- La antigua cárcel, ubicada en el paseo de la Pechina, fue construida entre 1922 y 1925 y albergó a la población reclusa femenina hasta 1991.
Valencia, lunes 19 de mayo de 2025. Este miércoles se aprueba definitivamente la modificación del Catálogo Estructural de Bienes y Espacios Protegidos de Valencia para la inscripción de la antigua Prisión de Mujeres como Bien de Relevancia Local (BRL) de la ciudad en la categoría de Lugar Histórico de Interés Local. Con este paso, se completa la protección patrimonial del antiguo recinto carcelario, que hoy en día es la escuela pública “9 d’Octubre”.
La antigua prisión provincial de mujeres de Valencia es un complejo arquitectónico formado por tres edificios que ocupan una parcela situada en el barrio de Nou Moles (L’Olivereta), entre la calle de Torres, el paseo de la Pechina, la calle Torres y la calle de la Democracia. Las instalaciones albergan en la actualidad el colegio público 9 de Octubre, que cuenta con tres clases de educación infantil y seis de educación primaria.
El inmueble fue construido entre los años 1922 y 1925, según proyecto del arquitecto de la Dirección General de Prisiones, Vicente Agustí Elguero, y bajo la dirección conjunta del arquitecto municipal de València, Eugenio López Aracil. El complejo cumplió funciones de prisión hasta que, en 1991, la población recluida fue trasladada al establecimiento penitenciario de Picassent. Posteriormente, fue remodelada para albergar la escuela “9 d’Octubre”, que dispone de tres clases de educación infantil y seis de educación primaria.
El cuerpo principal del antiguo complejo carcelario albergaba las dependencias administrativas, los locutorios y las estancias destinadas al personal. Actualmente acoge los despachos del profesorado y el área administrativa del colegio. El segundo edificio, de transición, es un bloque compacto de planta rectangular donde se encontraban algunos servicios auxiliares y que quedaba flanqueado por dos patios. Hoy acoge los módulos de aseo y, bajo rasante, los comedores escolares. El tercer edificio, con una planta en forma de “T” muy característica, albergaba la zona de reclusión propiamente dicha. En el mismo se disponen actualmente las aulas.
Según detallan los informes técnicos municipales, la antigua prisión reúne valores suficientes para el reconocimiento como Bien de Relevancia Local de la ciudad puesto que aúna valores históricos, artísticos y arquitectónicos y, a la vez, es un edificio vinculado estrechamente con la memoria democrática de la ciudad. Además, la acequia de Rovella, que discurre por el subsuelo, ya dispone de un grado de protección de BRL.
Estilísticamente, el edificio responde al historicismo modernista de carácter medievalista que se empleaba habitualmente a principios del siglo XIX. La composición de la fachada del edificio, recayente al Passeig de la Petxina, es simétrica y clásica. La planta baja hace de zócalo y la planta alta dispone de ventanales altos rematados con arcos rebajados de baldosa.
La antigua prisión de mujeres forma parte del conjunto de construcciones singulares que, una vez derribadas las murallas de la ciudad, conformaron el perfil de la margen derecha del río junto con la antigua Prisión Modelo, el Escorxador, el Jardín Botánico, la Casa de la Caridad, las Torres de Serranos, la iglesia del Temple y el convento de Santo Domingo.
UN PROCESO QUE SE INICIÓ DURANTE LA PANDEMIA:
La Comisión de Desarrollo y Renovación Urbana, Vivienda y Movilidad, en sesión celebrada el 27 de enero de 2020, acordó que por los técnicos del Ayuntamiento de Valencia se valorase la conveniencia de incrementar la protección del edificio de la antigua prisión de mujeres.
A principios de 2021, la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Valencia acordó solicitar la incorporación de la antigua cárcel de mujeres como Bien de Relevancia Local “por su valor histórico, patrimonial y paisajístico». En la actualidad, el edificio del colegio público 9 d’Octubre tiene un nivel de protección 2.
En el comunicado del consistorio, Sandra Gómez afirmó que “Valencia fue pionera en generar recintos carcelarios exclusivamente para mujeres” y “después de la Guerra Civil muchas mujeres fueron encarceladas allí y después fusiladas por motivos políticos”. Desde el punto de vista paisajístico, la antigua cárcel de mujeres, junto con la antigua cárcel Modelo y edificios del paseo de la Pechina como el antiguo matadero, conforman “la fachada fluvial de Valencia”. En cuanto a la arquitectura, “merece protección por las soluciones innovadoras que presenta y un diseño propio que no se reproduce en otro edificio de la ciudad”. Además, “la intervención para hacer el colegio se hizo con mucha cuidado y fue muy respetuosa con la estructura original”.
Fue el pasado agosto de 2021, durante el mandato del tripartito de Joan Ribó, cuando la Junta de Gobierno Local dio el visto bueno a la documentación de evaluación ambiental simplificada para la modificación del Catálogo Estructural de Bienes y Espacios Protegidos que incorporaría las fichas de protección de la Antigua Prisión de Mujeres y el denominado Módulo de Lonja de Feria Valencia como sendos Bienes de Relevancia Local. Ambas actuaciones responden a la revisión del planeamiento y el Catálogo de Bienes Protegidos de la ciudad que impulsa el área de Urbanismo para poner en valor el patrimonio de todos los barrios de Valencia y la memoria de nuestra ciudad, facilitando además su uso por la ciudadanía.
LA HISTORIA DE LA ANTIGUA CÁRCEL DE MUJERES:
- La antigua prisión provincial de mujeres de Valencia alberga en la actualidad el Colegio Público 9 de Octubre. Es un complejo arquitectónico formado por tres edificios que ocupan una parcela situada en el barrio de Nou Moles, entre la calle de Torres, el Paseo de la Pechina, el callejón Patriques y la calle Democracia.
- Fue construido entre los años 1922 y 1925, y cumplió su función como prisión hasta que, en el año 1991, la población reclusa fue trasladada a las nuevas instalaciones de Picassent. En el año 2008 fue objeto de remodelación para acoger las instalaciones del actual colegio público 9 d’Octubre.
La antigua Cárcel de Mujeres de Valencia, complejo que en la actualidad cumple otra función, está situada entre el Paseo de la Pechina, la calle Torres y la calle de la Democracia -ésta última antiguamente llamada Castán Tobeñas en honor al procurador en las Cortes franquistas durante las nueve primeras legislaturas hasta el cambio de nombre de numerosas calles del Ayuntamiento de Valencia-.
El inmueble está a punto de cumplir un siglo de existencia. Fue construido entre los años 1922 y 1925, según proyecto del arquitecto de la Dirección General de Prisiones, Vicente Agustí Elguero, y bajo la dirección conjunta con el arquitecto municipal de Valencia, Eugenio López Aracil. El complejo cumplió su función como prisión hasta que, en el año 1991, la población reclusa fue trasladada al establecimiento penitenciario de Picassent. Sin uso desde entonces, en el año 2008 fue objeto de remodelación para acoger las instalaciones del centro educativo.
El viejo edificio, construido en el año 1925, es obra del arquitecto valenciano Vicente Agustí Elguero, quien, tras ingresar en la Dirección General de Prisiones, diseñó establecimientos penitenciarios por toda España como la Cárcel de San Antón de Cartagena, la protagonista de este mismo artículo -la de mujeres de Valencia- o la de Carabanchel en Madrid.
La que fue la antigua cárcel de Mujeres de Valencia, cuyas obras comenzaron en el año 1922, fue construida sobre los solares del antiguo hospital Hospital de San Pablo, unas obras que corrieron a cargo del Ayuntamiento a cambio del antiguo caserón de la Purísima que le cedía el Estado, y en el que aquel quería construir un grupo escolar y urbanizar la barriada.
La cárcel estuvo activa hasta el año 1991, momento en el que las reclusas, y los hombres de la cercana Cárcel Modelo, fueron trasladadas a las nuevas instalaciones de la Cárcel de Picassent. Más información de este espacio en valenciacuriosa.blogspot.com
Desde la mencionada fecha de principios de los 90 del pasado siglo XX, y hasta la primera década del actual siglo XXI, el edificio no albergó ninguna actividad hasta que, finalmente, fue proyectada su actual función: un colegio.
Fue el lunes 22 de diciembre de 2008, tal y como se hacía eco la prensa, cuando se inauguraba el colegio público de educación Infantil y primaria del 9 de Octubre, instalación ubicada en lo que anteriormente fue la antigua cárcel de mujeres de la capital valenciana tras su rehabilitación. Al acto de inauguración, que contó con un breve concierto navideño ofrecido por alumnos del recién inaugurado centro, asistió el por entonces presidente de la Generalitat, Francisco Camps, el que fue conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, y la ya fallecida alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.
El edificio, reformado en el año 2007 bajo la dirección de los arquitectos Gonzalo Almazán y Javier Soriano, respeto gran parte de su estructura principal retirando muros de carga, reforzando cimientos, canalizando aguas de la acequia y realizando una completa reforma que convirtió las dependencias y celdas en un centro educativo, obras que también dejaron que el antiguo patio donde tomaban el aire las reclusas fuese hoy cancha deportiva y gimnasio.
El Ayuntamiento de Valencia colocó el 14 de octubre de 2020 una placa conmemorativa en honor de las mujeres allí represaliadas por el franquismo. Actualmente, la web del centro educativo recuerda el pasado del edificio con una cita del escritor francés Víctor Hugo: «Quien abre las puertas de una escuela cierra una prisión».
Por último, mencionar que el Ayuntamiento de Valencia colocó, en el último trimestre de 2020 (en concreto el 14 de octubre), una placa conmemorativa en honor de las mujeres allá represaliadas por el franquismo, tal y como podéis ver en la noticia del consistorio.
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