• La Cueva Turche de Buñol es un precioso rincón digno de visita, sobre todo tras abundantes lluvias, momento en el cual podremos disfrutar de una cascada que cae con una altura de 60 metros.

A pesar de que la Cueva de Turche, también llamada Cueva Turche -sin el “de”-, es uno de los rincones más bonitos Buñol, la población tiene numerosos encantos dignos de visita, como su precioso castillo, único en la Comunidad Valenciana por ser uno de los pocos que se mantienen habitados.

Pero para muchos, el protagonista de nuestro artículo es el más bonito, y a la vez el más visitado, de Buñol, un precioso paraje visitable en cualquier época del año, un rincón muy especial que cambia dependiendo de la época.


Resulta que en primavera y verano sirve como zona de baño cuando aprieta el calor; y en otras estaciones, de agradable paseo en plena naturaleza para realizar senderismo en temporada más adecuada y lluviosa, donde el rumor del agua os acompañará, especialmente, tras lluvias abundantes.

La Cueva Turche, la cual está localizada en el margen derecho del río Juanes -a muy poquitos metros de la población de Buñol-, es un conjunto geológico que da fuerza al paisaje de la comarca, formando un lago enmarcado en un gran anfiteatro de roca que sorprenderá al visitante.

Lo cierto es que, en realidad, se trata de una colina que en su día se hundió formando un hueco en la tierra que se comunica con el exterior.

Si ya de por sí el lugar es espectacular, mucho más lo es en determinadas épocas, pues cuando existen abundantes lluvias, podremos disfrutar de la cascada que cae con una altura de 60 metros. 

En cuanto al tipo de roqueado, se trata de rocas calizas, pudiéndose distinguir en la parte superior izquierda la roca madre con más de 70 millones de años, y el resto de rocas con una formación más reciente de 30 millones de años aproximadamente.

Junto al “aparcamiento”, veréis un indicativo para seguir hacia el Charco Mañán o la Cueva Turche, donde tan solo tendréis que caminar unos 10 minutos para ésta última.

El lugar, a pesar de su fácil acceso a pie y de disponer mesas y bancos de ladrillo junto a la cascada, no dispone de mucha zona de aparcamiento (de hecho, está prohibido), pues tan solo hay hueco para aparcar 4 o 5 coches contados -ya os podéis imaginar que en verano es bastante difícil aparcar-.

SI PINCHAS AQUÍ, PODRÁS VER FOTOS DE NUESTRA VISITA A LA CUEVA TURCHE DE BUÑOL.

En en el resto de la zona, hay varias placas de prohibido estacionamiento, por lo que si aparcáis mal os exponéis a que os multen -otra opción sería aparcar en la calle de la Hoya del pueblo de Buñol y andar un ratito-.

Por último, os pedimos respeto por el entorno y la Cueva Turche, si generáis residuos recogedlos y llevadlos a otro lugar, dado que existen pocas papeleras -tan solo vimos una y en mal estado-, además de que no existen aseos, siendo un lugar casi virgen al que no se puede acceder en coche -una barrera que corta el paso-.

Por cierto, NO ESTÁ PERMITIDO HACER FUEGO, y si vais con vuestra mascota, no olvidéis recoger los excrementos que genere.

Nos hubiera gustado que la zona dispusiera de más servicios, aseos y cartelería -hay dos paneles, uno con la fauna y flora, y otro con una pequeña explicación del lugar-. Aún así es un rincón digno de visita por su espectacularidad. 

 

 

 

 

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