• Junto al precioso paraje de las Ermitas de Vallada, enclavadas en una zona natural a las afueras de la población, se encuentra un pequeño pulmón verde con diversas opciones senderistas y un gran atractivo en verano: una piscina de agua salada natural, y clorada por normativa, que hará las delicias de los visitantes que quieran disfrutar de un buen chapuzón, y un día de sol y montaña en un entorno natural.
  • Aunque las fotografías del collage de portada, que sirve para ilustrar el artículo, aparecen en el Facebook de Ajuntament de Vallada, algunas de ellas son propiedad de Pablo Lladosa, -en concreto 3 de 4: la del área recreativa, la piscina y la del puente-.

Junto al paraje de las Ermitas de Vallada (Valencia), dos preciosas ermitas -la Ermita del Cristo, del S. XIX, y la Ermita de San Sebastián, de 1746- a unos minutos de la población y enclavadas en una zona natural (lugar donde también hay una gruta con una virgen de Lourdes), se encuentra el llamado paraje natural de la Saraella de Vallada, también conocido como de la Saladella.

Allá, entre pinos y numerosa vegetación y fauna, el visitante puede disfrutar de un paseo por la Saraella, Penyó i Corda del Castell (SL El Penyó), un paisaje Kárstico espectacular donde se encuentra el Túnel del Sumidor y una corriente de agua salada única en la región -lugar donde el contraste de los yesos rojos, las calizas grises y el verde de la vegetación, confiere a esta zona una gran belleza-; o de la Saraella Llarga (PR-V El Tossal), la continuación natural del área de la Saraella en la que, en su recorrido, puede observarse la presencia de afloramientos paleontológicos de invertebrados marinos que indican el origen geológico de la región.


Pero si algo llama poderosamente la atención del lugar, además del paraje natural y las ermitas cercanas, es que con la llegada del buen tiempo, sobre todo en verano, si buscas un destino de interior para pasar el día y darte un buen chapuzón, Vallada puede ser una buena elección gracias a su piscina de agua salada natural (sí, has leído bien).

Y es que, queridos amigos, Vallada no solo es una opción senderista recomendable en distintas épocas del año, sobre todo gracias a recorridos como la subida al Castillo de Vallada y al Penyó o los distintos que pueden hacerse en la población, como el PR-CV 305 Els Molars; el SL-CV 87 Tarrassos; el SL-CV El Penyó; el PR-CV El Tossal; un tramo del GR-7; una pequeña parte del Camí de Santiago; o el GR-237 “Massís del Caroig”, sino que también es un destino atractivo para aquellos que buscan sol y montaña y la ya mencionada particularidad: una piscina de agua salada natural que, por normativa, está clorada. Lógicamente, aunque comúnmente la piscina es de agua salada natural, no siempre puede serlo, ya que siempre que las condiciones lo permitan (haya afloración salina), se llenará con el agua salada del río.

Tal y como leemos desde el propio Ayuntamiento, “la presencia en la Saraella de una corriente de agua salada viene dada desde la surgencia de la Font de la Saraella hasta su desembocadura en el río Cànyoles, afluente del río Albaida. Esta elevada salinidad (40 gr/l.) se debe a que discurre por los materiales yesíferos y a la presencia de una lámina salina de halita antes de la surgencia. Agua que por supuesto no es potable, pero que tradicionalmente se le ha conferido ciertas propiedades dermatológicas. Desde el punto de vista biológico, hay que destacar la presencia en el medio acuático de un alga típica de zonas salobres próximas al mar (Enteromorpha intestinales) y muy rara en el interior”.

En la zona hay una área recreativa que dispone de bancos y mesas, columpios y zonas de esparcimiento. Si bien es un rincón para comer en plena naturaleza (recordad recoger toda la basura que generéis), también tenéis la opción de disfrutar de la gastronomía del lugar gracias a varios rincones. 

La piscina de la Saraella, por norma general, está abierta entre el 15 de Junio y el 15 de Septiembre de cada año en horario de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:30 de lunes a viernes, y de 11:00 a 20:30 los fines de semana (teniendo un precio de 2 euros).

Junto a ella, aunque hay la posibilidad de comer en un restaurante cercano, hay diversas zonas adaptadas, o merenderos, con mesas y sillas para pasar el día, bien junto a las ermitas o por los alrededores. La zona dispone de zona de parking regulado los sábados, domingos, festivos y vísperas de festivos.

Por la zona del paraje de las Ermitas y la Saraella se puede comer en el Bar l´Ermita (especialidades en paella a leñas, carnes a la brasa y gazpachos, con teléfono 650 208 570); y en el Restaurante la Sal de la Romer, con teléfono 686 790 898 (nos comentan que en este último no cobran por tarjeta por motivos de cobertura del datáfono). Lo más recomendable es que llaméis para reservar o ver si están abiertos en temporada o en la visita que hagáis, aunque siempre tenéis la opción de disfrutar de una buena comida en la población en Sáez Restaurante donde fusionan cocina de autor y mediterránea gracias a sus menús degustación de 15,99 euros, bebida y café aparte, una opción muy recomendable de la que podemos dar fe en una de nuestras visitas a Vallada.

Las fotografías del collage, o imagen que hay para ilustrar este artículo, aparecen en el Facebook de Ajuntament de Vallada, aunque algunas de ellas son propiedad de Pablo Lladosa, en concreto 3 de 4: la del área recreativa, la piscina y la del puente.

 

 

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