El Ayuntamiento de Valencia ha dado luz verde a la creación de espacios regulados para la venta ambulante conocida como top manta, una medida que, según fuentes municipales, busca ordenar una realidad ya existente en distintos puntos de la ciudad y reducir conflictos con comerciantes y vecinos.
La iniciativa, que se encuentra en fase de estudio técnico, contempla la habilitación de zonas concretas alejadas de ejes comerciales principales, donde esta actividad podría desarrollarse bajo criterios de convivencia, control y seguridad.
Una medida “pragmática” ante una situación persistente:
Desde el consistorio señalan que incluiría puntos muy concretos del centro de Valencia, como áreas próximas a plazas peatonales y ejes turísticos, siempre fuera de horarios comerciales tradicionales y sin interferir en el comercio local. Añade el consistorio, además, que el objetivo no es fomentar esta práctica, sino afrontar una situación que se repite desde hace años, especialmente en zonas turísticas y espacios con gran afluencia de visitantes.
El objetivo según el Ayuntamiento de Valencia sería evitar las persecuciones constantes, mejorar la convivencia y ofrecer una imagen más ordenada de la ciudad, especialmente en periodos de alta afluencia de visitantes.
La propuesta incluiría:
- Espacios delimitados y señalizados.
- Horarios concretos de actividad.
- Presencia de mediadores sociales.
- Coordinación con servicios municipales.
Entre las opciones que se estarían valorando se encuentra la concesión de licencias temporales, de carácter personal e intransferible, así como la obligatoriedad de cumplir requisitos básicos de seguridad, limpieza y convivencia.
Desde el consistorio insisten en que no se trataría de una liberalización total, sino de un marco regulado y controlado, similar al que ya existe en otras ciudades europeas para determinados tipos de venta ambulante.
Todo ello con la intención de evitar persecuciones constantes, mejorar la convivencia y liberar otras zonas de la ciudad donde se producen tensiones recurrentes.
Zonas en estudio y criterios de ubicación:
Aunque todavía no se han concretado ubicaciones definitivas, el Ayuntamiento trabaja con varios criterios sobre la mesa, como zonas amplias, con bajo impacto comercial, buena accesibilidad y fuera de los circuitos más saturados del centro histórico como puede ser la plaza del Ayuntamiento, la plaza del Mercado, la plaza de la Virgen o la de la Reina.
Desde el área de Urbanismo se insiste en que no se trataría de mercadillos al uso, sino de espacios controlados y con carácter provisional, sujetos a evaluación periódica.
Reacciones dispares y próximos pasos:
La iniciativa, aunque todavía en fase preliminar, ya estaría generando opiniones diversas. Mientras algunos sectores ven en la regulación una forma de poner orden a una realidad existente, otros consideran que podría afectar negativamente al comercio tradicional.
La medida ha generado opiniones encontradas. Mientras algunos colectivos valoran el intento de poner orden a una situación enquistada, otros sectores consideran que puede suponer un efecto llamada o un agravio para el comercio tradicional.
Por ahora, el Ayuntamiento insiste en que se trata de una propuesta técnica, aún abierta a ajustes, y que cualquier decisión definitiva se comunicará tras los informes correspondientes.
El consistorio prevé presentar un documento más detallado en los próximos meses, una vez analizados los datos de impacto urbano, social y económico. Hasta entonces, la iniciativa queda en fase de estudio, aunque con el respaldo político necesario para seguir adelante.
Una idea que nació bajo el mandato de Joan Ribó:
Hace años, Valencia contempló regular el Top Manta como parte del Plan Municipal de Inmigración e Interculturalidad 2019-2022, aunque finalmente la medida no llegó a implementarse. La idea era habilitar espacios específicos para la venta legal de productos no falsificados, fomentar la creación de cooperativas de inserción y ofrecer a los manteros un estatus administrativo mediante la llamada «tarjeta de vecindad».
El plan, que buscaba un enfoque basado en el reconocimiento de derechos frente a la gestión asistencial anterior, generó polémica: la oposición cuestionó la viabilidad de trasladar a todos los manteros a cooperativas y el posible perjuicio al pequeño comercio, además de criticar la falta de presupuesto y de concreción sobre impuestos y autorizaciones legales.
En la práctica, la medida resultaba difícil de aplicar: requería documentación legal de los vendedores, espacios disponibles lejos de los centros comerciales y mercados extraordinarios, y garantizar que no se vendieran productos falsificados, algo que ha mostrado ser problemático en otras ciudades como Barcelona.
A día de hoy, la regulación del Top Manta sigue siendo un tema pendiente en Valencia, con un crecimiento notable de la venta ambulante ilegal en ciertas zonas del centro y sin que se haya llegado a una solución definitiva que combine derechos de los vendedores con protección del comercio local.
Este artículo está creado para el día 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes. Las personas aquí mencionadas, declaraciones o información proporcionada forman parte de una inocentada, no de un fake new. Valencia Bonita no tiene intención de herir sentimientos, cortar libertades, recortar derechos ni de mentir con algún fin maligno o motivo, ya que este medio tiene, a lo largo de los años, tradición durante este día en gastar bromas, inocentadas y tocar temas que pueden ser sensibles o no pero que, de una manera u otra, forman parte de nuestro día a día, intentando hacer ver que el humor es necesario, así como la libertad de prensa y el derecho a reivindicar este día, donde las tres cosas anteriormente mencionadas, inequívocamente, van unidas de la mano.
Descubre más desde Valenciabonita
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




















