- Este lugar se puede conocer, de manera gratuita, los jueves de 09:00 a 14:00 horas previa cita concertada a través de los correos de museuarqueologic@moncada.es o museudelafabrica@moncada.es.
En el carrer de Ramón Villarroya de Moncada se encuentra el recién inaugurado, en este mes de julio de 2024, Museo de la Fábrica de la Seda de Moncada, un espacio museístico vivo de entrada gratuita que ha sido rehabilitado (y actualmente en funcionamiento) que da a conocer la relación de la ciudad moncadense con la seda, sus antecedentes manufactureros y el importante legado de la familia Garín.
Propiedad del Ayuntamiento de Moncada desde julio de 2013 gracias a una permuta (en 2017 se comenzaron los trabajos de recuperación y preparación de la colección museográfica), el edificio de la fábrica del Capell (nombre que recibe este valioso ejemplo de arquitectura industrial) fue construido por iniciativa privada a mediados de siglo XIX (en los años 40) casi con toda seguridad por el industrial Ramón Villarroya, a quien se le dedica la misma calle ahora peatonalizada, si bien cabe recalcar que en el siglo XX, en los años 20, se edificaría el chalé modernista que alberga las oficinas del museo.
En nuestra visita al Museo de la Fábrica de la Seda de Moncada pudimos comprobar lo especial y único que es este espacio museográfico para el visitante, no sólo por la arquitectura del chalé con fachada modernista o la antigua fábrica del s. XIX, si no por la historia del lugar y por albergar (en la actualidad) parte de la producción de una empresa de tejidos de seda artesanales destinados a la confección de indumentaria tradicional (principalmente espolines) y a la ornamentación de iglesias o imágenes religiosas.
La firma Garín 1820 es una de las referencias en el sector, destacando que su crecimiento se debió a su buen hacer y al empleo de maquinaria novedosa que les hizo punteros en el sector. También hubo encargos personalizados, diseños de publicidad para empresas o encargos de la Casa Real a inicios de siglo. Garín fue y es una marca reconocida por la calidad y la delicadeza de sus productos sederos. Exportaron al mercado nacional producciones de exquisitas piezas de seda como espolines, terciopelos… A lo largo del siglo XIX y XX, la empresa es premiada en multitud de ocasiones, en la Exposición de Londres y de París por sus bordados en oro y plata. Tuvieron importantísimos encargos, y cuentan con obra procedente de la fábrica los fondos de Patrimonio Nacional, la Catedral de Santiago de Compostela y el Vaticano, entre otros muchos sitios.
Por ello, el Ayuntamiento de Moncada, con la finalidad de no perder y conservar el importante patrimonio artístico y cultural que supone estas instalaciones y materiales de la empresa Garín 1820, ha creado un museo vivo sobre la industria sedera valenciana. Allí, vecinos y visitantes pueden contemplar in situ de manos expertas y artesanas como se teje un espolín, un valioso tejido de seda hecho a mano con dibujos de siglos pasados.


Tras cruzar la puerta de entrada, donde existe un recibidor o hall de acceso a la fábrica, nos adentramos en la primera sala, que recibe el nombre de Joseph Marie Charles Jacquard. Esta se encuentra dedicada a la historia sedera de Moncada y sus industriales, al propio espacio y también a la familia Garín, todo ello a través de una serie de paneles informativos.


La segunda sala, bajo el nombre de Mariano Garín Aguilar, alberga un espacio de recepción de la empresa Garín 1820 (con muestras de diferentes creaciones de los tejedores o hilos empleados) y, a continuación, 11 telares Jacquard de principios del s. XX fabricados en hierro y madera en pleno funcionamiento por la misma empresa, donde pudimos ver una serie de trabajadores llevando a cabo el arte de tejer espolines para trajes de valenciana (por respeto a estas elaboraciones, y al secreto de quienes piden estos encargos, no mostramos las telas). Además de los telares, en esta misma sala hay dos máquinas que usan para enrollar mecánicamente la seda en diferentes soportes o carretes desde una madeja o una bobina: una canillera y una encañadora, ambas de la primera mitad del s. XX. También hay una urdidora, que se encarga de preparar la urdimbre que se coloca en los telares en plano horizontal y que sirve como apoyo de las tramas y fondos que el tejedor va realizando; y una prensa perforadora de cartones que se denominan “rastres”.



Además, nos comentaron que en un futuro no muy lejano se abrirá una tercera sala museística (bajo el nombre de Carlos Manuel Ribes Garín) con telares únicos, auténticas joyas de las cuales cabe destacar una de ellas por haber sido realizada y utilizada en el mismo barrio de Velluters, en la ciudad de Valencia. La idea es que esta sala cuente, además, con una muestra representativa del fondo que la fábrica atesora: dibujos de bocetos, patrones (puesta en carta), espolines, útiles, herramientas, etc.
Cuando el proyecto museístico esté completo también se añadirá un homenaje a los trabajadores y trabajadoras que contribuyeron al esplendor y prestigio de la fábrica, siendo así un encuentro con la memoria histórica.
Os animamos enormemente a visitar este museo que se puede conocer, de manera gratuita, los jueves de 09:00 a 14:00 horas previa cita concertada a través de los correos de museuarqueologic@moncada.es o museudelafabrica@moncada.es.
SOBRE EL LUGAR DONDE SE UBICA EL MUSEO DE LA FÁBRICA DE LA SEDA DE MONCADA:
Tal y como se indica en «Colección Cuadernos de Historia del Museo Arqueológico Municipal de Moncada, nº1 titulado La Fábrica de la Seda de Moncada, un espacio museográfico singular«, “todo parece indicar que Ramón de Villarroya fue uno de los propietarios de la fábrica en la segunda mitad del s. XIX. Se sabe que a mediados del siglo XIX su familia abastecía de seda hilada a los productores de Valencia y que dos décadas después, en el año 1860, constituye con otro socio la compañía Villarroya y Clavero, que se dedicaba al hilado y torcido de la seda.
Los edificios que hoy en día albergan la colección museográfica de la Fábrica de la Seda de Moncada son dos, el Chalé y la Nave. Ambos se sitúan alineados e imbricados en la calle Ramón de Villarroya, entre los números 1-15, calle por donde se accede en la actualidad a las instalaciones. En origen la fábrica ocupaba una manzana completa entre las calles Bétera, Ramón de Villarroya, Quart y Barcelona en la que, además, hubo un huerto y otra nave industrial de la que no han quedado evidencias materiales. La fachada de la casa es modernista de estilo Secesionista y la Nave es una construcción fabril típica de mediados del siglo XIX que se construyó con muros de mampostería en la fachada sur y ladrillo en la norte, actualmente calle Passeig de la Seda.
La fábrica de Moncada pasará a manos de la empresa Lombard Frères muy a finales del siglo XIX. En 1848 Henri Lombard Gaujoux, industrial textil provenzal originario de Nîmes (Francia), instaló en Almoines (La Safor) una fábrica de seda. Varias décadas después, en 1898 tres de sus hijos fundarán la empresa Lombard Frères, rompiendo con la matriz industrial francesa y comprando la fábrica de Moncada, la cual se dedicará desde entonces a la adquisición de seda aldúcar que aprovechaba para confeccionar tejidos de baja calidad (Bataller, Narbon 2005: 42). No se sabe con certeza en qué momento deja de funcionar la fábrica Lombard de Moncada, pero sí sabemos que hacia 1926 los hermanos Lombard habían vendido la fábrica, sin que quede claro si directamente a la familia Garín o a través de un intermediario. Lo que sí parece claro es que en 1931 Garín trasladará una parte de la producción a Moncada. Una escritura de compra-venta de 1926 (publicada por Victoria Vicente) describe la gran extensión que ocupaba la fábrica del Capell:
“Finca situada en la villa de Moncada, calle Ramón Villaroya nº 1, recayente a la calle de Cuarte, a otra sin nombre (hoy calle Barcelona) y a la de Bétera, cercada en su mayor parte de pared sin constar ser manzana ni numeración que comprende, una bodega con varios lagares, otro edificio con planta baja y piso alto (el citado Chalé), otro en que está instalado una fábrica de seda (La Nave) y un patio o corral descubierto dentro de la parte cercada de pared; y fuera de ella, un solar con olivos recayente a la calle de Cuarte, constituyendo todo ello una sola finca que actualmente se encuentra toda ella cercada de pared y excepto los patios o huertos, está cubierto y destinado a fábrica de tejidos (…) comprendiendo en su totalidad 6.700 m2” (Vicente 1979: 92)”.
Tras el paréntesis de la Guerra Civil Española (1936-1939), la producción tuvo que reorientarse, se destinaron los tejidos a la confección de uniformes para el ejército y la seda a elaborar paracaídas para la aviación. Más tarde, la empresa Vda. de Mariano Garín retomó su actividad tradicional continuando hasta nuestros días. Durante varias décadas la empresa mantuvo la producción de las dos fábricas hasta que en 1963 abandonan definitivamente la fábrica de Valencia. En 1986, la fábrica de Moncada sufre un incendio que deja completamente destruido uno de los módulos de telares mecánicos. En cuanto la producción textil de las fábricas, no se ciñó sólo a los famosos espolines, abrieron mercado y diversificaron el producto, fabricaron tapicerías, colchas, tejidos y tuvieron gran éxito con las alfombras.
Fuentes:
- Visita in situ al lugar de la mano de Josep Burriel.
- La Fábrica de la Seda de Moncada | Ayuntamiento de Moncada
- Colección Cuadernos de Historia del Museo Arqueológico Municipal de Moncada, nº1 titulado La Fábrica de la Seda de Moncada, un espacio museográfico singular
- Garin1820.com
- uv.es
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