Seguramente has visto alguna vez las placas de «Asegurada de Incendios», «Seguros Mutuos Contra Incendios de Valencia» y similares, principalmente en el casco histórico de Valencia. El origen de estos azulejos se remonta a hace casi 200 años y son un ejemplo más de cómo un elemento de nuestras calles puede llevarnos a un momento y contexto concreto de la historia de Valencia. Hoy te contamos su historia.
En Valencia ya existían mecanismos y personas encargadas de extinguir incendios antes del siglo XIX. El propio Ayuntamiento de Valencia, tal y como se puede leer en Antecedentes históricos de los bomberos en Valencia, documenta una Machina Hydraulica para extinguir incendios en 1755, utilizada por el antiguo gremio de traginers y apoyada por miembros de distintos gremios. Pero todavía no existía un servicio municipal de bomberos organizado como el que conocemos hoy en día.
En el año 1755 el Ayuntamiento de Valencia publicó, dirigido al gremio de traginers, la «Instrucción y método para la práctica y conservación de la Machina Hydraulica para extinguir incendios. En esta publicación se detalla dónde se encontraba lo que podríamos llamar «primer parque de Bomberos» (donde se guardaba la máquina hidráulica y el resto de material de extinción), en la plaza que había frente al Colegio del Señor Patriarca, hoy en día integrado en el edificio de la Universitat antigua. Eran los traginers, los responsables de conducir la máquina y de usar la lanza (ser los bomberos intervinientes en la extinción), los cuales eran reforzados y complementados por los miembros de los gremios de obreros, canteros y carpinteros, siendo sancionados los que no acudían.
Esto era un problema, pues en el contexto que tratamos, el uso del fuego era muy frecuente. Se utilizaba para actividades diarias como calentar las casas o cocinar, por lo que los incendios suponían una gran amenaza. Con la industrialización y el crecimiento de las ciudades, la creación de nuevos mecanismos de protección y seguridad se hizo cada vez más necesaria.
Por ello, durante la primera mitad del siglo XIX comenzaron a crearse las primeras aseguradoras mutuas, siendo la primera de España la fundada en Madrid en 1822. Estas estaban formadas por los propios propietarios, que se ayudaban e indemnizaban mutuamente en caso de incendio en alguno de sus edificios asegurados.

Tal y como cuenta el artículo de Las Provincias «El comercio por mar y la industria marcaron el origen de los seguros«, citando a Jesús Valero (jefe de la Unidad de Mediación en Seguros de la Conselleria de Economía en 2015), uno de los principales motivos para crear estas asociaciones era el miedo a perder las rentas que generaban sus propiedades si estas quedaban destruidas por el fuego. Al tratarse de sociedades sin ánimo de lucro, los propietarios aportaban dinero a un fondo común destinado a hacer frente a estas pérdidas y, cuando sus reservas no eran suficientes para cubrir los daños, debían realizar nuevas aportaciones. Las viviendas que formaban parte de estas mutuas se identificaban mediante las placas que todavía podemos encontrar en algunas fachadas.
En Valencia, el proyecto para crear una Sociedad de Seguros Mutuos contra Incendios comenzó a desarrollarse durante los primeros años de la década de 1840. La iniciativa contó con la participación de la Real Sociedad Económica de Amigos del País y del Ayuntamiento, y la sociedad quedó definitivamente implantada en la misma década.
La Sección de Bomberos Zapadores de Valencia fue creada por la Mutua Contra Incendios de Valencia el 10 de septiembre de 1848 con la intención de proteger les propiedades intramuros de los mutualistas. La sede de la Mutua, donde se guardaba el material contra incendios, se encontraba en la plaza de la Figuereta (actualmente, está integrada en la Plaça de la Mare de Déu), detrás de les antiguas Casas Consistoriales (actualmente, son los jardines de la Generalitat y una parte de la Plaça de la Mare de Déu).

Años después, en 1857, el Ayuntamiento de Valencia asumió la competencia de la Brigada de Bomberos, iniciándose una nueva etapa en la organización del servicio de extinción de incendios en la ciudad.
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Este artículo está realizado por Eva Genova, guía oficial de turismo y, además, creadora de contenido y propietaria de Valencia más allá (@valenciamasalla), un perfil que habla sobre curiosidades e historia antigua de la ciudad de Valencia. Además, una pequeña parte de él, los resaltados, son un añadido de la redacción para complementar el artículo.
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