Justo enfrente de la esquina que separa las plazas del Temple y de Tetuán, frente al Palacio del Temple en Valencia capital, antes de llegar al Puente del Real y al lado de los pretiles del margen derecho del antiguo cauce del Turia, hoy convertido en el gran pulmón de Valencia, puede encontrarse una extraña obra de piedra situada sobre el césped que llama la atención al caminante, rodeada de árboles y bancos, estos últimos pintados con los colores de la bandera LGTB.

Este “banco”, que podría llamarse así dada su similitud a lo que parece ser un gran trono de piedra, aunque es conocido en realidad como “el Navío” por su parecido a la popa de un barco del siglo XVII, tiene un gran valor histórico para la ciudad de Valencia. El motivo no es otro que ser una construcción realizada por la Fábrica de “Murs i Valls”, que en su día perteneció a los históricos magistrados de la prestigiosa “Junta de Murs i Valls”, una institución muy importante en la antigüedad durante el Reino de Valencia, llegando incluso a resistir la abolición de los Fueros de Valencia en el siglo XVIII.


En la actualidad, la prestigiosa Junta de Murs i Valls nos ha legado numerosos monumentos y recuerdos, habiendo participado en construcciones como, por ejemplo, las Torres de Serranos y las Torres de Quart, destacando también los pretiles del río Turia; numerosos bancos de piedra, como el histórico banco de los magistrados de la Junta de Murs i Valls; el Frontón de “Lo Rat Penat”; el monumento a Isis, la diosa del trono; o el protagonista de nuestro artículo: “el Navío de la Pechina”, que por cierto lo de Pechina se explica más adelante en el artículo.

La institución nació gracias a Pedro el Ceremonioso, quien creó este ilustre organismo anejo al municipio foral valenciano por Real Privilegio 88 del 24 de agosto de 1358. Su nacimiento se debe a que, por entonces, Valencia decidió liberarse del antiguo recinto amurallado islámico iniciando la construcción de uno nuevo, dando comienzo las obras en 1356. Sin embargo, Valencia fue asolada un viernes 17 de agosto de 1358 por el llamado “golpe de agua”, un suceso recordado en los anales del Cap i Casal donde lluvias e inundaciones hicieron que el Turia arruinara puentes y derribara cerca de 1.000 casas, muriendo unas 400 personas. Este hecho produjo que una semana después se creara el histórico órgano.

Sobre nuestro Navío, llama poderosamente la atención que el gran banco de piedra adopta la forma de popa de un navío, de ahí el nombre por el que es conocido. Su función, al igual que el banco de la Junta de Murs i Valls que puede verse frente al colegio 9 de octubre, era servir de asiento a los magistrados de la “Junta de Murs i Valls” para que pudieran registrar el paso de la madera que desde el Alto Turia hacían descender los madereros (también conocidos en nuestra tierra como Ganxers), siempre conducidos por el río para ir a parar al embarcadero cercano a la Puerta de los Serranos. Y es que, como bien nos dice nuestro amigo don Julio Cob, una vez vencido el azud de Rovella de 1686, el cauce permanecía libre de obstáculos hasta el Puente de San José y el paseo de la Pechina era el lugar apropiado donde los vocales de la Junta de Murs i Valls acudían para inspeccionar el paso de las maderadas en su entrada en la ciudad.

El Navío. Parte delantera. Foto valenciabonita.es

El Navío. Parte trasera. Foto valenciabonita.es

El banco de piedra, si uno se acerca para observarlo con detenimiento, está coronado por una pechina (concha de almeja), dispone de reposabrazos con formas antropomorfas y tiene una gran máscara en su parte trasera, además de diversas decoraciones laterales, entre ellas unas pequeñas cruces.

Detalles del Navío. Fotos valenciabonita.es

Detalles del Navío. Fotos valenciabonita.es

Su fecha de realización está datada hacia el año 1757, y gracias a diversos estudios y publicaciones, como la de jdiezarnal.com, se sabe que junto a éste existía otro banco que adoptaba la forma de proa de nave, decorándose éste último con un ancla y otros elementos marítimos, además de llevar una inscripción que decía: “Sisto ut sistas”, que quiere decir “estoy aquí para que descanses”, con la misma fecha, 1757. El banco que se asemejaba a la proa, desapareció por completo y nada se sabe de él.

El Fénix: periódico universal, literario y pintoresco, Volúmenes 1-2 (año 1846).

Pero, ¿fue realmente el emplazamiento actual el inicial del Navío? Se sabe que el lugar original del Navío estaba situado antes del actual puente de Campanar, en el paseo de la Pechina junto al llamado banco de los magistrados de la Junta de Murs i Valls, estando tanto la popa como la proa que se perdió.  El “Navío”, con el paso del tiempo, fue trasladado a los Jardines del Real, y que, tras unos años de estancia, fue devuelto a su origen en el paseo de la Pechina en el año 1932, tal y como se observa en las fotos del archivo municipal que adjunta el blog de valenciablancoynegro.blogspot.com.es durante la década de los 40.

Año 1945. El Navío en la Pechina junto al banco de los magistrados de la Junta de Murs i Valls. Archivo Municipal, extraída del blog de http://valenciablancoynegro.blogspot.com.es/

Después de la riada de 1957, ya en los 60, y tras realizar las obras del llamado Plan Sur o Solución Sur para dar un nuevo trazado al cauce del río Turia, además de habilitar el antiguo cauce como jardín urbano, el Navío fue trasladado junto al Palacio del Temple, su actual emplazamiento.

Puede que no sea el lugar más correcto para este banco, que ya hace décadas dejó de mirar al Turia, hoy convertido su antiguo cauce en el pulmón verde de la ciudad. Sirva este escrito para conocer más este singular banco con forma de popa de barco. Así, quizás, cuando paséis cerca de él, os acordéis de toda su historia.

Para poder amar algo, primero debes de conocerlo. Solo así, quizás, podrás respetarlo. 

 

 

 

 

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