante la todopoderosa España por 4 goles a 0. Los goles, obra de David Silva y Jordi Alba en la primera parte, y otros dos tantos en la segunda parte de Torres y Mata, desataban la locura de lo que se preveía como una noche muy larga en todo el territorio español. No era para menos. Al acabar el partido, la euforia y múltiples maneras de celebrar el título Se apoderaron de las calles españolas. Valencia, con lo que nos gusta la fiesta y celebrar las cosas, no iba a ser menos.
Pero como es costumbre en este tipo de celebraciones, por desgracia, siempre hay algún energúmeno que no sabe festejar la victoria de su equipo de forma cívica. Quizás, muy probablemente, para sentirse un machote en compañía de amigos, destrozando el mobiliario urbano o todo lo que pille mientras, seguramente, esté puesto hasta las cejas.
Valencia, muy dada también a estas penosas formas de celebración, sufrió aquella noche algún que otro pequeño altercado, asistencias sanitarias por síntomas de embriaguez y, cómo no, algún destrozo del mobiliario y patrimonio de la ciudad. Quizás, lo más llamativo fue el caso de las esculturas de los Jardines del Real, más comúnmente conocido como Jardines de Viveros, donde unos energúmenos mutilaron diversas estatuas tras irrumpir en el parque cerrado para continuar allí la celebración.
Hasta 7 estatuas sufrieron mutilaciones esa noche. En el primer semestre de 2017, después de 5 años, 6 de ellas fueron restauradas por consistorio del tripartito dentro del llamado Plan Municipal de Recuperación del Patrimonio de Valencia con un coste total de 16.135,36 euros (las de Plutón y Diana de Ponzanelli, que fueron al Museo de la Ciudad tras realizar unas réplicas para el barrio de Patraix; la Adolescente y Mujer en reposo, de Esteve Edo; y dos de don Vicente Rodilla, una de ellas la de Pax, volviendo estas cuatro, las de Edo y Rodilla, todas ellas a Viveros).
El monumento protagonista de nuestro artículo, en homenaje a Walt Disney, sufrió la euforia o lo que fuese de aquellas personas, donde llegaron a cortarle tres de las cuatro extremidades. Lo penoso, por desgracia, al igual que los otros monumentos, es que la estatua estuvo un tiempo en ese estado hasta que el entonces Partido Popular, en 2014, decidió retirarla para enviarla a los almacenes de Vara de Quart.
Por entonces, en 2012, la polémica salpicó el pleno del ayuntamiento, ya que por aquella fecha, el PSPV, dos años antes de aquellos hechos, ya propuso retirar estatuas con cierto valor histórico de la ciudad y cambiarlas por réplicas, para preservar las originales en museos o a buen recaudo.
LA HISTORIA DEL MONUMENTO:
Y es que para muchos la del Pato Donald, sin duda alguna, es una de las más curiosas de Valencia. Inaugurada el 16 de marzo de 1968, en plenas Fallas de Valencia, la obra de monolito en forma de libro de piedra de don Vicente Rodilla Zanón, donde en un lateral se puede leer “Rodilla Levante Marmol 3” (nos comentan que «Rodilla, por el nombre del escultor; Levante por el periódico; y Mármol 3 por la industria que aportó los materiales para su realización, siendo socio don Antonio Hernández Villena y don Alfredo Iñesta Navarro. LEVANTE, jueves 25 de enero de 1968), fue sufragada de una manera muy curiosa tras la muerte de Walter Elias «Walt» Disney un 15 de diciembre de 1966: los niños valencianos, de la ciudad de Valencia, ofrecieron sus donativos en huchas que fueron repartidas por parques de toda la capital (así lo demuestra su inscripción, la cual dice “A Walt Disney. Los Niños”). Diversos diarios promovieron actos póstumos y muestras de cariño, donde fue precisamente el diario Levante el que propuso la financiación infantil a través de las huchas.
Con todo lo recaudado, el encargado de realizar esta escultura fue Vicente Rodilla, quien la realizó en una actitud de “auto stop”, dicen algunos, o de indicar la dirección del parque infantil, dicen otros.
El monumento, que constituye un homenaje al creador e impulsor de la animación cinematográfica Walt Disney, fue inaugurado en los Jardines del Real, en el acceso al parque infantil, en marzo de 1968. Fue un monumento promovido por el Ayuntamiento de Valencia, que encargó su construcción a la empresa Rodilla Levante Mármoles (en el lateral del pedestal en forma de libro se puede leer “Rodilla Levante Mármol 3”).
El autor de la pieza fue el escultor valenciano Vicente Rodilla Zanón, natural del pueblo de Siete Aguas, que tiene una calle dedicada en el barrio de Patraix. La obra representa la figura icónica del Pato Donald sobre un gran libro labrado en piedra en cuya cubierta principal figura la efigie del homenajeado, Walt Disney, y que en la contraportada reproduce el perfil de un castillo sobre el que se alza la figura cerámica del Pato Donald.
La construcción e instalación de la obra se sufragó con las aportaciones y donativos recogidos entre la infancia, en huchas que se colocaron en jardines de toda la ciudad. Por ello, la dedicatoria de la escultura recoge la leyenda: “A Walt Disney… los Niños”.


Lo cierto es que este monumento, desde su colocación en 1968, ha sido uno de los más curiosos y recordados por los niños.

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En el lateral del libro de piedra se lee
RODILLA
LEVANTE
MARMOL 3
Rodilla por el autor de la obra; Levante por la idea del periódico; y Marmol 3 por la dureza de la piedra.
Marmoltres aportó los materiales necesarios para su realización. Socios de esta industria, Don Antonio Hernandez Villena y Don Alfredo Iñesta Navarro. (LEVANTE, jueves 25 de enero de 1968)
Gracias por la rectificación, era importante para mí
Estupendo Amparo es un buen recuerdo de nuestro padre