La Fundación Hortensia Herrero ha culminado uno de sus proyectos más ambiciosos y esperados en Valencia: la restauración de la iglesia de los Santos Juanes, declarada Monumento Histórico Artístico Nacional desde 1947.
La intervención, que comenzó en junio de 2021 gracias al acuerdo firmado en 2019 entre la fundación y el Arzobispado de Valencia, ha permitido recuperar uno de los iconos del patrimonio valenciano con un resultado que volverá a emocionar a todos los visitantes.
La Real Parroquia de los Santos Juanes, elevada a este rango en 1858 por decreto de Isabel II y situada frente a la Lonja de la Seda, junto al Mercado Central, también es conocida como la iglesia de San Juan del Mercado. Con origen en el gótico valenciano, el templo fue reconstruido en los siglos XIV y XVI tras varios incendios, adoptando finalmente su aspecto barroco valenciano a lo largo del siglo XVII y comienzos del XVIII. De ella destaca, en sus elementos exteriores, el pardal de Sant Joan o les Covetes de Sant Joan.
Durante la Guerra Civil española, el 19 de julio de 1936, un incendio devastó el interior del templo, cuyos efectos se han dejado notar durante décadas. Gracias a la labor de la Fundación Hortensia Herrero y tras concluir las obras de restauración, la iglesia recuperará su máximo esplendor, devolviendo al cielo de Palomino todo su brillo original.
Un proyecto en dos frentes:
La restauración se ha desarrollado en dos planos complementarios: por un lado, la intervención arquitectónica, dirigida por el arquitecto Carlos Campos, que abordó la consolidación de la estructura y la recuperación de las fachadas con el objetivo de garantizar la conservación del templo en el futuro; por otro, la recuperación de los frescos de la bóveda, obra de Antonio Palomino, a cargo del equipo dirigido por la catedrática Pilar Roig, profesora del departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales e investigadora del Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio de la UPV.

El proyecto, en total, ha contado con un presupuesto de seis millones de euros, asumido íntegramente por la Fundación Hortensia Herrero, y ha implicado a un equipo de aproximadamente treinta especialistas en distintas disciplinas, trabajando con la precisión de un cirujano frente a una obra de arte que hay que “resucitar”.
Reapertura y primer acto en el templo restaurado:
El sábado 28 de noviembre de 2025 se abrirán las puertas de los Santos Juanes al público, tal y como ha adelantado en redes sociales la entidad sin ánimo de lucro creada en 2012 por Hortensia Herrero, mecenas de la obra que ha devuelto el brillo al monumental templo.
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Por la mañana se permitirá el acceso para contemplar el templo, mientras que por la tarde se celebrará la primera ceremonia religiosa en el interior ya restaurado, presidida por el Arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent, incluyendo la bendición del templo.
Los visitantes podrán descubrir los frescos que recorren la bóveda, a los que se ha devuelto todo su esplendor. Se trata de 1.200 metros cuadrados de pinturas, en las que se reflejan figuras y colores típicos del barroco valenciano. Además, se han restaurado esculturas ornamentales, revestimientos e instalaciones de iluminación, completando una intervención que ha dejado la iglesia lista para ser admirada en todos sus rincones.
Una de las actuaciones más delicadas ha sido la preparación de una instalación que reproducirá los frescos del ábside, pinturas que no se han conservado y no han podido ser restauradas, a diferencia del resto de la bóveda, incluida la decoración de las capillas laterales.
Una restauración que ha ido mucho más allá:
El trabajo, como ya hemos mencionado anteriormente, no se ha limitado al interior. Las fachadas hacia la Plaza del Mercado, Brujas y Bautismo de San Juan se recuperaron a finales de 2024, luciendo como si fueran nuevas. La restauración ha alcanzado también el campanario y la famosa veleta conocida como el pardal de Sant Joan. El único elemento que queda fuera del proyecto es les Covetes, de titularidad privada y no incluido en el acuerdo entre la fundación y el Arzobispado. Este elemento, según última noticia, está en proceso avanzado de restauración.

La intervención arquitectónica ha tenido como objetivo principal subsanar deficiencias estructurales y constructivas, consolidando muros y elementos decorativos. EMR, la empresa encargada (que ya había trabajado en la Iglesia de San Nicolás), ha recuperado ventanales góticos de gran dimensión en la fachada norte, que conservan la estructura original medieval y ahora pueden apreciarse desde la plaza del Tossal. Las gárgolas originales y otros elementos históricos también han sido rehabilitados, permitiendo comprender la larga historia del templo, que combina arquitectura gótica exterior con decoración barroca interior consolidada en el siglo XVII.
Una mirada al detalle:
El resultado final permite contemplar tanto la grandeza de los frescos de Palomino como los diferentes acabados de revestimientos y la luz proyectada por las modernas instalaciones de iluminación. La restauración ha devuelto al templo la riqueza que le arrebataron el paso del tiempo, el fuego y las intervenciones anteriores, consolidando una obra de arte de valor inmenso para Valencia.
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