La Serra de Segària es uno de esos gigantes de piedra que forman parte inseparable del paisaje de la Marina Alta. Una larga y escarpada montaña que se extiende entre varios municipios de la comarca y que esconde, además de cuevas y formaciones kársticas, antiguas construcciones que cuentan cómo se vivía y se trabajaba a sus pies.
Una de ellas es la antigua acequia de Segària, hoy en desuso y convertida en un singular camino que permite recorrer parte de la solana de la sierra. Y precisamente ella forma parte de una ruta circular que hemos realizado y que resulta mucho más sencilla de lo que puede hacer pensar el aspecto de la montaña.
Son 6,46 kilómetros de recorrido, realizados en sentido contrario a las agujas del reloj, que comienzan cerca del conjunto del Morro de les Coves y la Cova Fosca, continúan por la antigua acequia y terminan regresando por la zona de huerta. Una excursión que, después de hacerla, podemos catalogar como fácil, con un único tramo en el que hay que prestar algo más de atención, pero que se supera sin grandes complicaciones.
Y lo mejor es que, en poco más de seis kilómetros, ofrece bastante: cuevas, patrimonio, montaña, paisaje, una antigua infraestructura hidráulica y unas bonitas vistas sobre la Marina Alta. Podéis ver un adelanto de lo que visitamos en este itinerario a través del siguiente vídeo de nuestro canal de YouTube.
El Morro de les Coves, el comienzo de la ruta:
La excursión comienza en el aparcamiento público junto al Parc de Segària. Desde allí tomamos el camino que conduce hacia el Morro de les Coves, realizando el recorrido en sentido contrario a las agujas del reloj.
Este primer tramo es el que nos lleva hasta el conjunto de cavidades donde se encuentra la Cova Fosca, una de las formaciones más conocidas de esta parte de Segària. La cueva se encuentra en el extremo oriental de la sierra y su importancia va mucho más allá de su aspecto. La documentación local señala que fue utilizada desde la prehistoria, primero como espacio de habitación y posteriormente como cueva funeraria, además de haber tenido un uso como santuario en época ibérica y romana. Por tanto, la ruta comienza ya con uno de sus grandes atractivos: caminar junto a un paisaje de roca caliza que ha sido utilizado por el ser humano durante miles de años.

Desde el entorno del Morro de les Coves, lugar donde también podréis visitar otras cuevas como el Abrigo de Segària, dejamos atrás las cavidades y continuamos nuestro recorrido por la solana de Segària.
Una antigua acequia convertida en sendero:
Es entonces cuando aparece uno de los elementos más singulares de la ruta: la antigua acequia de Segària. No estamos simplemente ante un sendero que pasa junto a una acequia. Durante un buen tramo, caminamos por el propio trazado de este antiguo canal de agua, una infraestructura que fue concebida para solucionar uno de los grandes problemas de la agricultura tradicional: llevar el agua allí donde hacía falta.
Su origen se encuentra en el contexto de la transformación agrícola que vivieron durante el siglo XIX los municipios del valle del Girona y de la conocida como Rectoria, entre ellos Benimeli, Sanet y Negrals, Beniarbeig u Ondara. La expansión de la agricultura comercial y, especialmente, de los cultivos de cítricos, incrementó la necesidad de disponer de agua para los campos.

La orografía de Segària no lo ponía precisamente fácil. La sierra, de naturaleza kárstica, favorece la infiltración del agua de lluvia y la aparición de fuentes y surgencias. El reto consistía en aprovechar esos recursos y conducirlos hacia las tierras agrícolas situadas a menor cota.
La solución fue construir una conducción que recorriese la montaña manteniendo una pendiente muy pequeña y constante, de manera que el agua pudiera avanzar por gravedad por la ladera de la solana. Hoy aquella función ha desaparecido, pero el antiguo canal permanece y nos permite caminar por una pequeña parte de la historia agrícola de la comarca.
Piedra, roca y una obra de ingeniería rural;
La construcción de la acequia también habla de la forma en que nuestros antepasados tuvieron que adaptarse a una montaña complicada. En algunos puntos, el canal fue trazado directamente sobre la roca viva, mientras que en otros fue necesario levantar muros para salvar los desniveles y mantener estable el recorrido. La utilización de piedra y las técnicas tradicionales de construcción permitieron crear una infraestructura capaz de transportar el agua siguiendo la ladera.
Con el paso del tiempo, la acequia dejó de cumplir su función. Los desprendimientos y las dificultades de mantenimiento del trazado, unidos a la transformación de la agricultura y a la llegada de nuevos sistemas de extracción y riego, terminaron haciendo que aquella infraestructura perdiera su utilidad.
Pero precisamente ese abandono es lo que permite hoy descubrirla de una manera muy especial: andando por su interior, con la montaña a un lado y la llanura de la Marina Alta extendiéndose ante nosotros.
El tramo de la cantera, el único punto donde prestar especial atención:
La mayor parte de este recorrido por la acequia resulta cómoda y sencilla. Sin embargo, existe un punto que merece una explicación.
Al llegar a la zona de una antigua cantera, parte del trazado original presenta un tramo más expuesto debido al deterioro de la infraestructura y a los desprendimientos. Es probablemente el lugar que más puede impresionar al senderista al verlo por primera vez.
Ahora bien, no es un paso complicado si se sigue correctamente el recorrido. Existen marcas que indican el desvío por una zona interior para evitar el tramo más expuesto y volver posteriormente al trazado de la acequia. Es, por tanto, un punto en el que simplemente hay que estar atentos y no improvisar el camino. El resto de la ruta continúa siendo bastante cómoda.
Un ruta sencilla sin subir al Portet de Ondara ni llegar a Cova Bolumini:
Una de las cosas que hay que tener claras es que esta propuesta no pretende recorrer toda la Serra de Segària ni alcanzar sus puntos más elevados, algo que ya os mostramos en La espectacular ruta circular de la Serra de Segària, el gigante de piedra dormido.
La ruta que hemos realizado se mantiene por la solana y no sube al Portet de Ondara. Tampoco hacemos la variante que conduce hasta la Cova Bolumini, aunque el camino de la acequia llega hasta el punto donde encontramos la indicación hacia esta cavidad. Es precisamente antes del llegar al desvío de la cueva donde abandonamos la antigua conducción y comenzamos el regreso.
A partir de ese punto comienza el último tramo de la excursión, que nos lleva de nuevo hacia el lugar de inicio entre caminos y zonas de huerta. En total son 6,46 kilómetros, una distancia que permite realizar la ruta en una mañana o una tarde sin necesidad de afrontar una jornada larga de montaña.
Nuestra propuesta es mucho más sencilla: seguir la acequia, abandonar el canal cerca del desvío de Bolumini y regresar por la zona de huerta. Y ahí está precisamente uno de sus grandes atractivos. Segària tiene una apariencia imponente y sus recorridos completos pueden resultar bastante más exigentes, pero esta propuesta permite acercarse a la montaña de una forma mucho más asequible.
De hecho, el PR-CV 415, si hicierais su recorrido completo, este recoge tanto el trazado por la antigua canal de riego como las variantes hacia Cova Bolumini y el Portet, además de la llegada al Cim de Segària, el vértice geodésico.
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Después de hacerla, nuestra valoración es clara: es una ruta fácil, apta para muchos públicos acostumbrados a caminar por montaña, siempre utilizando calzado adecuado y teniendo en cuenta el pequeño tramo de la cantera.
Además, resulta difícil aburrirse durante el recorrido. Primero están las cuevas del Morro de les Coves y la Cova Fosca; después aparece la antigua acequia, que aporta el componente histórico y patrimonial; el paisaje acompaña prácticamente durante todo el trayecto y, finalmente, el regreso por la huerta permite cerrar una circular muy variada.
Una ruta de poco más de seis kilómetros por la solana de Segària que demuestra que no siempre hace falta subir a la cima de una montaña para disfrutarla. A veces basta con caminar por sus laderas, descubrir las huellas que dejaron quienes vivieron y trabajaron junto a ella y dejarse sorprender por caminos que, aunque hoy estén en desuso, todavía tienen mucho que contar.
Podéis realizar nuestra propuesta de ruta en Wikiloc | Ruta El Morro de les Coves y la senda de la acequia de Segària, octubre 2026.
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