Si buscas una zona de baño en la localidad valenciana de Villalonga para disfrutar de un día diferente en plena naturaleza, junto al río Serpis encontrarás un rincón que en verano se convierte en un pequeño refugio para quienes buscan agua, sombra y tranquilidad. Se trata de una zona de baño situada antes de llegar a la Reprimala, en el entorno del Camí del Tarrasó, donde el río forma diferentes remansos en los que es posible refrescarse y disfrutar del paisaje.
No esperes una playa convencional con arena, chiringuitos o instalaciones turísticas: aquí la protagonista es la naturaleza. El agua del Serpis discurre por un entorno de gran belleza y, en este punto, existen diferentes zonas donde entrar al río. Además, el caudal está regulado por el embalse de Beniarrés, algo que permite que el agua tenga presencia constante en este tramo. El entorno, además, forma parte del Paisaje Protegido del Serpis, un espacio natural protegido de la Comunitat Valenciana desde 2007 por sus valores paisajísticos, ecológicos y culturales.
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Cómo llegar a la playa fluvial de Villalonga:
La zona se encuentra antes de llegar a la Reprimala, en término de la propia Villalonga, y llegar hasta ella resulta bastante sencillo. El acceso se realiza por el Camí del Tarrasó, una carretera que discurre junto al río Serpis.
Como referencia para llegar hasta uno de los puntos de acceso al agua, las coordenadas decimales son «38.888665, -0.220708″. Este punto se encuentra junto a la marca de Google Maps denominada «Serpis River». Desde aquí se puede acceder al río, que en este punto presenta una profundidad muy reducida en la entrada, con el agua aproximadamente a la altura de los tobillos, por lo que el acceso resulta sencillo.
Junto a esta ubicación, pegados a la carretera, existen varios apartaderos junto al río donde es posible estacionar sin obstruir el Camí del Tarrasó. Esta facilidad para llegar prácticamente hasta el propio entorno del río es, sin duda, uno de los puntos a favor de esta playa fluvial de Villalonga.
Eso sí, aparcar de forma sencilla no significa hacerlo de cualquier manera: es importante dejar siempre libre la carretera y los accesos para que puedan circular otros vehículos y, especialmente, los servicios de emergencia.
Un río para bañarse y caminar por el agua:
Una de las cosas que más nos gustan de este rincón es que, como hemos podido comprobar en varias ocasiones durante nuestras diferentes visitas, no hace falta quedarse en un único punto. Si lleváis cangrejeras o calzado adecuado para el agua, podéis caminar río arriba por el propio cauce y descubrir diferentes rincones.
De hecho, es posible avanzar casi un kilómetro por dentro del río, encontrando durante el recorrido distintos remansos naturales y otros formados mediante piedras. Son pequeñas zonas donde el agua se calma y que permiten disfrutar del Serpis de una manera diferente (podéis ver esto que os contamos en el siguiente vídeo de nuestra cuenta de YouTube).
Por eso, más que pensar únicamente en este lugar como una simple zona donde darse un baño, merece la pena entenderlo como un pequeño recorrido acuático. Caminar por el agua, buscar los diferentes remansos, refrescarse y observar el paisaje forman parte de la experiencia.
Y, por supuesto, siempre hay que hacerlo con prudencia. Estamos en un río y no en una piscina: el terreno puede ser irregular, las piedras pueden resbalar y las condiciones pueden cambiar.
Una zona de baño perfecta para pasar el día en familia:
La facilidad de acceso, la poca profundidad de algunos puntos y la presencia habitual de agua convierten este tramo del Serpis en una opción interesante para quienes buscan dónde bañarse en Villalonga y pasar unas horas en contacto con la naturaleza.
También es un lugar al que se puede acudir con niños, siempre bajo la vigilancia de los adultos y teniendo en cuenta que estamos en un entorno fluvial natural. Del mismo modo, es habitual disfrutar del espacio acompañado de perros, aunque quienes acudan con sus mascotas deben mantenerlas bajo control y evitar que molesten a otras personas o a la fauna.
El atractivo está precisamente en que no hace falta mucho más: unas cangrejeras, toalla, agua, algo de comida y ganas de disfrutar de un día tranquilo junto al Serpis (hay quienes se llevan su silla y se meten con ella al agua, para disfrutar sentados del paisaje y el rumor del agua en el que es, sin duda alguna, uno de los mejores lugares para bañarse en Villalonga).




El Pas de la Guàrdia y los rincones del Serpis:
Esta zona se encuentra en el entorno del Pas de la Guàrdia, uno de los azudes del río Serpis en Villalonga (de hecho, muchos conocen esta zona de baño por el mismo nombre del azud). Este elemento histórico está relacionado con el antiguo sistema de riego y con el aprovechamiento del agua que durante décadas movió diferentes instalaciones vinculadas al río.
Si quieres conocer con más detalle la historia del azud, sus acequias y su relación con los antiguos molinos y la papelera, puedes consultar nuestro artículo específico El Pas de la Guàrdia, una zona de baño del río Serpis en la localidad de Villalonga.
El entorno forma parte, además, del Paisaje Protegido del Serpis, un espacio que se extiende por diferentes municipios entre el interior de Alicante y la desembocadura del río en Gandia y que protege un conjunto de gran valor ecológico, paisajístico y cultural. La propia Generalitat destaca la diversidad de sus riberas, bosques, fauna y elementos históricos, entre ellos los molinos vinculados al río.
Un rincón donde manda la tranquilidad:
Y aquí viene una parte especialmente importante. Esta zona de baño de Villalonga no es un lugar para montar una fiesta. Es un rincón tranquilo, querido por los vecinos y especialmente sensible por encontrarse dentro de un paisaje protegido. Durante nuestra visita pudimos comprobar que es un entorno cuidado y muy vinculado a la vida natural del Serpis.
Por aquí es posible observar aves como garzas reales y disfrutar de una vegetación de ribera que forma parte del paisaje. La protección del Serpis no es una etiqueta: el espacio alberga una importante variedad de flora y fauna, tanto en el cauce como en sus riberas y zonas montañosas.
Además, según la información que hemos podido conocer sobre este espacio, existe vigilancia y control por parte de las autoridades locales y la Guardia Civil. Los propios vecinos también permanecen atentos ante comportamientos incívicos.
Por eso, si vais, nada de música (ni baja ni a todo volumen), basura, gritos, destrozos o cualquier comportamiento que pueda molestar a otras personas o alterar la tranquilidad de la fauna.
Y lo decimos claro: si tu idea de pasar un día en la naturaleza es dejar basura, poner música para todo el mundo o molestar a los animales, este no es tu sitio. Valencia Bonita no promociona ese tipo de turismo. Creemos que enseñar estos lugares también implica explicar cómo debemos comportarnos en ellos. Porque conocer un paisaje es el primer paso para apreciarlo, y apreciarlo debería llevarnos a querer conservarlo.
Así que si finalmente decides acercarte al río para bañarse en Villalonga, te recomendamos tener en cuenta algunos consejos:
- Lleva cangrejeras o calzado adecuado para caminar por el río, especialmente si quieres remontar el cauce.
- Ten cuidado con las piedras, ya que algunas pueden resultar resbaladizas.
- Si vas con niños, vigílalos en todo momento.
- Si acudes con perro, mantenlo controlado y evita que moleste a la fauna o a otros visitantes.
- Puedes aparcar en los apartaderos existentes junto al Camí del Tarrasó, sin bloquear la carretera.
- No dejes ningún residuo. Lo que lleves contigo debe volver contigo.
- No pongas música a un volumen que altere la tranquilidad del lugar.
- Respeta la vegetación, los animales y a las personas que están disfrutando del entorno.
- Recuerda que estás dentro de un Paisaje Protegido y que la conservación del lugar depende también del comportamiento de quienes lo visitamos.
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