Ubicado en la orilla sur del lago de la Albufera de Valencia, junto al Portet e Sollana, se encuentra el Tancat de Milia, uno de los tres humedales artificiales que, según expertos ambientales (en palabras a EFE en 2023), están consiguiendo en los últimos años “casos de éxito” tanto en la mejora de la calidad del agua como de la biodiversidad de la Albufera.
Junto a esta reserva de unas 33,4 hectáreas, propiedad de la empresa pública ACUAMED (cuya página oficial del tancat es http://www.albufera.bio/, se encuentran el Tancat de la Pipa y el Tancat de L’illa, espacios construidos sobre antiguos campos de arroz que realizan la función de “depurar y renaturalizar” el agua que finalmente llega a la Albufera, aunque los especialistas advierten de que no es la única solución para revertir la situación del enclave natural.
Los tancats ayudan porque lo que hacen es contribuir a la renaturalización del agua, es decir, que llegue menos contaminada y lo más parecida posible a la de un ecosistema sano, tal y como menciona el Catedrático de Ecología de la Universidad de Valencia, Antonio Camacho. A su juicio, «es necesario aportar tanto agua limpia asignada en los planes hidrológicos como, para los aportes de agua reutilizada, que esta esté depurada con tratamientos terciarios y renaturalizada para la “recuperación definitiva de la Albufera». Además de ayudar a recircular ese agua, el Tancat de Milia funciona como un hábitat natural que, en opinión de Camacho, tiene un “efecto muy positivo” en la retención de los contaminantes para que esos componentes no lleguen a la naturaleza, al tiempo que actúa también como un “refugio” para la avifauna de la zona.
Desde el año 2022, la empresa Global Omnium colabora con ACUAMED con el fin de realizar un seguimiento de la calidad físico-química y biológica del agua obtenida en cada uno de los tres sectores del tancat, con especial atención a la que es devuelta al lago de la Albufera de Valencia. Son los técnicos de I+D de Global Omnium los que llevan a cabo distintos seguimientos de variables biológicas de la calidad del agua, además de realizar mediciones de plaguicidas, metales pesados y del seguimiento de las aves que vienen al humedal como refugio, zona de alimentación o incluso de nidificación.
Todos estos trabajos realizados se orientan a demostrar el valor que estos sistemas tienen para mejorar la calidad del agua previa al vertido del lago de la Albufera porque, en palabras de una técnico de I+D de Global Omnium, disponen de poblaciones de bacterias, fitoplacton, zooplacton y macroinvertebrados más similares al enclave valenciano.
Con estos avances, desde quienes gestionan el Tancat de Milia consideran que este hábitat está volviendo a ofrecer un sitio seguro para que la fauna autóctona pueda descansar, alimentarse e incluso reproducirse en esta zona, para que vuelva a actuar como una “estación de servicio” en las rutas migratorias de las aves desde el norte de Europa hasta el sur de África.
La ONG de ornitología nacional SEO Birdlife se encarga de realizar un censo del número de aves que pasan por este espacio, a través de un conteo con prismáticos y del anillamiento de los pájaros, que son capturados por los expertos con unas redes para identificarlos y hacer un seguimiento de sus viajes en el futuro.


Gracias a esta labor se ha conseguido visualizar en años anteriores el avetoro, un tipo de pájaro “muy difícil de ver al mimetizarse con el entorno” y que para el coordinador técnico, Javier Jiménez, constituye un indicativo de que “se están consiguiendo las condiciones de tranquilidad” que necesita este símbolo de referencia de la reserva, capaz de imitar con su graznido el mugido del toro.
Todas las medidas que se están acometiendo son parte de la solución de un “puzzle muy complejo” que necesita prioritariamente que llegue agua en “cantidad y en la calidad suficiente” a la Albufera pues, de lo contrario, Jiménez opina que nunca se logrará revertir su situación.
A continuación, podéis ver varios vídeos del Tancat de Milia.
En 2022 se cumplió el 10º aniversario del Tancat de Milia y el Tancat de l´Illa, creados sobre antiguos arrozales. Desde entonces, estos espacios contribuyen a la mejora de la calidad del agua del lago de la Albufera, funcionando como filtros verdes y potenciando la biodiversidad del Parc Natural, sirviendo de área de reserva con hábitats regenerados y protegidos.
El uso público de estos dos espacios es limitado, pero en ocasiones (unas cuantas veces al año) es posible visitarlos pudiendo recorrerlos acompañado de sus gestores y disfrutar de un paseo en barca por una de las partes menos conocidas de la Albufera. Para más información sobre próximas visitas se puede preguntar a los correos de albufera@albufera.bio o tancatdemilia@albufera.bio.
Dado que para visitar el Tancat de Milia únicamente se puede hacer a través de las pocas visitas guiadas que se hacen anualmente, lo que sí podéis visitar en cualquier momento es la Torre Mirador del Tancat de Milia, junto al Portet de Sollana.




A continuación, os dejamos la ubicación de la citada torre mirador y, además, del puerto, al que podéis llegar en coche y aparcar justo al lado de él (en los pocos espacios habilitados y sin entorpecer, si bien recomendamos llegar hasta él en bici o caminando) para andar hasta este mirador de madera que se encuentra a unos minutos.
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