La Passà dels Sants de la Pedra es una de las tradiciones más singulares que todavía conserva Benimaclet. Cada mes de septiembre, los Santos Abdón y Senén, patrones históricos del antiguo pueblo y protectores tradicionales de los cultivos, son trasladados hasta la Ermita de Vera y regresan posteriormente a Benimaclet siguiendo un recorrido que mantiene vivo el recuerdo de la antigua Huerta.
La celebración forma parte de las fiestas patronales de Benimaclet y tiene como protagonistas a los conocidos como Sants de la Pedra. Aunque su festividad corresponde al 30 de julio, en Benimaclet la celebración se trasladó al mes de septiembre para integrarla en las fiestas patronales.
Una tradición ligada a la Huerta de Benimaclet:
La historia de los Santos Abdón y Senén está estrechamente relacionada con la tradición agrícola valenciana. Los dos santos son conocidos tradicionalmente como los Sants de la Pedra y han sido considerados protectores de los cultivos frente a las inclemencias del tiempo.
En el caso de Benimaclet, esta devoción está vinculada a la antigua Huerta que rodeaba el pueblo. La tradición de los Santos de la Piedra está documentada históricamente y los labradores de la Huerta de Benimaclet mantenían su relación con el antiguo pueblo, aunque administrativamente dependían de la Partida de Sant Esteve de la Ciudad de Valencia.
La celebración recuerda así una época en la que Benimaclet tenía una relación mucho más directa con los campos, los caminos y las labores agrícolas que rodeaban el núcleo de población.
Con el paso del tiempo, gran parte de aquella Huerta ha desaparecido, pero la Passà dels Sants mantiene una parte de aquella memoria a través de un recorrido que todavía atraviesa algunos de los espacios vinculados a aquel paisaje agrícola.

De Benimaclet a la Ermita de Vera por el antiguo camino de la Huerta:
Uno de los elementos que hacen especialmente singular esta tradición es el propio recorrido de los Santos. La Passà parte de Benimaclet y se dirige hacia la Ermita de Vera, atravesando parte del territorio que formaba parte de la antigua Huerta. El camino llega hasta el entorno de Vera, una de las zonas donde todavía se conserva paisaje de huerta en este entorno de Valencia.
Uno de los puntos destacados del itinerario es el Camí Farinós, por donde continúa la comitiva hasta alcanzar la Ermita de Vera. El recorrido está acompañado tradicionalmente por música de tabal y dolçaina, vecinos y clavarios, además de los elementos propios de las fiestas valencianas.
No se trata únicamente de trasladar unas imágenes religiosas de un punto a otro. El recorrido tiene un componente simbólico: los Santos vuelven a caminar por un territorio que durante siglos estuvo ligado a los agricultores de Benimaclet.
La propia asociación cultural Poble de Benimaclet ha destacado durante años este carácter singular de la celebración, que permite conservar la conexión entre el Benimaclet actual y el antiguo pueblo agrícola. La documentación publicada por la entidad recoge también el paso por el Camí Farinós y la llegada hasta la Ermita de Vera.
La Passà dels Sants de la Pedra en 2026:
En 2026, la celebración se desarrolla durante dos jornadas, los días lunes 14 y martes 15 de septiembre, dentro de las fiestas patronales de Benimaclet.
El lunes 14 de septiembre, a las 20:00 horas, comienza la Passà dels Sants hacia la Ermita de Vera al son del tabal y la dolçaina. La comitiva sale por la calle Puçol, continúa por la calle Masquefa y la avenida de Valladolid hasta incorporarse al Camí Farinós.
Una vez en la Ermita de Vera, a las 21:00 horas, se cantan los gozos a los Santos de la Piedra y se reparten horchata y fartons entre los asistentes.
La jornada continúa a las 21:30 horas con una cena a la fresca de pa i porta. Para la ocasión se preparan mesas y sillas y los clavarios invitan a los asistentes a bebida y picoteo, con ambientación musical de charanga. El programa de 2026 confirma este recorrido y horario.
El regreso a Benimaclet pasa por la Politécnica y el cementerio:
Al día siguiente, martes 15 de septiembre, los Santos regresan desde Vera hasta Benimaclet. La jornada comienza a las 18:30 horas con un taller de dansà valenciana para todas las edades en la plaza de Benimaclet, mientras que a esa misma hora se celebra la misa en la Ermita de Vera. A las 19:00 horas está prevista una degustación de dulces típicos valencianos y mistela.
A las 19:15 horas comienza el traslado de los Santos Patronos hacia Benimaclet. La comitiva realiza dos paradas especialmente significativas: la Universitat Politècnica de València y el Cementerio Parroquial de Benimaclet.
El paso por la Universitat Politècnica forma parte de la tradición del recorrido de regreso. La propia historia de la Passà recuerda la transformación de buena parte de la antigua Huerta de Benimaclet y la presencia de la universidad en este territorio. En el recinto universitario existe además una plaza vinculada al recuerdo del traslado.
Después, los Santos pasan por el Cementerio Parroquial de Benimaclet, donde la comitiva recuerda a los antepasados del pueblo antes de continuar hacia el núcleo histórico.
La llegada tiene lugar en la plaza de Benimaclet, donde los grupos de danzas de las Fallas de Benimaclet reciben a los Santos con una demostración de bailes y una dansà popular. Este recorrido de regreso por Vera, la Universitat Politècnica y el cementerio aparece también recogido en la documentación de años anteriores de la Associació Cultural Poble de Benimaclet.
Abdón y Senén, los Santos de la Piedra:
Los protagonistas de esta tradición son Abdón y Senén, conocidos popularmente como los Santos de la Piedra.
Su devoción forma parte de la tradición agrícola valenciana y está presente en numerosas localidades, donde históricamente se ha recurrido a ellos como protectores de los campos y las cosechas.
La devoción a los Santos Abdón y Senén tiene una larga tradición en Benimaclet. En julio de 1548 se fundó la Lloable Confraría dels Sants Abdón y Senén, que tuvo su sede en la antigua Ermita dels Sants, situada en el lugar donde posteriormente se levantaría la actual iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora.
La devoción a estos dos santos, vinculada tradicionalmente a la protección de los campos y las cosechas, se extendió por buena parte de la Huerta valenciana, aunque Benimaclet se convirtió en uno de sus principales núcleos de culto. Esa relación con los Santos de la Piedra se ha mantenido a lo largo de los siglos, incluso después de que el antiguo pueblo quedara integrado como barrio de la ciudad de Valencia. Su patronazgo, con varios siglos de tradición, no fue elevado a canónico hasta bien entrado el siglo XX.
Las imágenes que actualmente se veneran son obra del imaginero José López Catalá, realizadas en 1942. Cada año, dentro de las fiestas patronales, una de las tradiciones más destacadas es el traslado de los Santos en romería hasta la Ermita de Vera, recorriendo parte de la antigua Huerta de Benimaclet al son de la música tradicional, entre pólvora y murta.
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En Benimaclet, esta devoción adquiere un significado particular por la propia historia agrícola del antiguo pueblo. La celebración no se limita al culto religioso: la música tradicional, los caminos de la Huerta, la pólvora, las danzas y la participación de los vecinos forman parte de una manifestación de cultura popular que ha llegado hasta nuestros días.
Por eso la Passà resulta especialmente interesante: permite contemplar una tradición vinculada a una forma de vida que prácticamente ha desaparecido del Benimaclet actual.
Una tradición que conecta el Benimaclet actual con el antiguo pueblo agrícola:
Benimaclet ha cambiado profundamente durante las últimas décadas. El crecimiento urbano de Valencia transformó el paisaje que rodeaba al antiguo pueblo y buena parte de los campos por los que transitaban los agricultores ya no existen.
La Passà dels Sants de la Pedra conserva, al menos simbólicamente, aquella relación entre el pueblo y su Huerta. Durante unas horas, los Santos Abdón y Senén vuelven a recorrer los caminos que conectaban Benimaclet con Vera. La llegada a la Ermita, el regreso al día siguiente, el paso por la Universitat Politècnica y el recuerdo de los antepasados en el cementerio convierten el recorrido en algo más que una procesión.
Es una tradición que permite entender cómo era el territorio antes de la transformación urbana y que mantiene presentes algunos de los elementos que forman parte de la historia de Benimaclet: los agricultores, la Huerta, los caminos, las acequias, las devociones y la cultura popular valenciana.
Y precisamente ahí está buena parte de su interés: la Passà dels Sants no solo celebra una tradición religiosa, sino que mantiene vivo el recuerdo de un Benimaclet que durante siglos estuvo ligado a la tierra.
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