Es bien sabido que, en el interior de la provincia de Valencia, enmarcadas en la D.O. Utiel-Requena, encontramos una importante cantidad de bodegas que ofrecen vinos de gran calidad y creciente fama. No obstante, más allá de las bodegas de gran producción, también encontramos numerosas microbodegas que creen en una forma artesanal de elaborar el vino.
A continuación, vamos a conocer en qué consisten las microbodegas del interior de Valencia y qué las hace tan especiales.
¿Qué es una microbodega?
Las microbodegas son pequeños proyectos artesanos que disponen de una pequeña capacidad de producción de vino. En ellas no se encuentran grandes maquinarias ni equipos comerciales internacionales, sino el duro trabajo de muy pocas personas que siguen adelante gracias a su pasión por esta tierra y su vino.
Debido a su pequeño tamaño y a un enfoque más personal, las microbodegas cuentan con mucha menos fuerza que una bodega al uso, pero realizan un trabajo de enología de gran importancia para la cultura del vino y el desarrollo del territorio.

En los últimos años, en el interior de Valencia, ha surgido una destacada cantidad de microbodegas. Muchas de ellas han sido creadas por jóvenes de la zona y/o familias amantes de la viticultura que quieren continuar con el legado de esta comarca a la vez que experimentan e innovan para producir vinos únicos.
Estas microbodegas no solo aseguran la continuidad de la viticultura en Utiel-Requena, sino que, al muchas de ellas encontrarse en pequeñas aldeas, dinamizan poblaciones que llevan años sufriendo las consecuencias de la despoblación rural.
Bodeguetas del Interior Valenciano: la asociación de las microbodegas de la comarca.
Para unir sus fuerzas y así poder acercar a más gente sus vinos y la filosofía que hay detrás de ellos, un grupo de microbodegas de la comarca Utiel-Requena ha constituido este 2026 su propia asociación: Bodeguetas del Interior Valenciano. Estos son los proyectos que han formalizado la asociación:
- Bodega CalaGata.
- Bodegas Carres.
- Vinea Clausa.
- Bodegas del Valle.
- Bodega Dussart-Pedrón.
- Escuadra Bodega.
- Bodegas Lupanda.
- Bodegas Pigar.
- Bodegas Rodeno.
- Bodega Túrbula Vinea.
- Vinos y Sabores Ecológicos.
A continuación, vamos a conocer algunos de estos proyectos, para así hacernos una idea de sus orígenes, forma de trabajar y objetivos.
Bodega Escuadra:
Escuadra nace como bodega en 2020 de la mano de Pablo Carrión, con el objetivo de poner en valor el trabajo y el legado de las muchas generaciones de viticultores que le preceden. A través de sus vinos pretende materializar una historia, un terreno y unas variedades autóctonas y, al mismo tiempo, encontrar una expresión propia.

Todos los vinos de Escuadra se elaboran de manera artesanal, con una mínima intervención en bodega y sin aditivos que lo alteren. Algunas elaboraciones son muy tradicionales, como la maceración carbónica, que preserva al máximo las características de la propia uva, consiguiendo vinos tintos muy ligeros y aromáticos.
En la actualidad, la bodega se traslada a El Rebollar, al corazón de una bodega centenaria abandonada durante más de 20 años, que han restaurado con la intención de recuperar y poner en valor no solo el patrimonio vitícola en forma de vino, sino también el patrimonio vitícola arquitectónico en peligro.
De esta manera se aúna la vocación vitícola y la formación como arquitecto de Pablo, todo reflejado en este proyecto, que se podrá conocer de primera mano en las visitas que comenzarán a realizar en otoño de este 2026.

Bodegas Lupanda:
Bodegas Lupanda nació de la pasión de dos hermanos por la viticultura, en gran parte, debido a la relación de su familia con ella. Y es que los viñedos que cultivan para la elaboración de sus vinos son los mismos que su abuelo trabajó décadas atrás, siendo la tercera generación que cuida de ellos.

Ellos, junto al apoyo y la experiencia de sus padres, elaboran cuatro vinos: un tinto, un blanco y dos espumosos. Uno de estos últimos, el vino espumoso Musae, fue elegido por la Asociación Valenciana de Sumilleres como uno de los cuatro mejores de la Comunidad Valenciana.
La bodega en la que se elaboran estos vinos se encuentra en la propia casa familiar, en unas cuevas de origen árabe en cuyo interior se conservan unas espectaculares tinajas del s. XVIII, indicativo de que el vino ha estado presente en este mismo lugar desde hace siglos.
Como curiosidad, su cueva no se encuentra en el casco antiguo, es decir, La Villa, donde se localizan las cuevas de Requena más conocidas, sino que está en el barrio de Las Peñas, donde, pese a que mucha gente lo desconoce, también se crearon este tipo de espacios hace siglos.

Bodega Dussart-Pedrón:
Bodega Dussart Pedrón es una pequeña bodega familiar situada en la aldea requenense de Los Pedrones. Nació del proyecto de Ben Dussart y Silvia Pedrón, que decidieron apostar por la elaboración de vinos artesanales capaces de transmitir la esencia del territorio, trabajando con viñedos ecológicos y una producción muy cuidada.
Uno de los aspectos más interesantes de la bodega es el edificio que la alberga, una antigua bodega construida a principios del siglo XX que perteneció al bisabuelo de Silvia y que ya se utilizaba para la elaboración de vino.
En 2017, esta bodega fue rehabilitada, comenzando una nueva etapa para recuperar su función original y darle una segunda vida como bodega. En ella, tradición e innovación se unen para dar continuidad a la historia vitivinícola de la familia.
La bodega organiza visitas guiadas y catas durante todo el año, siempre con reserva previa. La visita incluye un recorrido por la bodega, la cata de cinco vinos y, normalmente, un almuerzo con productos de la zona. Además, también ofrecen la posibilidad de visitar los viñedos y adaptar la experiencia a cada grupo.
Lo que hace especial a Dussart Pedrón es su forma de entender el vino: una elaboración artesanal, uvas procedentes de viñedos ecológicos y un trato muy cercano que hace que cada visita sea una experiencia auténtica y personal.
Bodega Carres:
Carres es una bodega familiar que se ubica en Casas de Eufemia, otra de las pedanías de Requena.
Sus vinos se elaboran de manera tradicional y con una intervención mínima, empleando uvas procedentes de viñedos ecológicos y de variedades autóctonas. La mayoría de sus viñedos tienen más de 60 años, e incluso uno de ellos supera los 100 años de antigüedad.

En total, elaboran cinco vinos: tres tintos, uno blanco y uno rosado. Las variedades que cultivan son la bobal, la garnacha y la tardana.
Bodega CalaGata:
La Bodega CalaGata fue creada por una familia de viticultores de Utiel que, con sus propias manos, cultivan sus viñas y elaboran sus vinos.
Tras generaciones cultivando la vid, de su dedicación diaria al campo y de creer en la magia de la naturaleza nacen sus elaboraciones, creando vinos ecológicos a través de prácticas biodinámicas desde hace 18 años.

La finca se ubica a una altitud de 850 m s. n. m., en la sierra, y sus viñedos están repartidos en 40 pequeñas terrazas con diferentes tipos de suelo, rodeados de pinos, encinas y monte bajo.
Elaboran vinos con uvas de las variedades bobal, monastrell, macabeo, riesling y merseguera, y cuentan con numerosos reconocimientos nacionales e internacionales. Como viticultores biodinámicos y ecológicos, su secreto, reconocen, está en la uva.
Descubre más desde Valenciabonita
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

















